Ante la cobarde y mafiosa practica de extorsionar judicializando a hijos o hijas, por caso Florencia, veo a compañeros y compañeras preguntándose qué hacer si Cristina, candidata insustituible en este 2019, no se presentara.
Junto a quienes arriesgan alguna candidatura, pululan por un lado las exclusiones. Por otro, las adhesiones cuasi farandulescas, no por los postulados sino por los motivos.
En el cuadro exclusiones tal o cual referente sería un futuro "Lenin Moreno", o un nuevo Cobos, no importa cuánto aporte a nuestro espacio y cuánto nos complicaría su uso por parte de Cambiemos.
Las críticas son tan salvajes que se diría que el objetivo es que se crucen de vereda. Por caso, las críticas al lanzamiento de Scioli.
En el cuadro adhesiones amorosas, el tema de cuál es la proyección del candidato, qué porcentaje de votos podría obtener, es dejado de lado en beneficio de "la seguridad" que nos ofrecería su ideología.
No hago nombres aquí porque salvo Cristina cualquiera es, creo, discutible y sólo la posibilidad de conquistar más votos que el macrismo es lo que marca la diferencia.
Cuál es el marco de esta discusión?
En el mundo los pueblos están a la defensiva, siendo arrasados en sus derechos.
Es la expresión en lo político del hecho que una porción ínfima de la población mundial posea el máximo de las riquezas: la legalidad mundial, las legalidades nacionales, van empujando a las formas culturales a normalizar aquello que la fuerza económica impone.
En los discursos oficiales el trabajador, creador de todo lo existente, es sustituido por el pobre, consumidor forzado de bienes "de los que son despojados" los sectores medios. La base para la construcción de movimientos populares está siendo rota desde la política, la economía y lo jurídico a la par que alternativas de derecha van ganando adeptos entre los más postergados.
La posibilidad que tenemos en Argentina de aspirar a lograr un gobierno popular en diciembre y de discutir nuestros candidatos es una excepción, no un regla.
Habla del valor de nuestra resistencia y de la imposibilidad que tuvo la oligarquía de liquidarnos "a pesar de las bombas, los fusilamientos, los compañeros muertos, los desaparecidos", y la construcción de un pensamiento binario, civilización/barbarie, en el seno mismo de nuestro pueblo, aunque antes en el seno de su intelectualidad.
Pero ese valor consistió, entre otras cosas, en saber a qué aspirar y qué batallas dar en cada momento. Como Perón supo resaltar más de un vez, en ese saber los flujos populares supieron adelantarse a los dirigenciales. Los momentos en que ambos saberes confluyeron fueron virtuosos, por caso 1945 o 2003. El tema es encontrar la confluencia hoy para impedir que nos alcance la ola antipopular con toda su fuerza.
En mi opinión este 2019 demarca tres salidas posibles para Argentina.
Dos conducirían, en mayor o menor tiempo, al pasaje a la desesperación, el quiebre social y la violencia generalizada.
Una, que no tengamos candidato para vencer a Macri. Profundización del ajuste, el despojo, la desnacionalización, el desastre.
U otra: que nuestro/a candidato/a no tenga la suficiente convocatoria, respaldo y referencia en el pueblo como para implementar una política de reparación nacional con miles sino millones de compatriotas bancando en la calle.
Esto último, refiere a la tercera salida: ganar con amplia convocatoria en la calle, sólo lo garantiza Cristina, no se transfiere ni se inventa, ya que los liderazgos son consecuencia de épicas sociales, no de laboratorios.
Respecto a las dos primeras, si ganara Macri, la oligarquía y EEUU tendrían la ventaja de ir contra un pueblo nuevamente derrotado.
Si ganara un candidato del espacio nacional y popular, nos estaríamos encaramando sobre un triunfo y sobre el nuevo acceso al Estado para recuperar iniciativa, organización y bancar la confrontación.
Quien dice hoy que si hubiera ganado Scioli en las anteriores presidenciales hubiera sido lo mismo, no está ninguneando a Scioli sino a nuestro pueblo.
Si hubiéramos ganado en 2015, con Cristina montada en ese triunfo aunque no fuera entonces candidata: con qué posibilidades se hubiera producido un Lenin Moreno?
Al primer intento de pago a los buitres o megadevaluación, ni hablemos de achicar jubilaciones, habríamos reventado la Plaza.
Todo con Cristina es también que a TODOS los que no banquen al macrismo seamos capaces de traerlos este lado.
ES TIEMPO DE CONSTRUIR LO NUEVO En los mejores días, decíamos "Gracias Flaco y Cristina x hacer lo que dijeron que iban a hacer y parecerse tanto a lo que fuimos y somos". Intentamos un continente en que crecer con solidaridad, inclusión, diversidad, equidad y justicia. Hoy la situación es otra: Un gobierno dirigido realizar su "revolución" conservadora, saquear al pueblo, arrasar derechos y legalizar el nuevo estado de situación. AHORA ES TIEMPO DE IMPEDIRLO Y LO HAREMOS RESISTIENDO UNIDOS
sábado, 16 de marzo de 2019
viernes, 17 de agosto de 2018
LOS CUADERNOS, LA ESTUPIDEZ Y EL PODER REAL
A diario, tanto
los medios que actúan como usina del gobierno como los medios que juegan la
propia y aquellos que tratan de llegar a la verdad e informar al pueblo,
dedican horas a una causa armada con papeles inaccesibles, fotocopias dudosas,
declaraciones esquivas, arrepentimientos que culpan, culpables que pasan a la
inocencia con sólo acusar a otros de cosas que ellos “no tuvieron más remedio”
que hacer.
Cada día, la
sucesión de entradas, salidas y encausados que muestra Comodoro Py se asemeja
más al circo de Intratables, un programa de anticipación que no supimos
comprender en su momento y hoy la vida cotidiana convierte en pasado.
Como si
sucediera en otra dimensión, nuestro país avanza hacia la quiebra, un velo de
impericia similar al que se le supone a las maniobras de Bonadío parece trastornar
a quienes deciden qué hacer con el dólar, las importaciones, el empleo, la
producción, la supervivencia misma de nuestra existencia como Nación.
Tal vez la
figura no alcance, pero es lo que tengo a mano: es como mirar a un ómnibus que
se dirige directo y a toda velocidad a estrellarse contra un edificio y buscar
la explicación del suceso por quien va vendiendo biromes y no por quien
conduce.
Que Macri
sea un estúpido, Caputo un lavador, Dujovne el alcahuete de algún fondo buitre,
que Quintana se quiera quedar con todo el negocio de medicamentos del país o
todos sean un grupo de ladrones de alta monta no explica la situación que se ha
disparado en Argentina, es la superficie rugosa de la tormenta desatada en otro
nivel.
