miércoles, 27 de diciembre de 2017

JUBILADOS: DÉBILES, VIEJITOS O PROPIETARIOS DESPOJADOS?


Muchos analistas bienintencionados repiten tiernos calificativos, viejitos, abuelos, sector "más débil", tal vez recordando a sus mayores, tal vez en la creencia que nos hacen un favor. Pero NO. 
Tenemos un principio: "Donde hay una necesidad hay un derecho".
Hay otro que,  por no muy citado no está tan claro: donde hay un derecho hay alguien, grupo, sector, pueblo, que tiene posesión de ese derecho.
Todo derecho le pertenece en cierto modo a la sociedad en su conjunto, porque es parte de la legalidad general, pero particularmente le pertenece al sujeto de ese derecho. Quien está habilitado a ejercerlo es algo más que un ciudadano corriente, en su identidad se halla presente la posibilidad de hacerlo, esa posibilidad amplía su capacidad de hacer y ser,  es parte indivisible de su subjetividad. Ahora sí hablemos de jubilaciones.
El índice de movilidad jubilatoria fijado por la Ley 26417, de 2009, fijaba semestralmente el porcentaje en que debía aumentarse el haber jubilatorio. Ese aumento formaba parte del paquete de derechos, tanto de jubilados, beneficiarios/as de la AUH, personas pensionadas por discapacidad, ex combatientes de Malvinas, etc.
 También derecho de los actuales trabajadores en blanco que hacen mensualmente su aporte para sostener las jubilaciones actuales en base a un principio solidario que les garantiza su remuneración futura no bien entren, por edad o condición, a alguno de los sectores "beneficiarios" del sistema. 
Todas estas personas PIERDEN, se les arrebata, antes que un monto de dinero o un porcentaje, parte de su identidad, de su subjetividad, en el mismo momento en que la discusión sobre el cambio de índice se define por fuera del hecho que el dinero involucrado  en los cambios LES PERTENECE a futuro por ser detentadores de ese derecho.
Esto es asi tanto si se dice que es para ahorrar cien mil millones de pesos (que les están siendo quitados a las y los jubilados), como si se dice que es para no quebrar el Estado (ídem), como si por el contrario se rechaza solamente "porque es plata se podría sacar de otro lado".
Una vez escamoteada la cuestión, el/la jubilado /a pasa a ser más que nunca un/a " beneficiario/ a". Es decir, ya no sería un propietario de un bien que se le debe reponer mensualmente, sino alguien a quien " se beneficia".  Lamento la profusión de comillas, pero es tal el hábito de repetir estas palabras que es necesario destacarlas de algun modo.
Se sabe, más en el Capitalismo, que aquellos a quienes se beneficia, esto es, a quienes se les da algo por solidaridad, convicción religiosa o prestigio propio, son "personas que carecen". Visto desde lo subjetivo, personas consideradas más limitadas que el resto y a las cuales se "les da" de acuerdo a la disposición de quien da. Quien entrega (o niega) limosna en la vía pública, no piensa en qué necesita o se merece quien la pide, sino en cuánto puede o quiere darle. En esa posición se pone el Estado cuando al jubilado se le escamotea su subjetividad propietaria de un derecho y  se lo convierte en "beneficiario": Les damos lo que podemos (o queremos, o soporta el Presupuesto)
  Ese es el curso que fueron sufriendo los viejos desde un reconocimiento inicial, allá por la conquista del haber jubilatorio (generalizado por la Ley 14370 de 1954, ya que antes sólo tenían jubilación judiciales, luego maestros y empleados del Estado) hasta ser casi mendicantes merced a la pérdida constante del valor de su ingreso y la relación de carga que esto fue provocando respecto a su familia y  la sociedad. Basta considerar que en 1955 los fondos jubilatorios equivalían al 20% del PBI nacional y que ahora se los acusa de " llevarse" el 60% del presupuesto.
 Queda para otro momento relacionar el Fondo de sustentabilidad, ya que si bien no alcanzaba el 20% del PBI en 2015, era propietario de hasta un 20% de acciones en las más grandes empresas y lleva a pensar en cómo el proceso de deterioro se acelera hoy en relación al que los jubilados y su identidad sufrieron a partir de 1955.
Si se entendiera que estas consideraciones son sólo del orden de lo psicológico, lo sociológico o, antropológico, basta ir al banco.
