El cuento sobre el Rey desnudo es conocido. No es tan así con su verdadero mensaje: El rey, que cree que no verán su desnudez, no es necesariamente estupido. Simplemente no entiende que se ha roto su hegemonía y con ello se ha roto la unidad de discurso, mirada y actitud en la sociedad. Aún es rey, lo dicen las personas a su paso, pero unos lo dicen desnudo, otros lo verán sin ropa, otros lascivo, otros ridículo. Y habrá un residuo que lo vea vestido ya que si aún lo llaman "Rey" es que aún no se ha construido una nueva unidad para decir, actuar y ver lo humano. Hay una crisis de hegemonía.
Y
si bien eso parece bueno para el pueblo y malo para el rey, las crisis no se resuelven solas.
Reviso el artículo ARGENTINA FOR DUMMIES", por Marcelo Figueras, publicado en El cohete a la luna". (https://www.elcohetealaluna.com/argentina-for-dummies/#more-2681)
La intención del texto parece ser alertar sobre la degradación subjetiva que promueve Cambiemos. El tema es cómo y en qué medida esto funciona.
Creo que una sola, cualquiera, de las movilizaciones de diciembre lleva a discutir en otros planos el andamiaje creativo que despliega Figueras.
Para que ciertos métodos, maniobras, andamiajes, dispositivos, funcionen contra el pueblo después de doce años en que otros métodos, maniobras, andamiajes y dispositivos funcionaron en su favor, es necesario que haya pasado algo, no sólo del orden de lo sociológico, lo comunicacional o lo cultural en general, sino de lo político: ese algo fue la derrota del 2015.
Figueras se pregunta. " ¿No será que al menos parte de nosotros está cansada y se siente dispuesta a pagar un precio, y hasta un alto precio, con tal de desdramatizar nuestra realidad y entregarse a una rutina sorda pero salva?".
Siempre cansa resistir, ningún pueblo hace su modo de vida de la disputa permanente, a menos que otro modo sea imposible o a menos que en su experiencia directa haya vivido algo de ese paraíso que vino a sobrepasar la fantasía para instalarse como cotidianeidad.
Venimos, como sociedad y como pueblo, de terribles experiencias: genocidio, hiperinflaciones, Malvinas, "conversiones" de Estado como en los '90, decepciones. Y a pesar de todo desembocamos en los doce años más inclusivos, democráticos y productivos que haya conocido nuestro país. El sueño que propuso Néstor en su discurso presidencial.
Pero así como un pasado inmediato trágico no deviene necesariamente en tragedia permanente, un período excelso para nuestro pueblo, no necesariamente nos vacuna contra la reacción ni pone al colectivo en guardia permanente contra todas las estrategias de los que siguieron siendo dueños del país . Así que hubo derrota.
Y para revertir eso, además de ver cuestiones parciales o sectoriales hay que preguntarse en qué consistió la derrota, ya que si no sabemos qué hemos perdido, en qué orden retrocedimos como pueblo (no como "argentinos" ya que entre Macri y yo hay menos onda que la que yo pueda tener con un inuit o Macri con un jeque árabe) no entenderemos qué hay que recuperar, desde dónde. Y eso también puede explicarse fácil: Perdimos el control, relativo pero control al fin, del Estado. Y ese gran andamiaje que, en manos compañeras y en algunas no tanto, nos permitía inclinar la balanza del sentido común a favor del pueblo, vuelve a funcionar para lo que fue concebido: construir sentido común afín al modo de dominación y explotación que los dueños del país han construido como SU cultura.
No hubo magia ni hay magia, mucho menos estupidez en nuestra gente, a menos que hablemos de las responsabilidades en esa derrota. Puestos a pensar la actualidad sin revisar la derrota (es lo que sucede desde antes de la asunción de Cambiemos) coincidiremos en que los únicos que no pueden ser culpados son el hombre o la mujer de a pie.
Vale aquí revisar otra pregunta de Figueras: " ¿No será que hay mucha gente entre nosotros que preferiría desentenderse a entender, borrarse a poner el pecho, vivir una telecomedia de Suar a una peli épica?".