¿De dónde
saca poder un asesino por la espalda, argumentador de solapas de libro y juez
venal como Bonadío? ¿Quién tiene las espaldas suficientes para jugarle de igual
a igual al Banco Central en el tira y afloje por la cotización del dólar, los
subes y bajas que van y vienen a cada renovación de lebacs? ¿Quién puede embarcar
al FMI a tirar guita en apoyo a un gobierno que huele a cadáver sin que nadie
atine a cerrar la canilla? ¿A quién le sirve que nuestra sociedad se encamine a
un espiral de deterioro institucional, violencia y disolución sólo controlable
a sangre y fuego? ¿Quién incluso se beneficiaría de llevarnos a una situación
como aquella de las guarimbas en Venezuela? Situación, recordemos, con la que
nos querían asustar hace unos meses y hoy, a la vista de cada medida de
gobierno parece más cercana.
Algo ha
sucedido en nuestro continente y es hora de que si no se ha percibido se tenga
en cuenta y si no se ha mensurado en todo su valor se lo haga: los EEUU
reestablecidos como policía de la mayor parte del mundo, con el control de todo
el acceso a energía de que fueron capaces vía OTAN + ISIS + “primavera” árabe,
etc., dotados de un gobierno dispuesto a priorizar el interés interno como hace
años no se veía, embarcados en una dura guerra comercial con los otros polos de
poder mundial, han vuelto la mirada hacia lo que consideran su patio trasero y
emprenden una lógica acción geopolítica: van por el dominio pleno del
continente de modo de sustentar en cualquier mesa de negociación o en cualquier
confrontación de otro tipo nuestra ubicación estratégica, nuestras riquezas
actuales y por venir como un recurso propio.
Y lo hace de
modo integral, como corresponde a un imperio. Donde sea posible, vía compra de
voluntades y bienes a precio vil, donde sea necesario, desestabilización, donde
no alcance, balas. En todas partes, sacudidas económicas y salvatajes que
devienen en apropiación de lo útil y desguace de lo que no les sirve o confronta.
En todos los casos, también ocupación directa vía corporaciones, asesorías y
bases.
Yendo a nuestra
situación como país, es preciso diferenciar, replantearnos viejas afirmaciones,
reconocer lo nuevo: los EEUU logran por
primera vez en nuestra historia manejar de modo directo, casi sin
intermediarios, los hilos de nuestra vida política y económica mientras avanzan
a redefinir nuestra sociedad toda y con ella nuestra soberanía y democracia.
Nada de lo
que nos sucede hoy puede ser simplificado o explicado por fuera de una estrategia
con la que, o confrontamos con ella o nos lleva puestos.
El macrismo
nos ha llevado al borde de la bancarrota tal vez con algo de impericia, pero
con mucho de eficacia si se piensa desde la estrategia de los EEUU. Ya se
vislumbra la dolarización como salida final y grillete eterno con sus intereses.
En la
coyuntura, algunos sectores empresarios fueron buscando su preservación sea por
la vía de especular, vaciar o fugar divisas, sea por la vía de tomar distancia
de un gobierno que ven en retirada.
La disparada
de los cuadernos viene a reinstalar algo de disciplina en el bloque de poder
interno mientras la crisis sigue su curso y avanza a llevarnos puestos a todos.
Pero: ¿de quién viene esa movida?
|
Suponer
que los cuadernos son sólo una jugada de Macri sería no considerar el poder
del empresariado afectado. Macri no es un primus
inter pares. Ni la banda presidencial lo pone a la altura de los Roca, los
Roggio, Cartellone y el resto de los que amplían la lista de Comodoro Py.
¿A quién
beneficia hoy abrir más frentes de crisis ante una crisis casi terminal?
Vale recordar
que Brasil, por ejemplo, está en
recesión desde que empezó el lavajato
y retrocede su presencia económica en todo el mundo gracias a una estrategia
similar de su “justicia" local.
Ya lo
anticipamos: los EEUU se instalan como nunca en nuestro país a decidir y
apropiar espacios de negocios que el macrismo ha llevado a remate.
Por
primera vez el imperio no tendrá que pasar por la caja del empresariado
agrario, industrial y financiero. Ahora avanza a instalar bases, incluirnos
en la guerra mundial económica, “antinarco” a veces, “antiterrorista” otras,
para por fin convertirnos en un semi virreinato.
Macri, desde
la llamada al FMI hasta los cuadernos transita de miembro mediano de los
dueños del país a lumpen burgués manejado desde la embajada de EEUU.
Si hay
dudas, basta revisar las declaraciones del nuevo embajador de los EEUU:
" (voy a trabajar)
con los abogados y jueces de la Argentina para mejorar el sistema judicial y
fortalecer la confianza de la gente en el sistema judicial". La estrategia de guerra jurídica (lawfare)
es el corazón de la ocupación estadounidense en aquello que considera su
patio trasero.
Tanto si
nos detenemos en la denuncia de algunos escritos a mano en improbables
cuadernos como si seguimos enumerando los males que el macrismo viene
acumulando en contra del pueblo vamos por caminos de derrota.
Cada
denuncia aumenta las dudas de nuestra gente respecto a la política toda,
deteriora instituciones que si bien no nos benefician lo suficiente son
irreemplazables hasta tanto otra representación política acceda al gobierno y
pueda iniciar la dura tarea de reparar el daño social, productivo y soberano
producido por Cambiemos a las vez que reconstruir nuestro Estado para hacerlo
más afín a los intereses del pueblo.
Esta
mañana recordábamos al Nono Frondizi en el que fuera quizás su lugar en el
mundo más propio, los Talleres Protegidos, a propósito de descubrir una placa
en su homenaje. Una frase del Nono resaltó entre los discursos: "No importa el
color de la bandera. Mientras no sea amarilla VENITE".
Ese es el espíritu, esa es la empresa, unir a quienes el
macrismo está destruyendo y avanzar todas y todos camino a la victoria.
Lo que
nuestra sociedad necesita ante tanto embate en su contra es justamente la
señal de que ese otro Estado, ese otro país es posible y estamos encaminados
a retomarlo en 2019.
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lunes, 14 de mayo de 2018
Corrida y FMI: Argentina en la tómbola
Corrida, fuga, disparada del dólar, caída de reservas, limosnear con el FMI.
Estrategia para justificar el shock? Golpe de mercado? Agotamiento del globoliberalismo? Efecto de las tensiones globales? Estupidez tilinga?
Las explicaciones sobre esta coyuntura se multiplican al impulso del dólar, las “respuestas” del BCRA y los mensajes cruzados de actuales y de los ya idos funcionarios.
Los operadores de la a timba financiera buscan, eso hay que dejarlo sentado, su propio beneficio. Por lo mismo, ningún análisis que vaya por el lado de “quisieron-hacer-negocio” explicaría el desastre. Entonces?
El caso es que Cambiemos convirtió a Argentina en una aspiradora mundial de dólares, lo que abrió el juego de entrar y salir de lebacs y divisas en gran escala durante más de dos años.
Por qué lo bancó y hasta alentó el FMI? Porque se suponía que el endeudamiento era la contrapartida de la deconstrucción final del Estado populista y el disciplinamiento de nuestro pueblo.
