lunes, 24 de marzo de 2014

Otro 24 de marzo y esa inquietud eterna

Otra vez sin ganas de irme a dormir mientras se viene la mañana del 24 de marzo, ya en 2014, a 38 años del golpe, les digo buen día a todas y todos.
Ayer, como cada año festejamos en familia el cumpleaños de Alexis, mi sobrino mayor, el que conocí a través de un vidrio de la mano de mi hermano, en las visitas en la cárcel de La Plata. Este año fue padre de Lola. Me cuenta después que con Érica se caían de sueño y Lola seguía despierta, los ojos ben abiertos, manos y piernas en movimiento, esa excitación que provoca en una bebé de un mes y días un festejo familiar. 
No es la misma, pero siento algo de esa excitación de Lola al verificar que tras el paso de otro año, sigo con toda  la esperanza, las las ganas de que el mundo sea mejor y con la mejor disposición a hacer algo por ello.
Tal vez sea la inquietud que surge al querer compartir con tantos compañeros de la vida este momento y saber que esos compañeros ya no están, que no conocieron a los que vinieron después de ellos, que ni siquiera llegaron a ver cómo comenzaban a ser revindicadas sus vidas y cómo se empezó a condenar a quienes las segaron para siempre.
Pienso en el Negro Honores, en Analía y Manuel, en Marito y Ana, en Guillermo Barros, el Chacho Camilion, Valentín, la Gordota, Susana, Tito, el Fedayín. Pienso en los compañeros asesinados en Margarita Belén. Pienso en  los que asesinaron en Trelew y velamos aquel día en que la tanqueta entró derribando una pared en Avenida La Plata y a pesar de ello nos sentíamos tan fuertes que entre el polvo y los gases queríamos seguir. Y de hecho seguimos. Pienso en los que nunca conocí, en los que vi en la fotos cada año, en quienes murieron sin que nadie sobreviva para recordarlos. 
Pienso que no alcanzarían estas redes  virtuales de hoy para contar sobre cada uno de ellos, sus sueños, su solidaridad de siempre, esa obcecada persistencia en levantarse y seguir luego de cada caída.
Tal vez baste con decir que todo lo que pasó en esta década, ya sea en lo que hace a la inclusión, la ampliación de derechos, la soberanía, la reparación social, los lazos regionales, todo encuentra su embrión en el proceso popular que vino a interrumpir el golpe del 76. Todo se vaía fermentar en aquellos años.
Me digo, siempre lo supe pero vinieron a confirmarlo estos últimos  diez años, que nunca se trató de irracionalidad, de falta de inteligencia, de nada inexplicable. Los asesinatos, las torturas, los secuestros, la persecución y el encierro no fueron un salto al vacío de un grupo de milicos y empresarios al que se sumó lo peor de algunos sectores. No fue estupidez ni falta de miras, todo lo contrario: nuestra generación era tan poderosa en su utopía. Eran tan grandes nuestros sueños y tanta la voluntad de cumplirlos de modo colectivo que sólo el genocidio podía venir a postergar se realización.
Como cada noche previa al 24 desde el 2003, me digo que quienes sobrevivimos tenemos una chance que pocas veces han tenido otras generaciones de cambio en otras geografías y otros momentos de la historia: una segunda oportunidad. Hemos conocido, nuestro pueblo ha pasado por la derrota en toda su dimensión de pérdida y a pesar de ello la utopía sigue allá en el horizonte, supo renacer de nosotros mismos, entre la mediocridad de quienes quisieron y aún quieren dejar todo en el olvido, supo arrinconar a los genocidas, supo abrirse paso cuando parecía que ya no quedaba más futuro que un país en ruinas, con nuestras gentes vagando entre la decepción y el resentimiento. 
Por un momento se me ensucian los recuerdos con la imagen de Menéndez o Bussi, sus voces reclamando en los juicios "¿cuándo se ha vista que los derrotados juzguen e los vencedores?". Me repito "NUNCA", los derrotados son ellos, hemos sobrevivido a pesar de todo lo perdido, son nuestros valores los que los llevaron a juicio y a la cárcel, los que los sumieron en el repudio.
Una segunda oportunidad no sólo en el terreno de las ideas, de lo colectivo, también en el íntimo de ver que muchos de nuestros hijos han  ido eligiendo el mismo camino, aún a sabiendas de las dificultades que eso entraña. ¿Qué mayor segunda oportunidad que encontrarte compartiendo sueños con tus hijos?
Tal vez sea que un poco de la reparación nos alcanza a cada uno, pero ya no extraño a quienes no sobrevivieron con la desazón de los primeros años.
Por momentos dialogo en mi imaginación con Manuel y le pregunto si esperaba que tal o cual problema se resolviera del modo que lo hizo el gobierno, si alguna vez esperó que nuestros pueblos alumbraran un Chávez, un Lula. Por momentos me pregunto qué hubiera propuesto Valentín ante alguna de las dificultades que enfrentamos estos años.  Por momento he visto en el gesto de un hijo o una hija recuperados un gesto habitual de su madre o su padre. Por momentos he visto en la mirada de Néstor y Cristina, en algunas de sus frases y convicciones, en su también obcecada persistencia, el fuego que nos animaba en aquellos años, el que nos anima todavía.
Me digo que no es poca razón para celebrar otro 24 y renovar el compromiso.