 Si se cobra jubilación o se está cerca de una jubilación, es posible acceder a crédito de modo diferente a si no se tiene forma de demostrar ingreso a futuro. Y depende de cuál es la estimación de ese ingreso, en caso de los jubilados, o cuál será su actualización, el monto del crédito que se obtendrá. Es decir que para los bancos también ese derecho es un cobro a futuro y forma parte de mi identidad.
Recuerdo un amigo cuentapropista que hace unos años me acompañó para salir de garante en un crédito que yo tramitaba. Al momento de definir ingresos no pudo indicar ni empleador ni una empresa propia. La empleada que nos entrevistaba se permitió, ante su repuesta, decir sin más: "Pero, Ud no existe".
Hay un punto, en los debates que recorrieron todos los espacios públicos durante los últimos meses, en el que la posición oficialista y la consecuente Ley sancionada no tuvieron una oposición bien argumentada: funcionarios, senadores y diputados oficialistas, así como opinologos de todas las profesiones, sostuvieron  que los jubilados no perderán nada con el nuevo índice ya que "van a ganar por encima de la inflación", como todos prevén.
No es necesario suponer mala fe de parte  unos y otros.  Supongamos que de verdad creen en lo que dicen.  En su visión todos prescinden del derecho, no reparan en que si ese derecho estaba legislado, vale la redundancia, por una , alguien está incumpliendo un contrato e modo unilateral y perjudicando a la otra parte. Si se hubiera  tratado de un grupo de accionistas de una multinacional confrontando con el Estado o con particulares, es lo primero que hubiera considerado el equipo de CEOs gobernantes. Cual es su derecho? Como defenderlo? Cómo impedimos que se lo quiten? Muy de última: Cómo  reducimos daños? Esto ultimo sabiendo que la empresa irá por sus cabezas. Qué disputaría en este caso la empresa? Ingreso a futuro. IGUAL QUE LOS JUBILADOS. Pero el oficialismo considera a las empresas como PROPIETARIAS, mientras que considera a los jubilados "beneficiarios", asi que se permitirá restregarle a oposición la "situación explosiva".
Está clara la variedad y el coraje de quienes encararon la defensa de las y los jubilados, su persistencia y entrega, aún a costa de su integridad personal o el escarnio.
Pero hubo una ausencia en las posiciones que se oponían a la reforma: Los jubilados sí van a ganar menos porque el principal problema, el que sostiene todo el andamiaje oficialista, es aceptar que el gobierno tenía derecho a hacerlo. Cuando se dice "por que no buscaron en otra parte?", se está aceptando que somos una parte de la cual "sacar" (??). Cuando se dice "agreden (o atacan) a los más débiles", se está dejando de lado la fuerza de nuestra posición: tenemos derecho al índice que estaba vigente. Cuando se discuten índices sin sostenerse en que uno solo se atenía a derecho y que la propuesta oficial era un despojo, no un índice, se vuelve a poner a los propietarios de ese ingreso a futuro como beneficiarios sometidos a decisiones unilaterales. La única referencia válida para saber si íbamos a ganar más o menos es el índice vigente al momento de la discusión, no la inflación ni el que propuso el gobierno. Ese es el contrato que el gobierno rompía.
Volviendo al inicio, esta discusión como todas las que genera el oficialismo, es algo mas que una discusión económica, incluso más que una discusión legal, es acerca de qué sujetos convivimos en la Argentina,  qué subjetividades son aceptadas por su proyecto y cuáles rechazadas como expresión de una forma de Estado y sociedad que Cambiemos rechaza. En nuestro caso, Jubilados sujetos  derecho, propietarios de haberes comprometidos a futuro en un sentido creciente, dados los sucesivos despojos sufridos. O jubilados "beneficiados" de acuerdo a las diferentes prioridades de cada gobierno, en camino al momento que, construida la excusa de imposibilidad presupuestaria, una privatización termine de destruir el principio solidario y deje a cada uno librado a lo que pueda aportar por su cuenta hasta llegar a la edad o condición que lo habilite. Despojarnos de nuestra identidad y de parte de los ingresos son condiciones para llegar a ese momento.
Hay un eje que recorre diferentes corrientes de opositoras: Cómo presentar un horizonte futuro  a la sociedad para volver a instalar un gobierno popular. Va desde la imagen hasta "volver mejores", pasando por "volveremos".
Defender las subjetividades que Cambiemos ha venido a destruir junto a lo que considera el Estado populista es parte de ese camino hacia un gobierno popular.

