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miércoles, 16 de agosto de 2017

Milagro Sala: nuevas y viejas formas de destrucción subjetiva



El caso Milagro Sala y los detenidos y detenidas por razones políticas en Jujuy y Mendoza [1]

El marco desde el cual considerar la situación de detenidos y detenidas políticas en Argentina es la existencia de un genocidio y sus consecuencias hasta la actualidad, en particular la referencia que tiene para un detenido político hoy la suerte corrida por miles en su condición décadas atrás.
Si bien la gestión 2003-2015 consideraba una cuestión de principios la no represión de la protesta social y la disidencia política, hay que agregar aquel elemento histórico a la existencia de ese principio: nada que se relacione con el genocidio puede repetirse en democracia.
El caso de Milagro Sala y las otras cuatro detenidas en la Cárcel de Alto Comedero, así como de los dos detenidos en la Cárcel de Gorriti, define un claro cambio de paradigma también en esta cuestión: se detiene a personas por sus convicciones políticas y su militancia y se integra a esta detención arbitraria e ilegal un trato vejatorio y abusivo, claramente destinado a afectar su integridad física y psíquica.

Negativa de la condición política de la detención

En primer lugar se desplaza la justificación de sus detenciones del motivo político a falsas acusaciones por manejo de fondos o modos de protesta. De este modo se busca aislarlas de su medio social y convertirlas en enemigos públicos mediante su identificación con dos temas muy urticante para la opinión pública: la corrupción y la violencia.
En cada traslado a Tribunales o algún servicio de salud son conducidos con gran despliegue de fuerzas de seguridad y de una cobertura mediática de igual magnitud, destinados a que la sociedad vaya identificándolos como un peligro público
Ello constituye una afrenta para estas personas que han dedicado sus vidas a ayudar a miles de seres humanos provenientes de los sectores más humildes, vulnerables y vulnerados de la sociedad. Lo
que para cualquier persona puede ser motivo de orgullo es convertido, mediante el encarcelamiento arbitrario, el escarnio público y la extensión de este a familiares y allegados, en un motivo de culpa por la agresión a que son sometidos los suyos, vergüenza por una exposición pública impropia y la desazón de quien es vulnerado en sus derechos elementales.
Todas las detenidas refieren haber sido presionadas por jueces y fiscales para que creen denuncias contra sus referentes, en particular contra Milagro Sala, a cambio de lo cual se le dan promesas de libertad.
Esta metodología tiende a generar:
• sensación de indefensión, de no poder contar con un marco legal para la acción institucional.
• un refuerzo de la culpa personal ante los prejuicios que sufren terceros, perjuicios y hostigamiento público que supuestamente cesarían si ellos reconocieran algún delito, sean ciertas o no las
acusaciones.
• se habilita de este modo el desplazamiento del origen de las injurias hacia la misma persona que la recibe.

Extensión del acoso a familiares y allegados

Cada entrevista con las detenidas corrobora un trabajo oficial de permanente deslegitimación y estigmatización y el continuo acoso y persecución a sus familiares y seres queridos por parte del poder político, judicial y las fuerzas de seguridad, puntillosa y sistemáticamente
amplificados por los medios de comunicación.
Hijas e hijos, hermanas y otros familiares han sido sometidos a allanamientos, se les han secuestrado bienes sin otra justificación que la de sumarlos al montaje mediático judicial.´
De este modo se produce a estas personas y los detenidos un triple prejuicio:
• se muestra a sus familiares como sospechosos de realizar ilícitos,
• se priva a estos familiares de aquello que necesitan para proveer a su subsistencia,
• se promueve entre las detenidas y detenidos, cabe reiterarlo, la culpa por la suerte que sufren sus familias.
Esta presión emocional a que se somete a detenidas y detenidos, promueve en los mismos su negativa a ser asistidos por dolencias de pronóstico reservado, la aparición de cuadros de depresión severa y diversas formas de autoagresión destinadas a terminar con semejante padecimiento propio y de sus seres queridos.
Deterioro físico

Dolencias previas de importancia, en dos casos probables tumores, también dolencias producidas tras la detención son ignoradas por las detenidas para no tener que pasar por el montaje mediático judicial descrito. La atención médica en el Penal de Alto comedero, así como en Gorriti es de suma precariedad, por lo que la elección es inevitable: traslados a hospital con gran despliegue represivo o ignorar la dolencia y que siga su curso