Nos vemos en la Plaza, en Espacio de la ´Memoria, tal vez en el intervalo, en algún boliche, frente a un café o una cerveza, disfrutando esa extraña sensación de volver a estar entre amigos que muchos volvimos a sentir desde 2003.

sábado, 22 de marzo de 2014

DOCENTES: EL PARO SIN FIN

Sé que esto va a enojar a muchos amigos pero es preciso hacer estas preguntas y responderlas sin gambetas ni suspicacias. A dos días del 24 de marzo, cuando la esperanza para los pueblos del mundo está recluida a unos pocos países de América del Sur y el imperialismo gira su mirada hacia esta región y despliega  sus acciones para que dejemos de ser un mal ejemplo, cada iniciativa popular –gremial, social, de gobierno- debe ser medida en relación a cuánto nos fortalece para aquella gran disputa, cuánto permite consolidar la unidad popular, la institucionalidad, la legalidad y la democracia. Cuánto aporta de ese modo a alejar  a los sectores más retrógrados de su objetivo de recuperar el gobierno nacional –vía Massa, Macri o quien inventen- para embarcarnos en el ajuste y el sometimiento a las políticas imperiales.
También importa cuánto fortalece o debilita el tomar una medida a sindicatos que son símbolo de resistencia y honestidad de objetivos.
Soy maestro por formación,  ejercí la docencia antes de mi actual profesión y entre los compañeros que hoy llevan adelante la lucha hay muchos que conocí en las luchas contra el menemismo, otros en las cárceles de la dictadura. 
Por eso, para preguntar, no voy a hablar de los padres ni los pibes, sólo de cuánto influye una medida  en la correlación de fuerzas entre quienes vamos por la inclusión y los que vienen por el retorno de la exclusión.
-¿Un paro por tiempo indeterminado como primera medida en un conflicto gremial? ¿Cuál sería la subsiguiente si no alcanzara? ¿A dónde llevaría el conflicto y la situación general esa medida no explicitada?
- ¿Un paro por tiempo indeterminado contra un gobierno democrático, a tres meses de los alzamientos policiales, a dos de la megacorrida cambiaria provocada por agroexportadores y financistas pero justificada por la mayoría de la oposición, en particular el moyanismo?
- ¿Un paro por tiempo indeterminado contra los que maximizan ganancias aumentando precios? ¿No? ¿Entonces? ¿Contra el gobierno que lanza los precios cuidados y arremete contra los aumentos?
- ¿Un paro por tiempo indeterminado cuando es la medida preferida del moyanismo –bien que como amenaza- en su objetivo de desestabilizar todo, ya que con votos nada?
- ¿Qué la conciliación obligatoria “se la metan en los escritorios”?  ¿Estamos en contra de esa figura legal que nos permitió en innumerables conflictos mandar para atrás despidos masivos, vaciamientos y otras maniobras empresariales?  Si estamos en contra ¿no hay que buscar consenso, obtener apoyo mayoritario, ir por la reforma de la ley?
- ¿Tiempo indeterminado cuando la diferencia porcentual en cuanto a salario es menos de 5%? Ah ¿Es por la situación edilicia de escuelas, condiciones de trabajo, etc.?¿Entonces? Cualquiera de esas cuestiones lleva meses, cuando no años, para resolverlas. ¿Seguirá el paro por meses?
- ¿Un paro contra las aulas módulo, la aulas container, los 8000 pibes fuera de matrícula en Capital? Ah ¿En Capital no hay paro? ¿Tampoco en Córdoba?
- ¿Amenazar con que “los vamos a buscar” a funcionarios que hacen lo que se espera de la patronal en una negociación salarial – tratar de aumentar menos- frente a lo que hacemos lo que se espera del representante de trabajador: exigir más?