lunes, 25 de diciembre de 2017

GRIETA O CONCILIACIÓN: UNA REFERENCIA DESDE ESPAÑA



Se llama Cristina Fallarás. Es periodista, española y hace su intervención "El día que la prensa dejo de oírnos" en la Universidad de Verano 2017, de Podemos. https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=10213637910929776&id=1464005976
No habla de Argentina, pero su presentación nos presta una gran ayuda para saber qué es "la grieta" y de qué males salvó al proceso popular en nuestro país: nuestro pueblo no aceptó olvidar ni transar con quienes lo agredieron: Ni en la fusiladora, ni en el '73, ni en el 83. Es la grieta.
Y también nuestro pueblo castigó con su distanciamiento a quienes quisieron hacerlo desde posiciones de poder. Es la grieta.
Cuando venían a pintarnos el Pacto de la Moncloa como la panacea de la democracia, incluso personas valiosas, como el juez Garzón, no podían comprender el rechazo que causaban. Lo que no comprendían en aquellos años es lo que con tanta enjundia dice esta mujer: si aceptaste no castigar el genocidio te haces, como dirigente político pero tambien como pueblo, cómplice del genocida.
Y el discurso anestesiante, más bien "amnesiante" de los medios te es necesario para tomar distancia de esa complicidad y de la culpa que involucra.
Los primeros desaparecidos del franquismo desenterrados, lo fueron después del 2000. Ello provocó la separación del Partido Comunista de quienes investigaron y dieron con los cuerpos y la toma de conocimiento de un mito arraigado en los habitantes del pueblo cercano al bosque donde sucedieron los hallazgos. Los padres les decían a sus chicos que no vayan al bosque porque allí había fantasmas.
Tal la derrota provocada por el franquismo a aquel pueblo valeroso: la necesidad de sobrevivencia obligó a borrar de su memoria lo que por su magnitud hubiera parecido imposible de esconder. Millones de asesinados, asesinatos masivos a la vista de todos, a plena luz del día, miles y miles de chicos robados, idiomas silenciados, una monarquía restituida y eternizada. 
La salida del franquismo dio a la dirigencia politica la posibilidad de romper con esa solución de compromiso e ir por, verdad y justicia.
Pero eligieron la Moncloa y condenaron a buena parte de su pueblo a mantenerse en el marco del discurso negacionista y conciliador de los medios. Seguro la excusa que se dieron y dieron a su gente fue la gobernabilidad, la unión de lo que no debió dividirse, la vuelta a la civilización europea (y su mercado). En fin.   
No es que aquí no se intentó. Se hizo, con fuerza, con carapintadas y medios. Alfonsin resistió a la entrega hasta que creyó, lamentablemente, que ya no era posible hacerlo, a pesar del pueblo rodeando los cuarteles y con la mayoria opositora acompañando su resistencia.
Menem probablemente no creyó que embarcaria a su pueblo en la conciliación pero fue por ella sin apoyo porque la necesitaba para su entrega total.
Néstor, por fin, lo puso en palabras. Su pedido de perdón desde el Estado es también  un reconocimiento: la dirigencia política no estuvo a la altura de la actitud popular que, aún  con todas las debilidades que le dejara el genocidio, se había mantenido fuera de la conciliación.
Justo Néstor pidiendo perdón cuando nunca guardó silencio. Pero su gesto retomaba en la conciencia lo que siempre estuvo, la resistencia, y lo unía con la convalidación desde el Estado: castigar al genocidio no sólo es un imperativo moral, también es el soporte de toda legalidad y una obligación para el gobernante. Ese es el interlineado de su discurso y se necesitaría mucho más que medios negacionistas para borrar su efecto en la conciencia popular.
Tanto que ni el gobierno macrista, claramente constituido desde los poderes que promovieron, participaron y se beneficiaron del genocidio, puede desdecir la fractura que aquel discurso de Néstor y los juicios terminaron de convalidar en la conciencia popular.
Si allá se legitimó una convivencia que paraliza y somete, aquí se legitimó una ruptura que a pesar de derrotas parciales permite movilizar democracia.
Así, los dos mayores golpes que ha sufrido Cambiemos en la consideración popular son el 2 x 1 (bien que amortiguado por su origen:  la Corte) y el combo saqueo-represivo que montó con la Ley Previsional.
La grieta que les preocupa no es la unidad nacional, es el rechazo que aún tiene nuestro pueblo contra el lugar que Cambiemos le asigna en nuestra democracia y contra las prácticas que Cambiemos no puede evitar tener, ya que están en su esencia y las necesita para concretar su proyecto de exclusión.
No hay en estas consideraciones ningún juicio sobre el pueblo español. Combatió y resistió contra una de las dictaduras más criminales, oscurantistas y aislacionistas de la historia hasta donde pudo. Tampoco hay intención de responder a la pregunta que deja la periodista: Como salir de ese cerrojo mental y político? Sólo allá puede encontrarse.
Pero queda claro que acá nuestros problemas son otros, también nuestros recursos.
Lo que los voceros de esta nada democrática derecha que padecemos llamaron "la grieta", esa escisión que quisieran eliminar entre el pueblo y los genocidas, entre su historia y su comprensión de ella, entre su identidad resistente y el modelo de sometimiento que pretende Cambiemos.  Mantener esa grieta es tan necesario como unir a todos los sectores y fuerzas que, por un motivo u otro buscamos sostenerla y profundizarla.