La respuesta no es "sí" o "no". Es: NADIE ES UNO. Quienes festejaron mundiales de 1978 hicieron el 30 de marzo de 1982. Antes o después de la película de Suar alguien acompaña a las Madres, celebra que haya aparecido otra nieta, hace paro en su fábrica, en su dependencia, corta una ruta o se solidariza con quien fue despedido. Nadie es uno, todos somos un mar de contradicciones atravesado por la ilusión de ser coherentes, educados, reflexivos, maduros, cuando también somos incoherentes, superficiales, inmaduros, irreflexivos.
La cuestión es otra: hacia dónde se dirigen los puntos de unidad colectivos y hacia dónde las subjetividades se alinean con ese sentido.
Perdido el gobierno, agredidos por todos los flancos, desde la destrucción planificada de su subjetividad (punto en que coincido con el texto, aunque no del modo que se presenta) hasta las balas y el hambre, lo significativo de cómo termina 2017 y comienza 2018 no es que haya tanta gente desorientada, tanta que vota a Cambiemos cuando casi toda su ofensiva institucional y regresiva se convalidó por mayoria en un Congreso en minoría, sino cuánta fortaleza tienen en la resistencia a Cambiemos las subjetividades construidas en resistencias históricas, las identidades que no sucumben a pesar de setenta años de acción oligárquica contra la emergencia del Estado populista.
Con todos los medios en contra, pusimos el secuestro y asesinato de Santiago entre los componentes esenciales de la conciencia popular, rompimos el 2 x 1, el ajuste va perdiendo el maquillaje de "modernización" y "no corrupción" para mostrarse como despidos, persecución y desmantelamiento productivo, la "reforma"previsional se desnudó como saqueo y la laboral como servidumbre planificada. Ayer, la división de poderes fue sustituida por el Megadecreto.
En menos de dos años de gobierno de derecha de la coalición oligárquica más poderosa que se haya logrado en democracia, todo el cotillón que describe Figueras y mucho más cotillón que no describe, sufre la suerte de la cotillones: lo que no se descascara se humedece, lo que no, pierde el color, lo oculto reaparece tras borrarse el polvo amarillo y lo que parecía disneylandia en sus mejores días emerge como esos paisajes sórdidos de Carpenter desde atrás de la escenografía globera: son los dueños del país lanzados a represión, ajuste, saqueo de recursos populares, endeudamiento express, negociados a plena luz, con un apuro que muestra que han comprendido: otra vez les será esquiva la hegemonía, mientras la confusión va abandonando paulatinamente el ropaje #SeRobaronTodo, reaparecen con cada vez más pueblo los dichos, los reflejos, los reclamos que tarde o temprano, la oligarquía lo sabe, terminan yendo por el gobierno para convertirse en política de Estado.
Que eso llevará tiempo? En realidad el que necesitemos para ocuparnos de armar el Frente capaz de recuperar el gobierno en 2019.
Cada vez más gente de a pie está poniendo lo que mejor hace: resiste, aún en situaciones extremas. Abundar en aquellos que aún no ven la realidad que los destruye ya pasó. Lo masivo se vuelve mayoritario en la experiencia colectiva, la unidad del pueblo sucede, siempre por intervención de la política.
La referencias políticas son las que hoy tienen la responsabilidad de ponerse a tono con las condiciones que el pueblo ha creado.
ES TIEMPO DE CONSTRUIR LO NUEVO En los mejores días, decíamos "Gracias Flaco y Cristina x hacer lo que dijeron que iban a hacer y parecerse tanto a lo que fuimos y somos". Intentamos un continente en que crecer con solidaridad, inclusión, diversidad, equidad y justicia. Hoy la situación es otra: Un gobierno dirigido realizar su "revolución" conservadora, saquear al pueblo, arrasar derechos y legalizar el nuevo estado de situación. AHORA ES TIEMPO DE IMPEDIRLO Y LO HAREMOS RESISTIENDO UNIDOS
sábado, 13 de enero de 2018
miércoles, 10 de enero de 2018
La libertad, el Estado, la multitud, el grupo
Feinmann escribe
a propósito de la libertad y como
obtenerla, en su artículo de Pagina 12 del domingo 7 de enero: “El hombre libre y las grandes
alamedas “.