- ¿Que “los vamos a buscar”? ¿No reservábamos los militantes populares esa frase para los genocidas, los que vaciaron el país, los corruptos? 

domingo, 9 de marzo de 2014

el insoportable final de True detective

Hace un rato terminó el último episodio de "True Detective". 
Es insoportable que termine como debía, con homenajes a la novela negra (pierden los pichis, zafan los privilegiados, nadie gana), un poco de, homenaje a Hammet, otro a Mac Donald. Un poco también a Faulkner, es decir a un dios posible. 
Hubo la clásica de los compañeros no elegidos que pasan de no soportarse a una relación indestructible. La también clásica de los que al ganar se ven derrotados, pero más que por el resultado obtenido son derrotados por la vida.
Y lo mejor, que a pesar de resolverse algo, casi todo queda en el misterio, hasta la posibilidad de que haya un sustento sobrenatural para las prácticas sectarias del Sur de los EEUU, donde la cultura esclavista, capaz de hacerle hasta lo indecible a cualquier humano en su corporeidad, se cruza con el objetivo no menos mesiánico de alcanzar la eternidad, paradójicamente a través de una visión perversa, blanca y protestante de viejos atavismos africanos. 
Claro que los estadounidenses no tienen la exclusividad de tales pesadillas Basta recordar las leyendas que circulaban sobre Stroessner, sobre Franco. Se decía que se lavaban con sangre de pibes para alargar la vida de esa deteriorada vejez que vino a premiar sus hazañas. En un punto, el opresor se encuentra con su vacío y la trascendencia, aunque bañada ne sangre, se le aparece como un escape.
Al final no le faltó violencia. Poca si se piensa en un culto basado en sacrificios de pibes, ex policías metiéndose con exitosos pastores mediáticos y no menos exitosos funcionarios.
Y esos diálogos. 
Martin: "No me gusta ser juzgado, menos por vos." 
Rust "Como ser pensante , por ilusorias que sean nuestras identidades, las fabricamos basados en juicios de valor. Todos juzgan todo el tiempo. Si tienes problemas con eso, vives en forma erronea".
Martin: "¿Qué es "SER PENSANTE?"
Los EEUU siguen marcando el límite de una cultura sin esperanza: hay aún quien busca, pero para hacerlo a para despertar interés en otros debe ahondar en lo peor del ser humano. Pero el guionista y director Pizzolato se permite no caer en lo obsceno: no abunda en escenas e imágenes terribles, las sugiere mostrando los rostros y reacciones de los personajes al ver ellos lo que no vemos los espectadores.
Está todo tan donde debe y en la medida correcta que es insoportable que termine, que no lleguen a más aunque se sabe que con esa cana y en ese país ya sobrevivir es mucho. 
Pero sobre todo, aunque sé que es ficción, no me conforma que ya no habrá un momento la semana que viene en el que yo vaya a preguntarme ¿con qué van a salir hoy estos tipos?

martes, 11 de febrero de 2014

La Carta 15, Fuego y una Patria que sigue adelante

“Esta vez es en serio / no estoy mintiendo / algo se prende fuego
sé que muchas veces dije que el lobo venia
pero esta vez el lobo esta acá
Se prende fuego mi pelo mi piano / mis discos la ropa y el perro,
puede ser que esta vez no sea cierto 
pero siento como el fuego me quema por dentro (…)
Dame un balde de agua o de arena / o pasame el matafuegos
el incendio está cerca / y no voy a quemarme sin antes pelear"  (“Fuego, Piti Álvarez)

La Carta abierta #15 tiene el título de “La Patria en peligro”.