viernes, 15 de diciembre de 2017

CON LOS VIEJOS NO: DE LA CALLE AL CONGRESO


Varios TRIUNFOS :
  1. La sesión levantada.
 2. La Foto tipo De la Rúa: otra vez heridos, gases, motorizados a los tiros, fogatas. Faltó el helicóptero, pero hubo berrinche de impotencia de Macri entre los suyos.
 3. Los diputruchos. En la resistencia, trabar las acciones del enemigo es un triunfo. Provocarle acciones que los desprestigian es GRAN TRIUNFO.
4. Peña hablando de los votos de octubre. Si los triunfos no te alcanzan con producirse y los tenés que menear en público es que se te están degastando. Encima Él es quien recrea  la foto De la Rua, metiéndose a aclarar que "no es lo mismo que en aquellos tiempos".
De todos modos han llevado esto a un límite que no pueden regular sin iniciar una pendiente pronunciada: volverán a intentarlo
Con la historia del DNU el Macrismo esta en la contradicción de parecerse a De La Rua o ser De La Rua.
El 19 de diciembre vence stock de lebacs.
Si retroceden en la " reforma previsional" será difícil parar una corrida al dólar de esos fondos .
Si avanzan vía DNU es muy probable que se inmolen quebrando su frente interno
5. El principal: La foto que muestra al Chivo Rossi, De Mendiguren, Del Caño, Sola y otros,referentes hasta ayer dispersos a los abrazos.
Los trabajadores, mucho pueblo por su cuenta, toda la militancia, bancamos por horas la represión a cambio de mostrar con nuestra presencia cuánto de masivo tenía el rechazo al paquete Hood Robin y con que convicción nos oponíamos.
 Y eso produjo una articulación política que se mostró capaz, por un momento, de ser alternativa a este gobierno que un rato antes se consideraba el Estado mismo. El pueblo, vale insistir, hizo lo suyo. Ahora habrá que tomar nota en la dirigencia y extender ese rato.
No están todos en la foto.
Al escribir esto recorría los medios el rumor  "DNU de Macri" y, tras horas de postergación, aparece la troika de la CGT para decir "si hay DNU hay PARO". No sin antes haber repudiado la militarización del Parlamento y la represión.
Ayer, estos sátrapas le entregaban todo al gobierno. Hoy le ponen condiciones: "si sale el decreto hay paro".
Dos minutos de la conferencia de prensa después"trasciende" que Macri iría para atrás con el decreto.
Entonces? Ni los del triunvirato se volvieron Tosco ni Macri es esquizofrénico. Es la política y sus recovecos.
El gobierno jugó sus cartas, casi todas, a una medida impopular y contra un símbolos fuerte: Los viejos, en general, la vejez de cada uno en particular.
La respuesta social deja mudos hasta a los más críticos de la actitud "pasiva" del pueblo.
Aliados de ayer del gobierno salen hoy junto a los nuestros rechazando Ley y represión.
Los que los burócratas huelen sangre, así que van por su porción y para no ser defenestrados.
Esto, nuestro,devenir político será así de mezclado, duro y complicado hasta 2019, si llegamos.
Pero si acertamos en la implementación de una táctica sencilla de expresar: "quien resiste contra Cambiemos es aliado", el 2019 puede ser del pueblo. Ergo:
 1. Nada es definitivo, menos una derrota
 2. Hay que sostener aquellas  disputas más sentidas por nuestro pueblo y en las condiciones en que puede movilizarse por ellas.
 3. Cuando se movilizan los trabajadores, los cuestiones de poder real y concreto se ponen en discusión,
 4. Al que confronta con Cambiemos hay que tenderle la mano.
 5. A quien vacila o recula, hay que señalarle el error, pero no agredirlo ni defenestrarlo: La capacidad de alianza de cambiemos se estrecha y aquel que ayer le dice que sí, con movidas como las de hoy, puede saltar el charco
 6. Como buena parte de los referentes políticos expresan sectores sociales, no sólo partidos, cada uno que logramos distanciar de Cambiemos implica tambien la toma de distancia de  un sector social respecto del gobierno.
 7. Y de eso se trata, de bloquear lo más posible las acciones de Cambiemos y llegar al 2019 con un frente capaz de sacarlo del gobierno
 8.. Hoy dimos un gran paso, pero es uno de los miles a dar.
PD: A los "sincristinistas": No pierdan el rumbo. Si no hubiéramos jugado en octubre, obtenido las bancas seguras que se obtuvieron, refrendado un liderazgo entre tanta horizontalidad forzoza, ni el animo popular ni los votos en el parlamento hubieran sido los mismos