Esa era la oferta Cambiemos a los mercados: recursos naturales y mano de obra calificada a precio de remate.
Al endeudamiento se lo justificaba como fondos necesarios para compensar las turbulencias sociales y políticas que se produjeran durante esa transformación.
Pues bien, falló. Antes que en la economía, en el terreno de la politica: los miembros del gobierno hicieron desde el comienzo sus propios negocios usando una exposición descarada para desalentar oposiciones, la sociedad no reculó en la defensa de sus derechos tanto como el resultado electoral de 2015 le hizo soñar a los “estrategas” del oficialismo, el peronismo no se desarticuló lo suficiente, Cristina no pasó a la vitrina de los trastos dados de baja, como mostró su buena elección de 2017. Agreguemos que sin ese recule popular es inútil esperar grandes inversiones extranjeras en áreas productivas de largo plazo, habida cuenta de la siempre presente espada de Damocles de una vuelta populista (es la visión de quienes pueden en el mundo hacer grandes inversiones y saben que siempre volvemos).
Graham Greene decía que lo que le fallaba al imperio y sus agencias era la consideración del factor humano.
Eso volvió a pasarle a los poderes financieros internacionales, a la oligarquía, las corporaciones locales y sus políticos de ocasión: pifiaron el diagnóstico y resultó lo actual: un plan que sólo podía pergeñarse con un pueblo derrotado y en retroceso extremo comenzó a descoserse por todos los puntos fallados.
Así que se tiran la escoba al piso y cada uno acelera a manotear una silla.
El tema es que los más concentrados, en mi opinión con anuencia del Fondo que ya hace meses entendió que estaba sosteniendo a rateritos sin talento, sacudieron la alfombra, mostraron en un par de días la fragilidad del gobierno y su política no sin concretar, de paso, un pingue negocio con las subas y bajas del dólar en combinación con la liquidación de lebacs.
Por qué el "nuevo" Fondo hace esto?
El FMI no es , si lo fue alguna vez, ningún normalizador ni estabilizador de nada, sino un promotor y ejecutor a nivel global y sobre todo de la periferia, de las políticas que requieren los centros financieros mundiales, en particular los EEUU.
Cuando el FMI posa su mirada y su garra sobre un país no va a “rescatarlo” va a aprovechar su desestructuración a fin de crear condiciones para que la nueva reestructuración la hagan los países centrales a su medida y necesidad.
(Circula por las redes un texto con consideraciones de Perón sobre el FMI. No ha perdido actualidad)
Volvamos: si esto fuera como se describe, ya podemos esperar que sea el Fondo quien nombre un ministro único y con capacidad de decisión real mediante un único ministerio que decidirá qué hacer con la asignación de recursos / distribución del ingreso (la llamada “economía”). Todo indica que Macri avanzará por el ajuste recargado, lo que precipita el devenir político de un modo brutal y deja planteadas dos alternativas en las cuales el gobierno no parece aportar racionalidad alguna.
La más satisfactoria, para el país y la democracia, que el pueblo y sus representaciones estén en condiciones de llevar, con unidad, de modo controlado y a su favor la contienda, con una transición hacia 2018 sin FMI, sin tarifazos, sin apertura importadora de lo que hacemos acá, con acuerdo para parar todo despido, con actualización salarial y jubilatoria, con el Parlamento controlando y sin represión.
La otra, que parece alimentarse desde distintas esferas de poder y que el gobierno sigue abrazando, es promover que todo desbarranque a una confrontación sin límites precisos, sin adversarios claros, sin control y con destino incierto.
Son días en que toda decisión es trascendente.
Estrategia para justificar el shock? Golpe de mercado? Agotamiento del globoliberalismo? Efecto de las tensiones globales? Estupidez tilinga?
Las explicaciones sobre esta coyuntura se multiplican al impulso del dólar, las “respuestas” del BCRA y los mensajes cruzados de actuales y de los ya idos funcionarios.
Los operadores de la a timba financiera buscan, eso hay que dejarlo sentado, su propio beneficio. Por lo mismo, ningún análisis que vaya por el lado de “quisieron-hacer-negocio” explicaría el desastre. Entonces?
El caso es que Cambiemos convirtió a Argentina en una aspiradora mundial de dólares, lo que abrió el juego de entrar y salir de lebacs y divisas en gran escala durante más de dos años.
Por qué lo bancó y hasta alentó el FMI? Porque se suponía que el endeudamiento era la contrapartida de la deconstrucción final del Estado populista y el disciplinamiento de nuestro pueblo.
Esa era la oferta Cambiemos a los mercados: recursos naturales y mano de obra calificada a precio de remate.
Al endeudamiento se lo justificaba como fondos necesarios para compensar las turbulencias sociales y políticas que se produjeran durante esa transformación.
Pues bien, falló. Antes que en la economía, en el terreno de la politica: los miembros del gobierno hicieron desde el comienzo sus propios negocios usando una exposición descarada para desalentar oposiciones, la sociedad no reculó en la defensa de sus derechos tanto como el resultado electoral de 2015 le hizo soñar a los “estrategas” del oficialismo, el peronismo no se desarticuló lo suficiente, Cristina no pasó a la vitrina de los trastos dados de baja, como mostró su buena elección de 2017. Agreguemos que sin ese recule popular es inútil esperar grandes inversiones extranjeras en áreas productivas de largo plazo, habida cuenta de la siempre presente espada de Damocles de una vuelta populista (es la visión de quienes pueden en el mundo hacer grandes inversiones y saben que siempre volvemos).
Graham Greene decía que lo que le fallaba al imperio y sus agencias era la consideración del factor humano.
Eso volvió a pasarle a los poderes financieros internacionales, a la oligarquía, las corporaciones locales y sus políticos de ocasión: pifiaron el diagnóstico y resultó lo actual: un plan que sólo podía pergeñarse con un pueblo derrotado y en retroceso extremo comenzó a descoserse por todos los puntos fallados.
Así que se tiran la escoba al piso y cada uno acelera a manotear una silla.
El tema es que los más concentrados, en mi opinión con anuencia del Fondo que ya hace meses entendió que estaba sosteniendo a rateritos sin talento, sacudieron la alfombra, mostraron en un par de días la fragilidad del gobierno y su política no sin concretar, de paso, un pingue negocio con las subas y bajas del dólar en combinación con la liquidación de lebacs.
Por qué el "nuevo" Fondo hace esto?
El FMI no es , si lo fue alguna vez, ningún normalizador ni estabilizador de nada, sino un promotor y ejecutor a nivel global y sobre todo de la periferia, de las políticas que requieren los centros financieros mundiales, en particular los EEUU.
Cuando el FMI posa su mirada y su garra sobre un país no va a “rescatarlo” va a aprovechar su desestructuración a fin de crear condiciones para que la nueva reestructuración la hagan los países centrales a su medida y necesidad.