El llamado de atención no puede ser ignorado en su dramatismo, en tanto es producido Carta Abierta,  un emprendimiento consecuente en la prédica contra el neoliberalismo y en favor del proyecto kirchnerista desde el mismo momento de su fundación.
Repasemos la situación, tan compleja como novedosa, que analiza la Carta #15 y que motiva el título en cuestión.
El gobierno, ante la caída de divisas producida por diferentes factores –desde el boicot sojero exportador hasta el cuello de botella que crea una expansión productiva aún muy dependiente de tecnología, combustible y otros insumos del exterior- decide devaluar y a la vez toma una serie de medidas que dificulten el traslado de esta devaluación a los precios internos, de modo de proteger sueldos, activos en pesos, puestos de trabajo y el resto de las vías por medio de las cuales los sectores populares participan del producto global.
A esta primera novedad cabe agregar una segunda: la medida es tomada por el gobierno tras una serie de rechazos públicos del mismo a adoptarla, en una secuencia sólo similar a la que antecedió a una medida del todo diferente: la Asignación Universal por Hijo.
También hubo algunas cuestiones que no son novedad, maniobras y declaraciones provocadores y hasta golpistas desde la mesa de enlace, la corporación mediática y parte de la oposición más recalcitrante, mutismo y parálisis en el resto, una actitud expectante en la mayoría de la población, sin corridas, sin protestas hacia el gobierno o empresas, sin grandes modificaciones de los hábitos de consumo que se vienen reproduciendo en la última década.
La situación se presta entonces a muchas lecturas, todas condicionadas por una polaridad inevitable: 1- el gobierno abdicaría de su programa e ideología inclusiva, distributiva y desarrollista y encara un ajuste que, mediante el recorte de la participación social en la riqueza, libere fondos para los negocios privados y corporativos ó 2- el gobierno emprendería una salida diferente combinando diversas medidas para recuperar fondos que permitan continuar desarrollando el país, evitar padecimientos y retrocesos de los sectores populares. En mi apreciación ( no la de Carta),  devalúa para disminuir la presión sobre las reservas, mejorar las condiciones para exportar y dificultar importaciones innecesarias, promueve los precios cuidados para evitar caída de la participación popular vía consumo, promueve consensos productivos con corporaciones y empresas, negocia con los sectores gremiales que no se disparen los reclamos salariales a cambio de conservar empleo, actividad productiva, convoca a la militancia a controlar precios y abastecimiento,  y-este es principal capital en juego- mantener la matriz, actitud y mensaje distributivo e incluyente que caracterizaron a la gestión de gobierno durante la década.
Esto último es lo que –sin mucha intención de originalidad- designé como devaluación con inclusión en lo que se percibe como un uso novedoso de aquella medida, la devaluación, siempre orientada en Argentina a trasladar riqueza desde el pueblo, sectores productivos, trabajadores, Estado y empresas nacionales, hacia el sector financiero local e internacional, los dueños de la tierra, exportadores, multinacionales, etc.
La decisión equivale a la ruptura de un nudo gordiano: se asume la necesidad de modificar la paridad dólar/ peso por las debilidades propias de nuestro desarrollo dependiente y las dificultades para modificarlas en estos diez años de reconstrucción, pero se decide resolverla confrontando con toda posibilidad de distribución regresiva mediante el uso de la formidable herramienta con la que el pueblo y su referencia política más genuina cuentan en este momento: el gobierno popular abocada a la conducción del Estado con una identidad definida.
De los dos actores que disputan en esta contienda es el gobierno el que reafirma su posición ante propios y ajenos en una actitud que no reconoce muchos antecedentes en nuestra historia.
Ahora bien, siempre que esto pasó - el asedio granburgués, las dificultades financieras, la defección de la oposición democrática, las movidas de precios- a una actitud decisiva del gobierno en favor del pueblo se sucedía un golpe, cívico militar y/o económico y/o retirada temprana de aquel mismo gobierno.
No es éste el caso, las decisiones tomadas tienden a aliviar la situación y permitir la continuidad de las políticas generales de gobierno.
Las señales de los diferentes actores sociales y políticos, la evolución de producción, consumo y relaciones intersectoriales, muestran una tendencia a estabilizar la situación sin cambiar la genética del gobierno y sin que los sectores más recalcitrantes puedan profundizar su acción desestabilizadora y la búsqueda de sectores que los acompañen en la aventura. Como si todos hubieran leído a Gramsci, la mayoría tiende a coincidir en que si algo no los expresa de conjunto es la destrucción de un modelo que durante una década les permitió prosperar en un marco de paz relativa inédito.