jueves, 23 de noviembre de 2017

ARA SAN JUAN: LA VIDA, LA EXPLOSIÓN Y EL APAGÓN

"Mataron a mi hermano".  
El accidente pudo producirse, todo lo demás no.
 1.La falta de mantenimiento, denunciada por los trabajadores de Tandanor y registradas en comunicaciones militares.
 2. La salida, al parecer, a pesar de averías previas.
 3. Las 48 hs. sin buscar un submarino perdido en aguas cercanas a una base inglesa y sus maniobras en lo que los invasores consideran zona propia.
 4. Los días de descanso del presidente en medio de una crisis evidente que involucraba riesgo de vida de 44 personas y una evidente desprotección de nuestra frontera marítima (y si hubiera sido un submarino desconocido el que venían detectando para luego perder todo control?)
 5. La irrupción de naves, tropas y pertrechos extranjeros, algunos aliados estratégicos de Inglaterra, sin acuerdo parlamentario, sin que se sepa, incluso de donde y cuándo vinieron.
 6. El ocultamiento de la explosión cuando hasta los programas de chimento político lo difundían sin dudar.
 7. La cantidad de estupideces que repitió el vocero de la Armada, por orden de la idem, del gobierno o de ambos.
 8. El embajador en Austria diciendo que recibió hoy la información mientras en las redes se habla de la explosión hace días.
 9. El presidente, Aguad y otros funcionarios viendo pantallas gigantes, como si estuvieran resolviendo algo, cuando ya no era posible que haya oxígeno en el submarino.
 10. El maltrato que todo esto implicó para familiares y allegados a los tripulantes del submarino.
Desde lejos y sin que se escuchen sus voces, Crónica muestra el momento inmediato posterior a que se informe de la explosión los familiares.
 Salen al predio son movimientos nerviosos, van y vienen, no atinan ni a tocarse entre ellos. La desazón, la perplejidad y bronca se evidencia de tal modo que no necesitan palabras.
 Lo peor asoma en el ánimo de todas y todos mientras las palabras de ese hermano emergen como el único discurso no negador entre tanto apagón informático. Los carteles con fotos de los tripulantes asoman en la TV. Uno recuerda a otro hermano trayendo verdad frente a la ficción perversa del frente gubernomediatico, otras fotos de búsqueda: Santiago, todos los que niega un gobierno que minuto a minuto construye muros de palabras para ocultar lo que hace, para conducir la atención hacia lo secundario mientras la mano escamotea el objeto.
 Otra familiar habla: "las familias rompieron la sala, nos tuvieron una semana acá, ocultando esto".
 Los rumores van desde el accidente propio hasta el accidente con intervención de una nave de EEUU EN MANIOBRAS NO AUTORIZADAS.
Contrainteligencia para confundir al pueblo, información sensible para con gobiernos y fuerzas militares que pretenden nuestras riquezas, pero son el respaldo que necesitan los dueños de todo para el caso de que nuestra sociedad se harte de ellos.
 Es lo que puede esperarse de un gobierno de CEOS y SERVICIOS.
 Lo peor está por venir

lunes, 30 de octubre de 2017

CARRIO, LA IMPUNIDAD Y LOS DEMONIOS DEL GENOCIDIO


En un video que Infobae acaba de sacar de circulación, se ve a la primera senadora electa de Cambiemos en Ciudad de Buenos Aires hablar de los genocidas presos con vecinos de Núñez y Belgrano. http://www.eldestapeweb.com/en-un-video-secreto-carrio-afirmo-que-hay-genocidas-presos-sin-pruebas-y-pide-revisar-los-juicios-n35290
  Carrió, en su inteligencia política incuestionable, comprende que no basta con dos demonios abstractos para reconciliar al poder político actual con los perros de la oligarquía hoy presos.
 Así que traslada esa grieta a actores ficticios que permitan un discurso más  maniqueo.
 De un lado, viejitos en el ocaso de su vida, privados de la libertad, condenados a morir entre rejas y encima muchos de ellos condenados por causas mal sustanciadas. Por si fuera poco, diferencia en esta fauna a los torturadores, mano de obra barata y fácilmente reconocibles para muchas y muchos sobrevivientes que testificaron, de aquellos que no lo eran.  Esto es, los jefes, gentes de familias con las que siempre le gustó a Carrió compartir cenas y playas y que por razón de vida son el grueso de los viejitos en cuestión.
 A quiénes coloca del otro lado? No alcanza con guerrilleros y subversivos. En estos días en que la actitud solidaria y comprometida de Santiago Maldonado puede acercar empatías hacia los jóvenes idealistas de los '70, Carrió produce un relato en el que profesores perversos cambiaban en la Universidad (quizá tambien en las secundarias) inscripciones a materias por favores sexuales de las alumnas. Bien asesorada por alguien que sabe de teatro, construye la escena para el relato, estira la frase, se sienta entre gente mayor y presenta a los abusadores de los 70 (el "Proceso" no habría sido entonces contra la subversión sino contra el abuso adolescente) y va bajando la voz como quien recuerda cómo estuvo en riesgo de sacrificar cuerpo y dignidad para poder acceder a una profesión. En mi infancia escuchaba de parte de mi familia materna historias de abuso con las que se demonizaba a Perón. Los '70 le merecen al relato negacionista protagonistas más berretas: ya no un presidente o ministros, sino profesores y pequeños dictadores que habríamos volteado una dictadura y hecho posible la democracia sólo   para conseguir sexo abundante y forzado. De paso recuerda a Kunkel, testigo molesto de la convivencia de la abogada y ex de la fiscalía de Resistencia, con los genocidas.   
Carrió prepara el camino para que se produzca la libertad de los genocidas con maestría, perversa, pero maestría al fin.
 Sabemos que nuestra resistencia es más justa, sincera, valiente, en defensa de la humanidad toda y atenta a derecho.
 Tendrá que ser también más sabia si queremos evitar que genocidas y hasta los secuestradores y asesinos de Santiago,  circulen pronto entre nosotros