(Circula por las redes un texto con consideraciones de Perón sobre el FMI. No ha perdido actualidad)
Volvamos: si esto fuera como se describe, ya podemos esperar que sea el Fondo quien nombre un ministro único y con capacidad de decisión real mediante un único ministerio que decidirá qué hacer con la asignación de recursos / distribución del ingreso (la llamada “economía”). Todo indica que Macri avanzará por el ajuste recargado, lo que precipita el devenir político de un modo brutal y deja planteadas dos alternativas en las cuales el gobierno no parece aportar racionalidad alguna.
La más satisfactoria, para el país y la democracia, que el pueblo y sus representaciones estén en condiciones de llevar, con unidad, de modo controlado y a su favor la contienda, con una transición hacia 2018 sin FMI, sin tarifazos, sin apertura importadora de lo que hacemos acá, con acuerdo para parar todo despido, con actualización salarial y jubilatoria, con el Parlamento controlando y sin represión.
La otra, que parece alimentarse desde distintas esferas de poder y que el gobierno sigue abrazando, es promover que todo desbarranque a una confrontación sin límites precisos, sin adversarios claros, sin control y con destino incierto.
Son días en que toda decisión es trascendente.
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sábado, 5 de mayo de 2018
EL AGUANTE COTIDIANO
Tal vez el video de arriba y el y relato de más abajo permita pensar las cosas con menos resentimiento y más comprensión y hasta ternura hacia nuestros pares, las mujeres y hombres de nuestro pueblo.
Es posible que entre el personal que interviene en la cirugía no haya kirchneristas, o sean minoria, o tal vez lo sean todas y todos.
Pero a la hora del corte de energía sufren, se emocionan, se desesperan y de todos modos hacen más de lo que está a su alcance para resolver lo que les acontece y superar lo que para el chico puede ser la muerte o la invalidez.
En los otros servicios están en la misma situación y seguro tienen la misma actitud.
Los padres del pibe, que hace dos años y medio no habrían tenido que agregarle al susto y el dolor esta incertidumbre, estarán ahora en algún pasillo penando por lo que hoy es casi una lotería.
Y sus familiares, incluso sus vecinos, estarán en sus casas, repartiéndose entre ayudar con lo que padre y madre tuvieron que dejar sin hacer para ir con su hijo al hospital y a la vez procurarse lo encesario para sobrevivir: una changa, un plato en algún comedor, una esperanza.
No están llenando la calle contra Macri, tal vez algunos aún nos recriminan por lo que les pasa, tal vez otros aún esperan algo de este gobierno.
Pero están siendo solidarios, mantienen esperanza, aguantan en esa forma de vivir en comunidad que a la larga confronta de hecho con lo que es, representa y busca Cambiemos.
Esa es su manera de hacer el aguante a una cultura que se niega a desaparecer y Cambiemos quiere destruir.
Está ahí, sucede a cada momento, no se repara en eso porque está naturalizado, es nuestra cultura, es lo que hace que la resistencia sea posible.
Y porque esa situación es masiva, sucede en cientos de miles, millones, es que nuestras acciones, nuestro discurso y nuestra prédica tienen sentido, no suenen a palabras de alucinados.
Lo demás es odio mal dirigido y que en su repetición sólo nos lastima, porque apunta a nuestros iguales no a los que nos oprimen.
Así son los pueblos, no hay uniformidad ni su movimiento es único, salvo en momentos excepcionales.
El desafío es comprender en cada momento, cómo y en qué nos hace el aguante cada sector a quienes pretendemos construir con todos un mundo mejor.
RELATO DE UN RESIDENTE QUIEN PARTICIPÓ DE UNA CIRUGIA CARDIACA A UN BEBE, LA QUE FUE SUSPENDIDA POR CORTE
(Recibido de compañerxs del Hospital de Niños "Sor Maria Ludovica.
2 horas · La Plata
Soy residente de un Hospital Provincial , el prestigioso Hospital de Niños de La Plata. En crisis, como el resto de los hospitales. En obras, que sirven para 'mejorar" el estado edilicio.
Hoy debido a una falla técnica mientras estábamos operando a un recién nacido nos quedamos sin luz. En medio de la cirugía, con el bebé dormido. Cirugía pediátrica y el resto de las especialidades. Gracias a la luz de los celulares pudimos seguir con el procedimiento hasta que 7 minutos más tarde se prendió el generador... Un horror. El hospital se apagó todo. Nosotros operando. Y esperando que las baterías de las bombas estuvieran cargadas.
Todas las fallas las arreglamos con soluciones transitorias. Pero tratándose de vidas de bebés y niños....no es chiste. Falta de políticas sanitarias, trabajo en condiciones pauperrimas, le ponemos garra, le ponemos dedicación, pero sin ayuda de funcionarios que estén comprometidos con la salud pública.... Todo es cuesta arriba. Ojalá esto no vuelva a pasar. Es un deseo para los pacientes y para los trabajadores de la salud que remamos cada día para ayudar a la gente que lo necesita.
RELATO DEL CIRUJANO A CARGO
Fue a la mañana. Estaba operando a un bebe de 18 meses del corazon. Llegue a hacerle la esternotomia, con lo q implica esa injuria. Y tuve que suspender la cirugia porque la bomba de circulacion extracorporea tiene bateria que dura poco. Y para no seguir arriesgando al bebe, decidi cerrarla y suspender. Por suerte hoy la pude operar. Pero fueron los 9 minutos mas largos de mi vida. Y jamas crei que iba a pasar algo asi en semejante hospital. Ese video lo grabo el enfermero circulante de mi cirugia. Aprecien el instrumental y el insumo que se tuvo que descartar. Qué sale algo así como 50 lucas
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viernes, 23 de marzo de 2018
Futbol. MAGIA Y PUEBLO? RENÉ
Tal vez para no desentonar, me entero de la partida de René Houseman por la radio, manejando hacia Ezeiza.
Los jugadores de fútbol, se sabe, suelen abandonar el rectángulo de juego siendo jóvenes, mucho antes que la vida los abandone a ellos.
Pasa con algunos que los años que siguen al retiro inciden como una lima: sus conductas, sus decires, su dificultad para ser uno más, terminan dejando en el olvido sus proezas.
No es el caso de los grandes, menos el de Houseman. Una nueva salida, un toque, una devolución, una asistencia, un gol imposible, otro que se gritó antes, dado quien llevaba la redonda, el bordado inexplicable de la pelota adelantándose un poco a los pies entre cuerpos desairados, cada uno de esos momentos queda en la memoria y la retina de quienes los vieron desde la alambrada, o en la tribuna, o en una tv al paso, con amigos. Incluso en quienes en parte los construimos a la escucha de una radio o de un relato y los reconocemos cuando al fin alguna filmación los actualiza: el extraño reconocimiento de volver a ver lo que sólo imaginamos.
Houseman, el jugador, Houseman, el tipo, el mismo que nos pegó un baile a los cuervos junto a un equipo soñado, en los últimos días del Gasómetro.