Con este marco general, no hay modo de hablar con propiedad de Patria en peligro. Lejos de ello lo que todos los sectores afines al gobierno debiéramos resaltar que otra vez ha sabido resolver una situación compleja y difícil. Si la patria estuviera en peligro, no se hubiera desactivado este nudo de contradicciones mediante medidas burocráticas y acuerdos de cúpulas, con el bajo nivel de acción militante, además, que ha caracterizado a este verano de planteos policiales y cortes de energía.
La Patria estará en peligro y esa vez y no esta será en serio, si la derecha se adelanta a nuestra acción de organizar y movilizar la acción popular y logra en cambio conformar un bloque empresarial, político y social lo suficientemente fuerte como para impedir que continúe el proceso de inclusión y desarrollo y desalojarnos definitivamente del  gobierno.  Esta vez no es posible para ellos y hay que reconocerle a Cristina y su equipo que cuentan con la lucidez y el temple necesarios para seguir adelante sin lanzarse ni a confrontaciones imposibles ni a retiradas con ruido de chancleta.
Está en kirchneristas y demócratas en general, militantes y organizaciones, acertar las formas y los modos de arrimar cada vez más comprensión y protagonismo social a esta disputa que no habrá de cesar porque no cesarán espontáneamente el capitalismo, los hábitos depredadores de viejos y nuevos dueños de la tierra, bancos y monopolios. Ni cesan ni cesarán las pretensiones legítimas de ciudadanía, mejor vivir e inclusión de nuestra gente.
Tampoco es pertinente, saldado lo de la Patria y el peligro, comenzar a analizar esta situación, en el primer párrafo del documento, desde la confrontación de un grupo de empresas con un gobierno.
En primer lugar porque no es habitual la identificación de los pueblos con quienes, legítimamente o no, se victimizan sino con quienes se sobreponen a la adversidad. Claro que para el gobierno es difícil, duro y las multinacionales y dueños de la tierra siempre juegan sucio. Pero el pueblo, su mayoría, está con el kirchnerismo porque desde 2003 viene mostrando que es capaz de liderar enfrentamientos posibles con esos sectores del privilegio y que es capaz de rescatar riqueza para el pueblo, recuperar futuro, familia, derechos, para vivir mejor, tener más capacidad de reclamo, lograr una institucionalidad menos excluyente. El peronismo, antes que un relato de sufrimiento es un relato de rebeldía, sueños, esperanza, de decisión de ir por más. Por eso renace una y otra vez en la conciencia de nuestro pueblo y genera experiencias como la que hoy vivimos.
En segundo lugar, una cosa es resistirse a una medida o a una batería de ellas y no implementarlas hasta no haber analizado todas las posibilidades, otra que te impongan lo impropio. Una decisión forzada  -que es con lo que comienza la Carta #15-  hubiera sido devaluar sin más y que el pueblo soporte las consecuencias de un Estado no ausente sino cómplice. Nada más alejado de la actitud de Cristina y el gobierno.
En tercer lugar porque en una coyuntura como la actual, con la mayoría del pueblo expectante y poco inclinado a movidas sin destino cierto, es necesario sintonizar finamente con sus percepciones y aspiraciones,  medir cada consigna, cada mensaje atendiendo a que aporten la mayor claridad y acierten en el mayor interés de nuestra gente. También a que aumenten la credibilidad y convocatoria de cada espacio organizado. No es el caso. Si ésta es una Patria en peligro ¿qué decir de enero del ‘76, julio del ’55, diciembre del 2000, por ej.?
El resto del texto de la Carta 15 se deriva necesariamente de aquella caracterización (la Patria en peligro) y de esta percepción (la de un gobierno en retroceso).
Luego es inevitable que de ambos errores se deriven voluntarismos incongruentes con aquellas apreciaciones. Por ejemplo, creer que en un proceso de condicionamiento como el que detallan, el gobierno podría avanzar en el control de divisas y del comercio exterior más de lo que lo viene haciendo y que podría implementar medidas que –valiosas y necesarias en el largo plazo- implicarían una transformación institucional aún muy alejada de las preocupaciones e intereses de nuestro pueblo.
Dicho de otro modo, tenemos lo que tenemos, un gobierno a favor del pueblo, logros incorporados a la cultura popular, una decisión que vuelve a romper los moldes neoliberales y una elección presidencial a dos años vista.
La Carta #15 dice que este proceso no tiene dueños. Es cierto, pero tuvo y tiene una conducción y un gobierno que lo vino ejecutando, construyendo consensos y multiplicando convocatoria social. Está en cada uno reforzar lo necesario para seguir adelante con errores y aciertos después  del 2015 o suponer terminada la experiencia. Nada en el ánimo de nuestro pueblo sugiere lo segundo. Esa es siempre la voz que hay que saber escuchar a tiempo.