sábado, 21 de octubre de 2017

SANTIAGO Y TANTA AGUA CERCA DE CASA



Un relato inicia la reflexión colectiva. Es la escena primigenia de la comunidad alrededor del fuego: el relato se amplía y la comunidad resuelve una situación, comprende una señal, decide un camino hacia el futuro.
Miles de años después seguimos apelando al relato para entender una situación. Como en los orígenes ese proceso puede allanar el camino . También puede suceder que el relato se apropie de la situación y la someta, nos someta, instale una confusión más palpable que el suceso que se trataba de entender.  
En estos días comenzó a circular, a propósito del "hallazgo" del cuerpo de Santiago y su coincidencia con la elecciones, la referencia a un cuento de Raymond Carver: "Tanta agua tan cerca de casa".
La muerte de Santiago, el fin de su secuestro de Estado, han arrimado esa agua, esa maleza en que lo encuentran, al hogar de todos los argentinos.
Quienes produjeron esa muerte la arrojan a nuestra puerta, la exhiben, ocultos, pero presentes en siluetas que pueden distinguirse entre las sombras.
Llegan señas de que están volviendo las sombras genocidas a complementar lo que decretos y focus groups no alcanzan a resolver.
Unos han ocupado el gobierno y no lo hacen mal. Están logrando dividirnos.
Nos golpean y nos confunden, nos golpean y nos arrinconan.
Nos golpean y hay momentos en que el ENEMIGO deja de ser quien nos golpea y pasa a ser quien en la confusión quedó apartado de nosotros.
Así que no sólo nos victimizan, también nos hacen creer que hay victimarios entre las víctimas. Y que a esas victimas tenemos que verlas como enemigos. Y atacarles.
Mientras el verdadero enemigo los agrede sin que noten de dónde viene el golpe  nosotros, sus pares, también los agredimos. Y eso sí se nota. Porque somos sus pares.
 Así que fabricamos enemigos entre quienes tarde o temprano podrían confrontar contra verdadero enemigo junto a nosotros.
Volvamos al cuento de Carver: Se trata de una pareja que en su salida de fin de semana encuentra un cadáver. En la sospecha que denunciar el hallazgo traería a la policía y les arruinaría el fin de semana, aseguran el cuerpo y pasan los tres dias ignorándolo. Al fin, denuncian y vuelven a sus cosas cotidianas. Creen que dejaron atrás el cadáver pero no es así. El cadáver seguirá presente en la vida de ambos e incidirá de modo diferente para cada uno de los dos. SIEMPRE.
Son víctimas. No provocaron esa muerte, no saben como sucedió, no habrían podido impedirla. Pero son habitantes de una sociedad  atravesada por la muerte desde hace siglos: esclavismo, guerra civil, imperialismo, la muerte provocada por mano propia es lo más característico de su cultura. Más que el pavo de navidad y el baseball.
Así que en la conciencia de uno y otro, convivir con un cadáver tres días no les parece el fin del mundo.
Pero son humanos, los EEUU son los de Trump y también los de Oliver Stone, los de Bush y los de Carson Mac Cullers, Hemingway o Carver. Lo sano y lo perverso conviven como en cualquier parte, aunque en proporciones diferentes.
Así que lo que en la superficie parece inofensivo, inerte como cualquier cadáver, desde la profundidad de sus seres irá carcomiendo sus vidas. Son víctimas, no mataron, ellos no construyeron esa fábrica de invasiones y genocidios que son los EEUU, pero su omisión, ese pecado casi venial, cargará todas las culpas de su entorno sobre sus hombros. El imperio de la muerte violenta, los EEUU, sumará dos nuevas victimas.
Ahora bien, en los textos que circulan comparando nuestro hoy con el relato, sus autores, también víctimas, ya que no secuestraron a Santiago, no ocultaron su cuerpo ni mintieron sobre lo sucedido, trazan un paralelo con este fin de semana nuestro. En ese paralelo, quienes vayan a votar por Cambiemos serían asimilados a la pareja que dejó el cuerpo para pasar un fin de semana descontracturado.
Dejemos el tema de los responsables directos:   qué duda cabe que Bulrich, Nocetti, Carrió, Otranto, Garavano, la gendarmería, los medios oficialistas y por fin Macri, comparten responsabilidades de diverso tipo en la desaparición seguida de muerte de Santiago.