Magia y entereza en partes iguales. Houseman, el mismo que en la cancha salía por donde no se esperaba, en la vida siempre actuó como se esperaba: de frente, sin agachadas, corriendo todos los riesgos hasta el exceso.
Houseman, el que dijera " si yo tuviera guita me compro una villa", el único que volvió de una gira sin un mango porque se los gastó todos hablando por teléfono con sus amigos de la otrora villa de Bajo Belgrano. Si, la misma villa que trataba de copar el C.D.O. en los '70, la que vio pasar los Falcon cuando me levantaron a unas cuadras, en el '74. René, el que sufrió con su arrasamiento y supo convivir con el nuevo paisaje caminando con la camiseta de Excursionistas por las calles, las mismas, pero ya otras.
En 2013 fue fiscal para la lista de Cristina. Se lo tomó tan en serio, se dice, que madrugó de más y al llegar a la escuela no había nadie, solo Él ( "la única vez que madrugue", dijo el Loco, siempre lejos de los horarios profesionales).
Una vez le pasó la pelota a Nora Cortiñas en un partido por la vida. Justo hoy, que Norita cumple 80 años de dignidad, René se nos va con sus 62 a cuestas.
La última década tal vez le alargó la vida a Houseman: por fin volvían los valores y actitudes que sintió en falta en tiempos de dictaduras y egoísmos. Hasta siempre René, COMPAÑERO.
sábado, 13 de enero de 2018
NO HAY ARGENTINA FACIL. Hegemonía o desnudez
El cuento sobre el Rey desnudo es conocido. No es tan así con su verdadero mensaje: El rey, que cree que no verán su desnudez, no es necesariamente estupido. Simplemente no entiende que se ha roto su hegemonía y con ello se ha roto la unidad de discurso, mirada y actitud en la sociedad. Aún es rey, lo dicen las personas a su paso, pero unos lo dicen desnudo, otros lo verán sin ropa, otros lascivo, otros ridículo. Y habrá un residuo que lo vea vestido ya que si aún lo llaman "Rey" es que aún no se ha construido una nueva unidad para decir, actuar y ver lo humano. Hay una crisis de hegemonía.
Y si bien eso parece bueno para el pueblo y malo para el rey, las crisis no se resuelven solas.
Reviso el artículo ARGENTINA FOR DUMMIES", por Marcelo Figueras, publicado en El cohete a la luna". (https://www.elcohetealaluna.com/argentina-for-dummies/#more-2681)
La intención del texto parece ser alertar sobre la degradación subjetiva que promueve Cambiemos. El tema es cómo y en qué medida esto funciona.
Creo que una sola, cualquiera, de las movilizaciones de diciembre lleva a discutir en otros planos el andamiaje creativo que despliega Figueras.
Para que ciertos métodos, maniobras, andamiajes, dispositivos, funcionen contra el pueblo después de doce años en que otros métodos, maniobras, andamiajes y dispositivos funcionaron en su favor, es necesario que haya pasado algo, no sólo del orden de lo sociológico, lo comunicacional o lo cultural en general, sino de lo político: ese algo fue la derrota del 2015.
Figueras se pregunta. " ¿No será que al menos parte de nosotros está cansada y se siente dispuesta a pagar un precio, y hasta un alto precio, con tal de desdramatizar nuestra realidad y entregarse a una rutina sorda pero salva?".
Siempre cansa resistir, ningún pueblo hace su modo de vida de la disputa permanente, a menos que otro modo sea imposible o a menos que en su experiencia directa haya vivido algo de ese paraíso que vino a sobrepasar la fantasía para instalarse como cotidianeidad.
Venimos, como sociedad y como pueblo, de terribles experiencias: genocidio, hiperinflaciones, Malvinas, "conversiones" de Estado como en los '90, decepciones. Y a pesar de todo desembocamos en los doce años más inclusivos, democráticos y productivos que haya conocido nuestro país. El sueño que propuso Néstor en su discurso presidencial.
Pero así como un pasado inmediato trágico no deviene necesariamente en tragedia permanente, un período excelso para nuestro pueblo, no necesariamente nos vacuna contra la reacción ni pone al colectivo en guardia permanente contra todas las estrategias de los que siguieron siendo dueños del país . Así que hubo derrota.
Y para revertir eso, además de ver cuestiones parciales o sectoriales hay que preguntarse en qué consistió la derrota, ya que si no sabemos qué hemos perdido, en qué orden retrocedimos como pueblo (no como "argentinos" ya que entre Macri y yo hay menos onda que la que yo pueda tener con un inuit o Macri con un jeque árabe) no entenderemos qué hay que recuperar, desde dónde. Y eso también puede explicarse fácil: Perdimos el control, relativo pero control al fin, del Estado. Y ese gran andamiaje que, en manos compañeras y en algunas no tanto, nos permitía inclinar la balanza del sentido común a favor del pueblo, vuelve a funcionar para lo que fue concebido: construir sentido común afín al modo de dominación y explotación que los dueños del país han construido como SU cultura.
No hubo magia ni hay magia, mucho menos estupidez en nuestra gente, a menos que hablemos de las responsabilidades en esa derrota. Puestos a pensar la actualidad sin revisar la derrota (es lo que sucede desde antes de la asunción de Cambiemos) coincidiremos en que los únicos que no pueden ser culpados son el hombre o la mujer de a pie.
Vale aquí revisar otra pregunta de Figueras: " ¿No será que hay mucha gente entre nosotros que preferiría desentenderse a entender, borrarse a poner el pecho, vivir una telecomedia de Suar a una peli épica?".
La respuesta no es "sí" o "no". Es: NADIE ES UNO. Quienes festejaron mundiales de 1978 hicieron el 30 de marzo de 1982. Antes o después de la película de Suar alguien acompaña a las Madres, celebra que haya aparecido otra nieta, hace paro en su fábrica, en su dependencia, corta una ruta o se solidariza con quien fue despedido. Nadie es uno, todos somos un mar de contradicciones atravesado por la ilusión de ser coherentes, educados, reflexivos, maduros, cuando también somos incoherentes, superficiales, inmaduros, irreflexivos.
La cuestión es otra: hacia dónde se dirigen los puntos de unidad colectivos y hacia dónde las subjetividades se alinean con ese sentido.
Perdido el gobierno, agredidos por todos los flancos, desde la destrucción planificada de su subjetividad (punto en que coincido con el texto, aunque no del modo que se presenta) hasta las balas y el hambre, lo significativo de cómo termina 2017 y comienza 2018 no es que haya tanta gente desorientada, tanta que vota a Cambiemos cuando casi toda su ofensiva institucional y regresiva se convalidó por mayoria en un Congreso en minoría, sino cuánta fortaleza tienen en la resistencia a Cambiemos las subjetividades construidas en resistencias históricas, las identidades que no sucumben a pesar de setenta años de acción oligárquica contra la emergencia del Estado populista.