Acoso y vejaciones en el lugar de detención
El trabajo sobre el medio social y el acoso a sus familias se complementa con las condiciones particulares en que se desarrolla su prisión en Alto Comedero.
En su cercanía con las celdas de castigo han tenido que oír las golpizas a que someten a otras detenidas, han presenciado alguna incluso con consecuencias severas para las personas agredidas.
Se promueven situaciones de conflicto con otras detenidas que si bien no son aceptadas por Milagro y las otras compañeras agreganuna tensión permanente a la privación ilegal de libertad a que están
sometidas.

Supresión de intimidad

En el caso particular de Milagro Sala, se agrega a lo descrito la permanencia de agentes rotativos del Servicio Penitenciario junto a ella durante todo su tiempo de vigilia, controlando a su lado cada
acción que la detenida realiza, desde hablar por teléfono, comer, higienizarse hasta en el momento de evacuar.
Se trata, por lo tanto de una supresión del derecho de Milagro Sala a su propia intimidad.
En tanto constitutiva del ser humano y de su capacidad de socializar, producir y amar4 la violación de la intimidad es una clara violación del derecho a ella y por derivación, del derecho a la integridad,
definida esta última, como “equilibrio armónico entre los aspectos corporales, psicosociales, intelectuales y morales en la vida de una persona. El derecho a la integridad psicofísica es amplio e implica la protección de la persona como unidad psicosomática” 5.
Todo detenido, si los pasos legales que una detención legal requiere lo determinan, puede ser privado de su libertad. No así de su derecho a la integridad e intimidad.
La supresión del espacio de intimidad, de la realización cotidiana de esta intimidad, configura una acción de impacto regresivo sobre la persona que es privada de ella. Regresivo porque la retrotrae a un periodo en el cual su desenvolvimiento estaba reglado y condicionado desde afuera por el mundo adulto. También regresivo porque así se crea un marco de sometimiento primario más allá del encierro mismo, una invasión sobre su subjetividad que puede alterar y deteriorar su condición psíquica.
Toda detención debe preservar a la persona y a su entorno social 6.
Por ende no puede incluir acciones que deterioren la condición psíquica del detenido y promuevan su despersonalización.
Esta práctica operada en el Penal para con Milagro Sala instala una forma de maltrato que, sea cual sea el objetivo que se explicite, constituye una forma de agresión psíquica extrema. En otras palabras
una forma permanente de tortura.




4 Definición de salud de Sigmund Freud.
5 Alfredo Kraut: Derecho a la Integridad, en Diccionario Latinoamericano de Bioética
6 “Las cárceles de la Nación serán […] para seguridad y no para castigo de los reos detenidos en ellas” Constitución Nacional, Art. 18.ca, Director Juan Carlos Tealdi, UNESCO, 2008, (pp. 334-337)


[1] Violación de Derechos Humanos- Informe preliminar del 1º Foro por la Libertad y la Democracia
Entregado a la CIDH el 19 de mayo de 2017, en la ESMA, desde el Foro por la Democracia, Página 203

jueves, 3 de noviembre de 2011

El Negro Honores. Un héroe colectivo. Secuestrado el 03-11-1976

Lo ví un par de veces en Córdoba.
En Buenos Aires sabíamos del Negro por su leyenda, pero estábamos en regionales diferentes y era mejor conocer pocos datos de los compañeros. A menos que uno estuviera a cargo de su custodia.
Había que cuidar y cuidarse: saber lo justo y necesario era parte de ese cuidado.
Ya comenzaba el exterminio de dirigentes populares, ese que Balbín justificara con aquello de la "guerrilla industrial".
Las 3A, el Comando Libertadores, el CNU y el CDO abrieron el camino. Después lo amplió la Dictadura, ya que las luchas obreras no parecían detenerse y el Rodrigazo no alcanzó a licuar las conquistas económicas y gremiales obtenidas desde 1973.
El Negro, lo dije, era uno de nuestros héroes. No por aventurero ni arriesgado. Simplemente porque sus compañeros de la Usina del Pilar, Córdoba, lo reconocían como su líder, confiaban en él y él los expresaba.
Al ser secuestrado y torturado hasta morir confirmó que merecía esa confianza.
Ana, compañera también prisionera en La Perla, quien compartió casi todo el tiempo de padecimiento del Negro, relata que no pudieron sacarle un nombre, una dirección. El Negro simplemente NO HABLABA.
Cuando lo torturaban sólo se escuchaban quejidos, Nada más.
Después fue su muerte y otra leyenda, esta vez para los compañeros que llegaban para sufrir la tortura y casi siempre la muerte: "Cuando todo está perdido aún hay un punto de resistencia, proteger a los que están afuera, a los que no cayeron: El Negro lo hizo". Esta frase, recibía a los compañeros en su llegada a La Perla, Campo de la Rivera, la D2. Muchos seguimos adelante por el silencio de muchos.
 