Qué duda cabe, también, que hasta el mas distraído de nuestros compatriotas no merece que se lo compare con esa gente.
Pero este no es la única diferencia.
Argentina no es los EEUU. El genocidio, las dictaduras, los gobiernos depredadores son la característica de una oligarquía local que, salvo la invasión a Paraguay, ha llevado su violencia siempre contra los hijos de esta tierra. Su OTRO a destruir han sido siempre aquellos que producen su riqueza y cada tanto les reclaman no toda, sino una porción de esa riqueza que les sirva para vivir una vida digna.
Para buena parte de los habitantes de EEUU una elección puede equipararse a un picnic (o menos, en tanto se vota en dias laborables) ya que casi siempre se vota entre lo malo y lo peor, siempre belicismo, algo del mundo para apropiarse, vidas para segar.
Para los argentinos no es así. Acá votar es aún casi una excepción y ya el hecho mismo de ir y poner un sobre en la urna se siente como un hecho de libertad y como una toma de compromiso, de responsabilidad.
La aparición del cuerpo de Santiago no cambia esto.
 Al contrario, reabre la puerta a los fantasmas de las dictaduras, las proscripciones, la desaparición de los derechos, de todos los derechos. El MIEDO.
En cuanto a la vida de este pibe maravilloso sólo es comprensible desde nuestra cultura, la del pueblo, solidaria y vital,  no desde la del genocidio. Santiago no es un cadáver anónimo en medio de un bosque. Es alguien que llevó su cuerpo y su vida donde se lo reclamaban sus ideales. Su asesinato fue contra esos ideales. 
La conducta del gobierno ante a su asesinato, la negación, la demonización de Santiago y los suyos, deviene de otra cultura y sus acciones  vuelven a poner a la democracia en duda.
Quienes vayan a votar mañana irán, en su mayoría, transidos de dolor por la muerte de Santiago. No estarán de paseo, no estarán ninguneando un cadáver: estarán ejerciendo un derecho siempre amenazado y sosteniéndolo con el simple hecho de ir a votar. VOTEN A QUIEN VOTEN.
Serán, lo es hoy nuestro pueblo, víctimas de esta continuidad con el genocidio que vino a restaurar la actitud negacionista del gobierno.
Para muchos argentinos el hecho de votar también es una oportunidad de restablecer derechos, justicia social, inclusión, un horizonte de convivencia. Creemos que los mejores días de nuestro pueblo sucedieron a votaciones gloriosas, triunfos sobre los que se instalaron gobiernos populares, gobiernos en los que las mayorías, los saqueados, pasamos a ser sujeto de la historia y de la vida. Pero somos una parte, no somos todos los argentinos. Tenemos una identidad, nuestras banderas. Hay otras.
Si aspiramos a que las abracen las mayorías habrá que separar la paja del trigo, la víctima del victimario.
Volvamos por un segundo al cuento de Carver. Si la pareja llamaba a alguien, a la policía por ejemplo, apenas visto el cadáver , hubiera "perdido" el fin de semana, no hubiera evitado lo desagradable de la escena, pero habría comenzado a transitar el camino para que el suceso no los lleve a la enfermedad: Ponerlo en conocimiento de otros, compartirlo, interactuar con su gente para que el proceso colectivo incluya en lo soportable y cotidiano aquello que, como la muerte, nos pone en el límite. No reviviría a ese muerto, tal vez ni resolvería el por qué de esa muerte. Simplemente la pondría allí donde se hace posible tramitar con ella.  El no hacerlo, el guardarlo para sí mismos, es lo que reunió el cadáver con sus miedos y fantasmas y los encerró en un vínculo patológico para siempre.
Quien vaya a votar mañana, vote a quien vote estará tramitando a su modo este asesinato de un joven que expresó y expresa lo mejor de nuestra sociedad. Como quienes hicimos porque aparezca con vida, como quien ayer montó un santuario frente a la morgue, como quienes el lunes seguiremos por memoria,verdad y justicia, como siempre.
Cada,uno de manera diferente, pero en el mismo sentido.
Con eso no vamos a terminar con la cultura y las practicas del genocidio y el despojo.
 Pero habremos dado un paso