Con todos los medios en contra, pusimos el secuestro y asesinato de Santiago entre los componentes esenciales de la conciencia popular, rompimos el 2 x 1, el ajuste va perdiendo el maquillaje de "modernización" y "no corrupción" para mostrarse como despidos, persecución y desmantelamiento productivo, la "reforma"previsional se desnudó como saqueo y la laboral como servidumbre planificada. Ayer, la división de poderes fue sustituida por el Megadecreto.
En menos de dos años de gobierno de derecha de la coalición oligárquica más poderosa que se haya logrado en democracia, todo el cotillón que describe Figueras y mucho más cotillón que no describe, sufre la suerte de la cotillones: lo que no se descascara se humedece, lo que no, pierde el color, lo oculto reaparece tras borrarse el polvo amarillo y lo que parecía disneylandia en sus mejores días emerge como esos paisajes sórdidos de Carpenter desde atrás de la escenografía globera: son los dueños del país lanzados a represión, ajuste, saqueo de recursos populares, endeudamiento express, negociados a plena luz, con un apuro que muestra que han comprendido: otra vez les será esquiva la hegemonía, mientras la confusión va abandonando paulatinamente el ropaje #SeRobaronTodo, reaparecen con cada vez más pueblo los dichos, los reflejos, los reclamos que tarde o temprano, la oligarquía lo sabe, terminan yendo por el gobierno para convertirse en política de Estado.
Que eso llevará tiempo? En realidad el que necesitemos para ocuparnos de armar el Frente capaz de recuperar el gobierno en 2019.
Cada vez más gente de a pie está poniendo lo que mejor hace: resiste, aún en situaciones extremas. Abundar en aquellos que aún no ven la realidad que los destruye ya pasó. Lo masivo se vuelve mayoritario en la experiencia colectiva, la unidad del pueblo sucede, siempre por intervención de la política.
La referencias políticas son las que hoy tienen la responsabilidad de ponerse a tono con las condiciones que el pueblo ha creado.
Y si bien eso parece bueno para el pueblo y malo para el rey, las crisis no se resuelven solas.
Reviso el artículo ARGENTINA FOR DUMMIES", por Marcelo Figueras, publicado en El cohete a la luna". (https://www.elcohetealaluna.com/argentina-for-dummies/#more-2681)
La intención del texto parece ser alertar sobre la degradación subjetiva que promueve Cambiemos. El tema es cómo y en qué medida esto funciona.
Creo que una sola, cualquiera, de las movilizaciones de diciembre lleva a discutir en otros planos el andamiaje creativo que despliega Figueras.
Para que ciertos métodos, maniobras, andamiajes, dispositivos, funcionen contra el pueblo después de doce años en que otros métodos, maniobras, andamiajes y dispositivos funcionaron en su favor, es necesario que haya pasado algo, no sólo del orden de lo sociológico, lo comunicacional o lo cultural en general, sino de lo político: ese algo fue la derrota del 2015.
Figueras se pregunta. " ¿No será que al menos parte de nosotros está cansada y se siente dispuesta a pagar un precio, y hasta un alto precio, con tal de desdramatizar nuestra realidad y entregarse a una rutina sorda pero salva?".
Siempre cansa resistir, ningún pueblo hace su modo de vida de la disputa permanente, a menos que otro modo sea imposible o a menos que en su experiencia directa haya vivido algo de ese paraíso que vino a sobrepasar la fantasía para instalarse como cotidianeidad.
Venimos, como sociedad y como pueblo, de terribles experiencias: genocidio, hiperinflaciones, Malvinas, "conversiones" de Estado como en los '90, decepciones. Y a pesar de todo desembocamos en los doce años más inclusivos, democráticos y productivos que haya conocido nuestro país. El sueño que propuso Néstor en su discurso presidencial.
Pero así como un pasado inmediato trágico no deviene necesariamente en tragedia permanente, un período excelso para nuestro pueblo, no necesariamente nos vacuna contra la reacción ni pone al colectivo en guardia permanente contra todas las estrategias de los que siguieron siendo dueños del país . Así que hubo derrota.
Y para revertir eso, además de ver cuestiones parciales o sectoriales hay que preguntarse en qué consistió la derrota, ya que si no sabemos qué hemos perdido, en qué orden retrocedimos como pueblo (no como "argentinos" ya que entre Macri y yo hay menos onda que la que yo pueda tener con un inuit o Macri con un jeque árabe) no entenderemos qué hay que recuperar, desde dónde. Y eso también puede explicarse fácil: Perdimos el control, relativo pero control al fin, del Estado. Y ese gran andamiaje que, en manos compañeras y en algunas no tanto, nos permitía inclinar la balanza del sentido común a favor del pueblo, vuelve a funcionar para lo que fue concebido: construir sentido común afín al modo de dominación y explotación que los dueños del país han construido como SU cultura.
No hubo magia ni hay magia, mucho menos estupidez en nuestra gente, a menos que hablemos de las responsabilidades en esa derrota. Puestos a pensar la actualidad sin revisar la derrota (es lo que sucede desde antes de la asunción de Cambiemos) coincidiremos en que los únicos que no pueden ser culpados son el hombre o la mujer de a pie.
Vale aquí revisar otra pregunta de Figueras: " ¿No será que hay mucha gente entre nosotros que preferiría desentenderse a entender, borrarse a poner el pecho, vivir una telecomedia de Suar a una peli épica?".
La respuesta no es "sí" o "no". Es: NADIE ES UNO. Quienes festejaron mundiales de 1978 hicieron el 30 de marzo de 1982. Antes o después de la película de Suar alguien acompaña a las Madres, celebra que haya aparecido otra nieta, hace paro en su fábrica, en su dependencia, corta una ruta o se solidariza con quien fue despedido. Nadie es uno, todos somos un mar de contradicciones atravesado por la ilusión de ser coherentes, educados, reflexivos, maduros, cuando también somos incoherentes, superficiales, inmaduros, irreflexivos.
La cuestión es otra: hacia dónde se dirigen los puntos de unidad colectivos y hacia dónde las subjetividades se alinean con ese sentido.
Perdido el gobierno, agredidos por todos los flancos, desde la destrucción planificada de su subjetividad (punto en que coincido con el texto, aunque no del modo que se presenta) hasta las balas y el hambre, lo significativo de cómo termina 2017 y comienza 2018 no es que haya tanta gente desorientada, tanta que vota a Cambiemos cuando casi toda su ofensiva institucional y regresiva se convalidó por mayoria en un Congreso en minoría, sino cuánta fortaleza tienen en la resistencia a Cambiemos las subjetividades construidas en resistencias históricas, las identidades que no sucumben a pesar de setenta años de acción oligárquica contra la emergencia del Estado populista.
Con todos los medios en contra, pusimos el secuestro y asesinato de Santiago entre los componentes esenciales de la conciencia popular, rompimos el 2 x 1, el ajuste va perdiendo el maquillaje de "modernización" y "no corrupción" para mostrarse como despidos, persecución y desmantelamiento productivo, la "reforma"previsional se desnudó como saqueo y la laboral como servidumbre planificada. Ayer, la división de poderes fue sustituida por el Megadecreto.