Laura Vilte, militante, amiga, compañera, me hace llegar esta nota sobre el Negro:
3 DE NOVIEMBRE DE 1976 DETENCIÓN Y DESAPARICIÓN DE LUIS HONORES
por Laura Beatriz Vilte, el jueves, 03 de noviembre de 2011, 9:02

EL 3 DE NOVIEMBRE DE 1976 DESAPARECE EN LA CIUDAD DE CORDOBA LUIS JUSTINO HONORES, MILITANTE REVOLUCIONARIO QUE SEGÚN TESTIMONIOS DE SOBREVIVIENTES MUERE HEROICAMENTE EN UNA FEROZ TORTURA, EN EL CENTRO DEL TERROR LA PERLA, EL 17 DEL MISMO MES.
NEGRO TU EJEMPLO DE VIDA, TU INMENSA HUMANIDAD, TU ENTREGA INCONDICIONAL A TUS CONVICCIONES PERMANECE EN LA MEMORIA DE LOS QUE TE CONOCIMOS.
FUISTE, AL DECIR DE GALEANO, UNA LLAVE QUE SALVÓ MI VIDA.
HOY A 35 AÑOS DE TU DESAPARICIÓN TE RECUERDO, TUS ASESINOS ESTÁN SIENDO JUZGADOS Y LA LUCHA SIGUE.
COMPAÑERO, AMIGO PRESENTE AHORA Y SIEMPRE!!!
Delegado obrero de la U.O.C.R.A, fue detenido el 3 de noviembre de 1976, en la vía pública y trasladado a la Perla. El testigo E.D.P.-P.32 refiere que:
«Durante la mañana del 3 de noviembre el dicente es sometido a la última sesión de torturas en las oficinas. Hacia mediodía fue conducido a la sala de tortura (...) donde había un hombre desnudo, atado a la cama, a quién estaban sometiendo a la tortura de la picana y al mismo tiempo lo golpeaban con gomas; el individuo llamado Luis manejaba la picana eléctrica y Hernández golpeaba con la goma. En ése momento le levantan la venda al que estaban torturando para que viese al declarante, que era arrastrado por dos personas, diciéndole: «esto es lo que te espera si no colaborás» El testigo supo posteriormente que se trataba del Luis Honores, de 39 años, delegado gremial en las obras en construcción de la usina de Pilar y que lo habían detenido en la inmediaciones del Hospital Privado. Continúa el testigo (...) el 17 de noviembre del mismo año, alrededor de las 14, murió el detenido Luis Justino Honores, después de una larga agonía, de tremendos dolores, siendo asistido por el dicente y por Alvarez. Producida su muerte llamaron a una médica que se desempeñaba como colaboradora, «Dora» quién constató el fallecimiento y dio informe a los responsables del lugar, luego de los cuál llegaron unos gendarmes, tiraron el cuerpo sobre una manta y se lo llevaron. Honores no había podido casi comer, ni orinar, estaba terriblemente hinchado, con quemaduras, tremendos dolores que obligaban a cambiarlo de posición cada momento; tampoco podía desplazarse y era llevado al baño entre varios detenidos...» A.M.M. -M.28- ratifica esta terrible muerte. Dijo: «...Que de su estada en la Perla, más o menos unos quince días, recuerda haber visto, además de las personas que ya mencionó, a Honores, al que llamaban el «El Negro», que estaba entre biombos y le ponían suero y lo torturaban permanentemente y que muere en la Perla, mientras el dicente estaba allí...» .