domingo, 15 de octubre de 2017

VE-NE-ZUE-LA.... Y VA

La oposición anunciaba un "triunfo gigantesco" y acertó: TRIUNFAZO DEL PSUV.
Los medios de acá eran casi unánimes en dar por derrotado al gobierno chavista en estas elecciones. Se ve que los venezolanos ni leen Clarín y La Nación, ni ven TN o Canal 13.
Analistas locales de vertientes populares concluían, habida cuenta de la violencia y la escasez de productos, del semibloqueo externo y de la tormenta solar de ayer, que podìamos darnos por contentos si la derrota no era muy grande. Se ve que la mayoría del pueblo venezolano se guía más por sus referentes que por nuestros pensadores.
Hace unos cinco años, junto a mi hija y un sobrino compartíamos el final de una elección con militantes y vecinos en una escuela de "El 23", un barrio del tipo "Ejército de los Andes" (mal llamado "Fuerte Apache"), pero muchísmo más grande y dispuesto en subida sobre un cerro en Caracas. 

La escuela cerrada, las urnas ya retiradas, no podìamos sutraernos a una escena imposible: un oficial, el arma colgando de su hombro, barría el piso y juntaba el polvo con una pala. 
Tres milicianos (civiles que colaboraban con tareas oficiales y disponibles para situaciones de gravedad institucional) ya veteranos, se acercan al oficial y le dicen " mi oficial, ya terminamos". Ellos habían barrido el resto del salón. 
El oficial, un teniente de unos 25 años, les pregunta: "¿ya se retiran? ¿Sin novedad?". 
"Sin novedad" contestan los tres casi a coro. El oficial se cuadra, deja la pala, les hace la venia y les dice: "hasta la victoria siempre". Los tres milicianos responden con la misma frase, nos saludan y se van.
No se puede pensar Venezuela sin conocer estos hechos y sin reflexionar sobre su significado. 
No se llega a fuerza armadas de ese tipo, con ese compromiso con el pueblo y la democracia, sin una gesta como la chavista, sin un pueblo tan involucrado con un proceso político como el venezolano con el chavismo. 
Ello a pesar de la división que parte la sociedad en un proceso que no deja de ser lógico: se disputan propiedad y derechos, la oligarquía no quiere ceder la una ni aceptar los otros, el pueblo chavista reclama más propiedad y avanza para conseguir más derechos. 
Nada más lejos del pensamiento iluminista que los procesos sociales: el avance del pueblo en sus revindicaciones no significa que por pura razón las mayoría se incline unánimemente a favor. La oligarquía, al verse amenazada, despliega todos sus medios para defender su statu quo, explota todas las divisiones posibles en el seno del pueblo, siembra miedo, desconfianza, provoca desabastecimiento, etc., etc., de modo que las masividades fluctúan y todo se torna inestable.
Hace poco menos de un año se multiplicaban voces, algunas en sordina, otras públicas, reclamando a Maduro un diálogo con los insurrectos. No una negociación política con la oposición democrática, hecho siempre saludable en tanto se haga lo que prometimos a la gente que nos votó, sino que se pedía una negociación con quienes atacaban instituciones a bombazos, cerraban calles para cobrar peaje y vandalizar, prendían fuego a quienes les parecía y todo con logística yanky.
No estoy en condiciones de decir qué es lo conveniente en Venezuela ni mucho menos  juzgar la política chavista en su globalidad, pero algo me queda claro y creo que es la principal enseñanza: hasta en los momentos más difíciles el chavismo tuvo en claro un eje esencial: sea cual sea la situación lo que no se puede perder es el gobierno. El pueblo los ha votado una y otra vez para ejercerlo y garantizar que esté a su servicio. Garantizar que el pueblo siga contando con su gobierno es la principal obligación de un gobierno popular, así como perderlo es el único error del que los pueblos difícilmente pueden recuperarse cuando sus dirigente incurren en él.
No es para dar por terminada la movida contrarevolucionaria, por supuesto. Pero los triunfos, diría perogrullo, fortalecen a los pueblos.
Esta elección, creo, en mi limitada posibilidad de entrender lo que pasa allá, no es un techo para el proceso popular sino el piso, el punto de partida tras la exitosa táctica de la elección consituyente más reciente.
Mucho que aprender de ese pueblo, mucha solidaridad a tener para con ellos ya que esta derrota volverá a la oposición a su veta más golpista y al imperialismo a su veta más intervencionista. 
Un abrazo feliz a todos los amigos ya amigas, compañeras y compañeros que supe conocer en aquellos lares. Y uno para vos Nicky, hermano. Te imagino palpitando los guarismos finales junto a las compañeras y los compañeros allá en el 23.