sábado, 8 de febrero de 2014

Corridas y rumores: la próxima final es en 2015

Puede verse que hay quien duda y se preocupa con las sacudidas sojo- cuevo-financieras de diciembre y enero y es lógico, nos acostumbramos a que los goles nos salgan de mitad de cancha, de chilena, dos cabezazos, olímpicos, picando a la salida del arquero. Pero el capitalismo no se ha ido ni tiene la costumbre de irse por su cuenta, tampoco sus espadas más poderosas suelen ceder el gobierno a quienes vienen a contradecir su modo de acumulación. Y esta vez van 11 años que la Rosada no les consulta qué hacer, tampoco les avisa qué va a hacer. Tras el menemato y la Alianza, tanta distancia del poder político subleva a los poderosos y sus lenguaraces.  Con el recambio presidencial a dos años vista y un horizonte de continuidad del gobierno popular, la derecha manda a correr hasta al utilero, arregla al referí, trata de clausurarnos la cancha y llevarse la recaudación.
Ahora, viene lo laborioso, con todo el mundo virando a la derecha y los gobiernos centrales cercando a los gobiernos populares de América Latina, con los de siempre (algo raleados, pero buena parte de los de siempre) intentando limarnos de una, algo que no tiene sentido es dejarse invadir por la nostalgia ni falsas autocríticas (falsas por lo "auto" porque siempre se refieren a alguien que no es uno mismo, falsas en lo de "críticas", porque la esencia de una buena crítica es analizar todos los factores a favor y contra en juego y obrar en consecuencia, no olvidarse de unos y pretender resolver sólo con los que mejor se ven).
El equipo está en la cancha y como dijo el Negro Jefe, "los de afuera son de palo", estamos como estamos: ofensiva mundial de la derecha, apriete financiero como punta de lanza de esa ofensiva, reactivación de las conductas rapaces de parte del empresariado local, anemia en la oposición democrática, la mayoría del pueblo no dispuesta a retroceder pero tampoco a dar batallas dudosas, necesidad de armar el recambio 2015 y a la vez evitar divisiones y pujas internistas. 
La cosa es no apurarse, la derecha exagera pero teme que si se va de rosca la reacción social facilite medidas de fondo del gobierno con apoyo social, es decir facilitarnos la fuerza necesaria para ir mucho más lejos. Los medios fogonean pero la vida cotidiana desmiente caos y abismos. 
Con un marco así hay dos objetivos por encima de todo para el proceso popular: que no haya distribución regresiva o que sea mínima, que ganemos otra vez en 2015.
Mientras el gobierno esté en manos de quienes defienden los intereses del pueblo seguimos acumulando, pero desde la Rosada lo están intentando hacer al ritmo que permite la coyuntura y está bien. La derecha lo tiene claro, por eso quiere recuperar el gobierno aunque tenga que hacerlo con una economía en ruinas. Eso arroja aliados de nuestro lado, sectores empresariales que no nos quieren pero sí quieren segur haciendo negocios. Tenemos el tiempo, tenemos el gobierno, esto está sucediendo con todos los gobiernos populares de América Latina y en todos se visualiza la intención de resistir.
Por eso es necesario repetirlo: no hay batalla que sea más importante que estas dos, sostener la matriz de distribución, nuevo triunfo popular en 2015.
Cristina las está dando sin comerse amagues ni aprietes. El problema es que el resto del equipo, la militancia, la dirigencia intermedia, todos los que nos creemos o somos K no pretendamos golear ni tirar rabonas al lado del área, tampoco que el partido termine antes.
Corazón, pases cortos y bancar a la presi ¿qué más?