Es extraño
que justo en el primer párrafo Feinmann desmerezca una de las bases principales
de ese concepto en Argentina: el discurso de Perón, del 17 de octubre de1945. Algo le ha pedido analizarlo, pero
en su opinión se trata de un mensaje que convoca a la desmovilización y
abandono del espacio público por parte del pueblo.
Veamos. Sin
que hubiera antecedentes en décadas de
movimiento popular ( lo de "movimiento", es algo a considerar, ya que nunca había alcanzado la unidad
necesaria como para considerarlo así) tenemos a una multitud que rodea la
Rosada y reclama por la libertad de Perón.
Cerrada la
negociación dentro de la casa presidencial, con el llamado a elecciones a seis
meses vista, Perón se pone de pie para irse, pero escucha a sus interlocutores:
"salga y dígales algo o no va a poder salir nadie".
No se fue
a su casa sin hacerlo. Tampoco salió para decir "la casa está en
orden", vayan a abrazar a sus familias. NO. Salió al balcón y produjo el
discurso más revolucionario, movilizador y obrerista en el mejor sentido, que
se haya pronunciado en Argentina antes de 1945.
"Esta es la verdadera fiesta de la
democracia, representada por un pueblo que marcha a pie durante horas para
llegar a pedir a sus funcionarios que cumplan con el deber de respetar a sus
auténticos derechos.(..) amar a la patria no es amar sus campos y sus casas,
sino amar a nuestros hermanos. Esa unidad, base de toda felicidad futura, ha de
fundarse en un estrato formidable de este pueblo, que al mostrarse hoy en esta
plaza, en número que pasa de medio millón, está indicando al mundo su grandeza
espiritual y material. (...) Trabajadores: únanse; sean hoy más hermanos que
nunca. Sobre la hermandad de los que trabajan ha de levantarse en esta hermosa
tierra la unidad de todos los argentinos. Diariamente iremos incorporando a
esta enorme masa en movimiento a todos los díscolos y descontentos para que,
juntos con nosotros se confundan en esta masa hermosa y patriota que
constituyen ustedes.(...) Confiemos en que los días que vengan sean de paz y de
construcción para el país. Mantengan la tranquilidad con que siempre han
esperado aún las mejoras que nunca llegaban. (...) les pido que realicen el día
de paro festejando la gloria de esta reunión de hombres de bien y de trabajo,
que son la esperanza más pura y más cara de la patria."
Por qué
revolucionario? Porque, fuera cual fuera el objetivo que se planteó Perón al
salir al balcón, sus palabras producen una concreción simbólica nueva para una
movilización obrera y popular: Le dicen a esos cientos de miles de hombres y
mujeres que gracias a su movilización, su unidad, su actitud, en síntesis, son
a la vez los fundantes y la única garantía de existencia para esa nueva
República que aún antes de existir los reconoce como pilar de su existencia. La
Patria son ellas y ellos, los invisibles de la historia, no las casas y los
campos, casi siempre ajenos.
Mi padre,
en el primer mensaje político que le recuerdo, reacciona al escuchar "Patron Costas" en la radio: señala
el aparato con el índice, como le señalaríamos hoy a un chico la imagen de Macri o Paolo Rocca en la
pantalla de la PC y me cuenta "ese
decía que los trabajadores tenemos que andar de alpargatas". Esa era
la Patria y la mirada que sus dueños tenían de quienes la construían: sus
trabajadoras y trabajadores, esa era la patria que Irigoyen no pudo o no supo
cambiar. Pero esa era la mirada, tras el '45, de un trabajador de Shell,
devenido en enfermero de hospital psiquiátrico, crisis post peronismo mediante.
Por qué
movilizador? Porque más allá de las frases de rigor para evitar una carnicería
inútil, sobre todo si se tiene en cuenta que el proceso electoral quedaba
abierto, Perón cierra el discurso convalidando un paro "de festejo". Encomienda así a
quienes concurrieron, la tarea de transmitir el efecto del paro a sus
compañeros de trabajo, vecinos, allegados y en ese mandato los incluye como los
organizadores de la comunidad, movilizada, que sobrevendrá. E instala una
costumbre: a cada gran transformación: Marcha – concentración - festejo y si la situación lo amerita: Paro.