En menos de dos años de gobierno de derecha de la coalición oligárquica más poderosa que se haya logrado en democracia, todo el cotillón que describe Figueras y mucho más cotillón que no describe, sufre la suerte de la cotillones: lo que no se descascara se humedece, lo que no, pierde el color, lo oculto reaparece tras borrarse el polvo amarillo y lo que parecía disneylandia en sus mejores días emerge como esos paisajes sórdidos de Carpenter desde atrás de la escenografía globera: son los dueños del país lanzados a represión, ajuste, saqueo de recursos populares, endeudamiento express, negociados a plena luz, con un apuro que muestra que han comprendido: otra vez les será esquiva la hegemonía, mientras la confusión va abandonando paulatinamente el ropaje #SeRobaronTodo, reaparecen con cada vez más pueblo los dichos, los reflejos, los reclamos que tarde o temprano, la oligarquía lo sabe, terminan yendo por el gobierno para convertirse en política de Estado.
Que eso llevará tiempo? En realidad el que necesitemos para ocuparnos de armar el Frente capaz de recuperar el gobierno en 2019.
Cada vez más gente de a pie está poniendo lo que mejor hace: resiste, aún en situaciones extremas. Abundar en aquellos que aún no ven la realidad que los destruye ya pasó. Lo masivo se vuelve mayoritario en la experiencia colectiva, la unidad del pueblo sucede, siempre por intervención de la política.
La referencias políticas son las que hoy tienen la responsabilidad de ponerse a tono con las condiciones que el pueblo ha creado.
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miércoles, 10 de enero de 2018
La libertad, el Estado, la multitud, el grupo
Feinmann escribe
a propósito de la libertad y como
obtenerla, en su artículo de Pagina 12 del domingo 7 de enero: “El hombre libre y las grandes
alamedas “.
Es extraño
que justo en el primer párrafo Feinmann desmerezca una de las bases principales
de ese concepto en Argentina: el discurso de Perón, del 17 de octubre de1945. Algo le ha pedido analizarlo, pero
en su opinión se trata de un mensaje que convoca a la desmovilización y
abandono del espacio público por parte del pueblo.
Veamos. Sin
que hubiera antecedentes en décadas de
movimiento popular ( lo de "movimiento", es algo a considerar, ya que nunca había alcanzado la unidad
necesaria como para considerarlo así) tenemos a una multitud que rodea la
Rosada y reclama por la libertad de Perón.
Cerrada la
negociación dentro de la casa presidencial, con el llamado a elecciones a seis
meses vista, Perón se pone de pie para irse, pero escucha a sus interlocutores:
"salga y dígales algo o no va a poder salir nadie".
No se fue
a su casa sin hacerlo. Tampoco salió para decir "la casa está en
orden", vayan a abrazar a sus familias. NO. Salió al balcón y produjo el
discurso más revolucionario, movilizador y obrerista en el mejor sentido, que
se haya pronunciado en Argentina antes de 1945.
"Esta es la verdadera fiesta de la
democracia, representada por un pueblo que marcha a pie durante horas para
llegar a pedir a sus funcionarios que cumplan con el deber de respetar a sus
auténticos derechos.(..) amar a la patria no es amar sus campos y sus casas,
sino amar a nuestros hermanos. Esa unidad, base de toda felicidad futura, ha de
fundarse en un estrato formidable de este pueblo, que al mostrarse hoy en esta
plaza, en número que pasa de medio millón, está indicando al mundo su grandeza
espiritual y material. (...) Trabajadores: únanse; sean hoy más hermanos que
nunca. Sobre la hermandad de los que trabajan ha de levantarse en esta hermosa
tierra la unidad de todos los argentinos. Diariamente iremos incorporando a
esta enorme masa en movimiento a todos los díscolos y descontentos para que,
juntos con nosotros se confundan en esta masa hermosa y patriota que
constituyen ustedes.(...) Confiemos en que los días que vengan sean de paz y de
construcción para el país. Mantengan la tranquilidad con que siempre han
esperado aún las mejoras que nunca llegaban. (...) les pido que realicen el día
de paro festejando la gloria de esta reunión de hombres de bien y de trabajo,
que son la esperanza más pura y más cara de la patria."
Por qué
revolucionario? Porque, fuera cual fuera el objetivo que se planteó Perón al
salir al balcón, sus palabras producen una concreción simbólica nueva para una
movilización obrera y popular: Le dicen a esos cientos de miles de hombres y
mujeres que gracias a su movilización, su unidad, su actitud, en síntesis, son
a la vez los fundantes y la única garantía de existencia para esa nueva
República que aún antes de existir los reconoce como pilar de su existencia. La
Patria son ellas y ellos, los invisibles de la historia, no las casas y los
campos, casi siempre ajenos.
Mi padre,
en el primer mensaje político que le recuerdo, reacciona al escuchar "Patron Costas" en la radio: señala
el aparato con el índice, como le señalaríamos hoy a un chico la imagen de Macri o Paolo Rocca en la
pantalla de la PC y me cuenta "ese
decía que los trabajadores tenemos que andar de alpargatas". Esa era
la Patria y la mirada que sus dueños tenían de quienes la construían: sus
trabajadoras y trabajadores, esa era la patria que Irigoyen no pudo o no supo
cambiar. Pero esa era la mirada, tras el '45, de un trabajador de Shell,
devenido en enfermero de hospital psiquiátrico, crisis post peronismo mediante.
Por qué
movilizador? Porque más allá de las frases de rigor para evitar una carnicería
inútil, sobre todo si se tiene en cuenta que el proceso electoral quedaba
abierto, Perón cierra el discurso convalidando un paro "de festejo". Encomienda así a
quienes concurrieron, la tarea de transmitir el efecto del paro a sus
compañeros de trabajo, vecinos, allegados y en ese mandato los incluye como los
organizadores de la comunidad, movilizada, que sobrevendrá. E instala una
costumbre: a cada gran transformación: Marcha – concentración - festejo y si la situación lo amerita: Paro.
Qué indica
que ese discurso produjo una concreción simbólica nueva? Sólo sus palabras? No:
es eso que Feinman introduce como "el espacio". Por sí mismas,
pronunciadas en una cena de amigos o en un encuentro de militantes, esas
palabras no hubieran alcanzado más valor que el de una pieza de oratoria memorable,
de poética política. Pero dichas desde
el vértice del poder político, la Rosada, en respuesta a una movilización
inédita y dando la cara a quinientos mil compatriotas a quienes se dirige como
"hermanos", esas palabras producen un nudo que hasta hoy no ha podido
destruir la oligarquía: el pueblo movilizado es instalado como principal actor
y garante de una Patria para todas y todos.
Y con esto, un rasgo que distinguió al peronismo de la mayoría de los
movimientos populares de la región: el eje de toda movilización es traducirse
en política de Estado. Si Perón hubiera hecho la gran Menem, este cierre
simbólico hubiera estallado por los Aires, como sucedió con grandes decepciones
en nuestro país.