jueves, 30 de enero de 2014

¿Devaluación con inclusión? Un nuevo desafío

Está en la esencia del kirchnerismo: poner la política siempre por delante.
En la política, en la visualización de las cuestiones de poder, en su disputa, es donde el pueblo puede terciar. Cuando estas cuestiones se disfrazan de técnicas, allí es donde el pueblo resulta un convidado de piedra.
Esta vez el desafío es grande. El gobierno decide una devaluación importante y con ello pone en cuestión otro mito arraigado en la experiencia histórica de los argentinos: toda devaluación sería perjudicial por sus efectos regresivos en la distribución del ingreso y el desarrollo y la soberanía, porque trasladaría fondos desde la producción hacia los sectores especulativos, desde los trabajadores y todo aquel que tiene sus ingresos en pesos hacia aquellos que venden y cobran en dólares, desde el sector industrial hacia el agroexportador y el financiero, desde los sectores nacionales hacia el capital transnacional, desde quienes todo lo gastan en atender sus necesidades hacia quienes “forman” es decir deciden cuál es el precio de cada mercancía. El que fabrica los dólares y el que los trae la imponen las condiciones al resto.
La palabra devaluación está inscripta en la memoria colectiva a fuerza de padecimientos repetidos, dispara conductas ya reflejas, ha venido dividiendo bandos entre quienes le dan un  trato técnico (“es necesaria, se hace”)  y quienes la inscriben en lo político. De algún modo el gobierno venía asumiendo esta postura al enumerar los problemas que acarrearía la devaluación en tanto sus defensores la promovían como panacea económica.
Pero el cuello de botella externo, sumado a la retención de granos y dólares que promueve la Mesa de Enlace, reclamaba una medida que frene el drenaje de divisas.
Al fin, Cristina y el equipo económico rompen el nudo gordiano. Es una medida política ya que, antes que resolver la disponibilidad de divisas define quién gobierna y para qué. Por esto, lo que parecía un retroceso, ya que no era el camino que venían definiendo, Cristina lo convierte en un mensaje de reafirmación: anuncia el PROGRESAR, dejando en claro que se devalúa pero se seguirá con la política de inclusión, se evitará que se degraden los ingresos de los sectores populares  construyendo herramientas para que la devaluación no se traslade a precios, ni frene el desarrollo, ni se desnacionalice la economía.
Una vez más, la discusión no es sólo qué se hace sino también y principalmente quién lo hace. Éste ya no es el Estado raquítico de De la Rúa, este gobierno toma decisiones, el kirchnerismo vino a desarrollar, reparar e incluir y para eso, en un país industrializado pero con dependencia tecnológica, se necesitan insumos, recursos, por lo tanto divisas.
Como lo recordaba un amigo economista en estos días, hubo excepciones en eso de trasladar de valuación a precios. La mega de Duhalde (*) se produjo con una desocupación de más del 20%, por lo que aumentar precios era sencillamente no venderle a nadie. Por otra parte, con la pesificación asimétrica, el apoyo a los bancos, etc. Lavagna, Duhalde y Pignanelli nos cargaron la crisis vía Estado al producir una traslación fabulosa de riqueza hacia el capital concentrado. De este modo la quietud relativa de los precios quedaba largamente compensada para éste.
Parece de interés la que tuvo que hacer el gobierno de Maduro en Venezuela, también se intentó evitar el traslado de la devaluación a los precios y otros efectos regresivos en la distribución del ingreso. Claro que allí parte de la solución fue que el ejército allane los depósitos y locales de las cadenas de ventas (en particular de electrodomésticos) algo que está fuera de toda consideración aquí.