Qué indica
que ese discurso produjo una concreción simbólica nueva? Sólo sus palabras? No:
es eso que Feinman introduce como "el espacio". Por sí mismas,
pronunciadas en una cena de amigos o en un encuentro de militantes, esas
palabras no hubieran alcanzado más valor que el de una pieza de oratoria memorable,
de poética política. Pero dichas desde
el vértice del poder político, la Rosada, en respuesta a una movilización
inédita y dando la cara a quinientos mil compatriotas a quienes se dirige como
"hermanos", esas palabras producen un nudo que hasta hoy no ha podido
destruir la oligarquía: el pueblo movilizado es instalado como principal actor
y garante de una Patria para todas y todos.
Y con esto, un rasgo que distinguió al peronismo de la mayoría de los
movimientos populares de la región: el eje de toda movilización es traducirse
en política de Estado. Si Perón hubiera hecho la gran Menem, este cierre
simbólico hubiera estallado por los Aires, como sucedió con grandes decepciones
en nuestro país.
Pero el
período 45/55 confirmó esta máxima (de la movilización popular a la política de
Estado) que Evita sintetizara como "donde
hay una necesidad nace un derecho", de un modo que perduró en la
cultura popular hasta nuestros días a pesar que en 62 años no hubo más de una
década y media de gobiernos que podríamos considerar propios.
Feinmann
apela a la experiencia de Alende en Chile para revisar parte de nuestra
historia. Seamos más exigentes. Tomemos un proceso triunfante para poner la
vara más alta.
¿Que no
alcanzamos las transformaciones que, por ejemplo, lograran Fidel y el pueblo
cubano? Tampoco la oligarquía azucarero/ prostibularia cubana alcanzó nunca el
desarrollo, poder y riqueza de nuestra oligarquía diversificada. Cada país
tiene un curso de transformación posible y cada batalla lo va resolviendo de
algún modo.
No
llegamos a la Argentina de " la
tierra para quien la trabaja", pero sí estamos en presencia de un
pueblo que una oligarquía alineada a los poderes mundiales no logra someter a
la mendicidad para gozar de una grandeza que desde Rivadavia, Sarmiento o Roca
cree merecer.
No pudimos
evitar el genocidio, pero de ese proceso que para muchos pueblos significó el
aplastamiento por medio siglo o más, salimos decididos a recuperar pibes
robados condenar genocidas, repudiar prebendas de parte del poder político (y
aun hoy lo hacemos).
Y salimos de una derrota obrera y popular como
la de ese genocidio disputándole a conversos
y burócratas las conducciones sindicales, condicionándolos en sus negocios con
el poder político.
Nuestros
pibes no juran en sus escuelas que serán "como el Che", pero Cuba es una luz aún hoy para multitudes de
argentinos, nuestra militancia se nutre de miles de pibes, de movilización en
movilización. Y no es menor que Perón en sus idas y vueltas jamás haya
pronunciado una palabra de condena hacia el Che, Fidel o el pueblo cubano.
Vuelvo a
la cuasi robótica interpretación que Feinman hace de "de
casa al trabajo y del trabajo a casa". Cierto es que nuestro pueblo
suele tomarse un tiempo que, para quien no reconoce sus coordenadas, parece
demasiado extenso a veces. Cierto también que cuando ese tiempo se acaba,
nuestra gente se moviliza reviviendo trazas de aquel 17. Un 17 de octubre que,
bien miradas las cosas, el peronismo supo alinear con el mítico "el pueblo quiere saber de qué se trata"
de 1810, resignificándolo en nuestras subjetividades hasta nuestros días.
Hay que
llegar al párrafo final del texto de Feinman ya que allí despliega las
coordenadas que encadenan cada concepto: Individuo, grupo, espacio. Cuesta pensar cómo Feinmann pudo presentar de
un modo tan crudo esa falsa ecuación.