Pero el
período 45/55 confirmó esta máxima (de la movilización popular a la política de
Estado) que Evita sintetizara como "donde
hay una necesidad nace un derecho", de un modo que perduró en la
cultura popular hasta nuestros días a pesar que en 62 años no hubo más de una
década y media de gobiernos que podríamos considerar propios.
Feinmann
apela a la experiencia de Alende en Chile para revisar parte de nuestra
historia. Seamos más exigentes. Tomemos un proceso triunfante para poner la
vara más alta.
¿Que no
alcanzamos las transformaciones que, por ejemplo, lograran Fidel y el pueblo
cubano? Tampoco la oligarquía azucarero/ prostibularia cubana alcanzó nunca el
desarrollo, poder y riqueza de nuestra oligarquía diversificada. Cada país
tiene un curso de transformación posible y cada batalla lo va resolviendo de
algún modo.
No
llegamos a la Argentina de " la
tierra para quien la trabaja", pero sí estamos en presencia de un
pueblo que una oligarquía alineada a los poderes mundiales no logra someter a
la mendicidad para gozar de una grandeza que desde Rivadavia, Sarmiento o Roca
cree merecer.
No pudimos
evitar el genocidio, pero de ese proceso que para muchos pueblos significó el
aplastamiento por medio siglo o más, salimos decididos a recuperar pibes
robados condenar genocidas, repudiar prebendas de parte del poder político (y
aun hoy lo hacemos).
Y salimos de una derrota obrera y popular como
la de ese genocidio disputándole a conversos
y burócratas las conducciones sindicales, condicionándolos en sus negocios con
el poder político.
Nuestros
pibes no juran en sus escuelas que serán "como el Che", pero Cuba es una luz aún hoy para multitudes de
argentinos, nuestra militancia se nutre de miles de pibes, de movilización en
movilización. Y no es menor que Perón en sus idas y vueltas jamás haya
pronunciado una palabra de condena hacia el Che, Fidel o el pueblo cubano.
Vuelvo a
la cuasi robótica interpretación que Feinman hace de "de
casa al trabajo y del trabajo a casa". Cierto es que nuestro pueblo
suele tomarse un tiempo que, para quien no reconoce sus coordenadas, parece
demasiado extenso a veces. Cierto también que cuando ese tiempo se acaba,
nuestra gente se moviliza reviviendo trazas de aquel 17. Un 17 de octubre que,
bien miradas las cosas, el peronismo supo alinear con el mítico "el pueblo quiere saber de qué se trata"
de 1810, resignificándolo en nuestras subjetividades hasta nuestros días.
Hay que
llegar al párrafo final del texto de Feinman ya que allí despliega las
coordenadas que encadenan cada concepto: Individuo, grupo, espacio. Cuesta pensar cómo Feinmann pudo presentar de
un modo tan crudo esa falsa ecuación.
El
individuo o, mejor dicho, las subjetividades individuales, se construyen en el
magma de las subjetividades colectivas. En y de ese magma recogen los
componentes que les permiten materializar su existencia individual, grupal y
colectiva, sea para prosperar, para autodestruirse, disfrutar, o llevar una
vida de sufrimiento, o sentirse parte de una comunidad o/y todo eso junto.
Cuando
cientos de miles van al Congreso o Plaza de Mayo, a veces para festejar, a
veces para convalidar con su presencia la recuperación de YPF o los Espacios de
memoria, a veces para manifestar su enojo aún sabiendo que serán apaleados, denostados
y encarcelados sin obtener que reclaman, como el día que se terminó votando la
Ley previsional o el 30 de marzo de 1982, lo hacen porque en el magma que
alimentó su individualidad predominaron
ejes discursivos y políticos tales como "el pueblo...", "Únanse...",
“Seamos libres…”, Incluso queda el residuo de relatos familiares dichos a media
voz, sea sobre sobre paraísos perdidos o sobre odios inexplicables, como el de
mi abuela materna, la más oscura de una familia muy gringa, que llamaba a los
peronistas "esos negros" y
a Perón "tirano prófugo".
Nos dice
Feinmann "al neoliberalismo (...) no
le importa lo micro. Incluso lo despoja para sostener los números de la balanza
de pagos. De aquí que se le quite dinero hasta los más débiles, los jubilados,
los niños".
Todo lo
contrario. La disputa hegemónica es, trasladada a lo individual y grupal, la
disputa sobre cuáles subjetividades promover y cuáles subjetividades
desalentar. El débil que, unido a otros, es pilar de la democracia, el joven
que abraza la causa de su pueblo, el viejo que lucha por lo que le pertenece
porque se siente hacedor de esa conquista, el ciudadano con derecho y necesidad
de definir el futuro y el presente de nuestro país, El y La que se movilizan
por una causa colectiva son algunas de
las subjetividades que Cambiemos se propone destruir.
No se
trata sólo de quién se queda con la riqueza sino de cómo evitar que las
mayorías, a través de estas subjetividades surgidas junto al Estado populista,
sigan disputando el lugar que conquistaron en esa emergencia. Es allí donde se
genera la base de toda libertad aunque
Feinmann la pierda de vista: Un
colectivo capaz de transformar el mundo a su necesidad, diversidad y semejanza,
capaz de crear subjetividades que se reconozcan con propiedad de hacerlo, eso
es la base y a la vez la realización de la libertad.
Esto
cuestiona también otro componente de la ecuación feinmaniana: El grupo.
Tanto el
inconsciente freudiano como la conciencia social no se constituyen en lo
grupal, sino en el encuentro o choque de esas grupalidades con lo
comunitario.
El
"espacio" público puede ser, momentáneamente, ocupado sólo por grupos
en apariencia aislados, como Madres y Abuelas en la dictadura. Pero esto fue
posible ( esto discutible, tanto como afirmar lo contrario, pero la historia lo
sostuvo) porque en la multitud, silenciosa, golpeada y devastada, de los días
del genocidio, el exterminio de madres o abuelas hubiera sido el límite de lo
soportable.
El hogar
de cada uno, de cada familia, el barrio puertas adentro, puede ser espacio para
la multitud cuando de lamerse las heridas
y recuperar fuerzas se trata. Pero que en esa multitud aún sobrevivan
referencias, símbolos y actitudes de rebeldía es lo que hace posible que el
"grupo" cumpla una tarea
progresiva que prospere.
El pueblo en la calle, la dignidad de ser lo
que se es, la mirada puesta en el Estado, el hombre gris de Scalabrini que sale
de su soledad para enlazarse a lo que hasta ese momento no existía, la
comunidad en que me reconozco, esa es la geografía política que construyó el
peronismo y que el neoliberalismo trata de destruir hace siete décadas.
Nada más apropiado, desafiante y
constructivo de una individualidad que valga la pena, que reconstruir a cada
momento, desde nuestros mejores cimientos esa geografía e impedir la destrucción
que hoy encarna Cambiemos.
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