Pues bien, la decisión de devaluar con precios cuidados parece la más acertada: mejora las condiciones para comerciar con el exterior con un buen margen y no habra un retroceso distributivo si el gobierno puede contener los precios, mantener el nivel de empleo, evitar la venta de empresas a precio vil. 
Éste es el tema más complicado, ya que a diferencia de la devaluación Lavagna/Duhalde, ésta se produce con casi ocupación plena, por lo que el no traslado depende, antes que de un parate imposible del consumo, de la capacidad política para consensuar precios relativamente estables.  
Si miramos este lunes y martes, tras las nuevas medidas y con los anuncios apocalípticos de Clarín/LaNación y el massismo, el panorama fue bastante tranquilo.
Ello indicaría que, salvo los especuladores de siempre, a la mayor parte del empresariado e incluso de la oposición política le conviene que este consenso de relativa estabilidad se produzca y los precios no se disparen. ¿Por qué?
La impronta distributiva e inclusiva que este gobierno le ha impreso a la política hace imprevisible la reacción social que produciría una estampida. ¿Qué magnitud tendría? ¿Cuán lejos o cerca del 2001? ¿Contra quién se orientaría? ¿Y si otra vez la movilización resultante queda capturada por el kirchnerismo?
En síntesis, que una cosa es ser gobierno peronista y contener un desmadre por tradición, incidencia, poder territorial  y otra cosa es que en el desmadre el peronismo esté del lado de enfrente. También una cosa es aprovechar lo peor del peronismo para ir contra un gobierno desprestigiado y entreguista como el De la Rúa y otra ir contra un gobierno que durante 11 años demostró que tiene tanto arrestos para bancar la que se venga como una capacidad de resurrección que hasta ahora no conoció techo. 
Los sectores más recalcitrantes del establishment saben que al kirchnerismo se le van desplegando dificultades  para seguir avanzando más. Pero también saben, tras las transformaciones de esta década, que la capacidad del neoliberalismo para hegemonizar en una crisis es dudosa y pueden quedar -si apuran los tiempos- abriendo un proceso que termine en una radicalización de las medidas de gobierno con apoyo social. Escena, esta última, que hoy no se avizora como posible en un curso calmo de la confrontación.
En suma, que no parece tan atractivo para el establishment apurar una confrontación de dudoso resultado contra un proceso en el que viene enriqueciéndose.
¿Entonces? ¿Ya salimos del problema? En todo caso se ha marcado un camino, pero se necesitará mucha acción en la sociedad para que se comprenda el carácter de las medidas, se produzca una movida para evitar aumentos, desabastecimientos, lockout, se identifique de dónde vienen los problemas.
Este es el otro punto álgido a resolver. La cuestión energética mostró una movilización muy pobre del lado de las organizaciones populares. No se trataba de recuperar las empresas ya que esa no es hoy por hoy la posibilidad que avizora el gobierno, pero sí se trataba de identificar ante la sociedad quién y por qué estaba causando los cortes y movilizarse en consecuencia. Eso se hace de un modo: poniéndose a la cabeza de la protesta, manifestando contra las transportadoras.
Con la devaluación, los precios cuidados y las medidas que se vienen o estamos a full en bocas de expendio, empresas, etc. o el costo de la quietud será mayor.


(*) Se puede var la evolución 2001/2002 del dólar en http://www.freecurrencyrates.com/es/exchange-rate-history/USD-ARS/2014

(**) Se puede var la evolución 2014 del dólar http://www.freecurrencyrates.com/es/exchange-rate-history/USD-ARS/2014