El
individuo o, mejor dicho, las subjetividades individuales, se construyen en el
magma de las subjetividades colectivas. En y de ese magma recogen los
componentes que les permiten materializar su existencia individual, grupal y
colectiva, sea para prosperar, para autodestruirse, disfrutar, o llevar una
vida de sufrimiento, o sentirse parte de una comunidad o/y todo eso junto.
Cuando
cientos de miles van al Congreso o Plaza de Mayo, a veces para festejar, a
veces para convalidar con su presencia la recuperación de YPF o los Espacios de
memoria, a veces para manifestar su enojo aún sabiendo que serán apaleados, denostados
y encarcelados sin obtener que reclaman, como el día que se terminó votando la
Ley previsional o el 30 de marzo de 1982, lo hacen porque en el magma que
alimentó su individualidad predominaron
ejes discursivos y políticos tales como "el pueblo...", "Únanse...",
“Seamos libres…”, Incluso queda el residuo de relatos familiares dichos a media
voz, sea sobre sobre paraísos perdidos o sobre odios inexplicables, como el de
mi abuela materna, la más oscura de una familia muy gringa, que llamaba a los
peronistas "esos negros" y
a Perón "tirano prófugo".
Nos dice
Feinmann "al neoliberalismo (...) no
le importa lo micro. Incluso lo despoja para sostener los números de la balanza
de pagos. De aquí que se le quite dinero hasta los más débiles, los jubilados,
los niños".
Todo lo
contrario. La disputa hegemónica es, trasladada a lo individual y grupal, la
disputa sobre cuáles subjetividades promover y cuáles subjetividades
desalentar. El débil que, unido a otros, es pilar de la democracia, el joven
que abraza la causa de su pueblo, el viejo que lucha por lo que le pertenece
porque se siente hacedor de esa conquista, el ciudadano con derecho y necesidad
de definir el futuro y el presente de nuestro país, El y La que se movilizan
por una causa colectiva son algunas de
las subjetividades que Cambiemos se propone destruir.
No se
trata sólo de quién se queda con la riqueza sino de cómo evitar que las
mayorías, a través de estas subjetividades surgidas junto al Estado populista,
sigan disputando el lugar que conquistaron en esa emergencia. Es allí donde se
genera la base de toda libertad aunque
Feinmann la pierda de vista: Un
colectivo capaz de transformar el mundo a su necesidad, diversidad y semejanza,
capaz de crear subjetividades que se reconozcan con propiedad de hacerlo, eso
es la base y a la vez la realización de la libertad.
Esto
cuestiona también otro componente de la ecuación feinmaniana: El grupo.
Tanto el
inconsciente freudiano como la conciencia social no se constituyen en lo
grupal, sino en el encuentro o choque de esas grupalidades con lo
comunitario.
El
"espacio" público puede ser, momentáneamente, ocupado sólo por grupos
en apariencia aislados, como Madres y Abuelas en la dictadura. Pero esto fue
posible ( esto discutible, tanto como afirmar lo contrario, pero la historia lo
sostuvo) porque en la multitud, silenciosa, golpeada y devastada, de los días
del genocidio, el exterminio de madres o abuelas hubiera sido el límite de lo
soportable.
El hogar
de cada uno, de cada familia, el barrio puertas adentro, puede ser espacio para
la multitud cuando de lamerse las heridas
y recuperar fuerzas se trata. Pero que en esa multitud aún sobrevivan
referencias, símbolos y actitudes de rebeldía es lo que hace posible que el
"grupo" cumpla una tarea
progresiva que prospere.
El pueblo en la calle, la dignidad de ser lo
que se es, la mirada puesta en el Estado, el hombre gris de Scalabrini que sale
de su soledad para enlazarse a lo que hasta ese momento no existía, la
comunidad en que me reconozco, esa es la geografía política que construyó el
peronismo y que el neoliberalismo trata de destruir hace siete décadas.
Nada más apropiado, desafiante y
constructivo de una individualidad que valga la pena, que reconstruir a cada
momento, desde nuestros mejores cimientos esa geografía e impedir la destrucción
que hoy encarna Cambiemos.
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miércoles, 27 de diciembre de 2017
JUBILADOS: DÉBILES, VIEJITOS O PROPIETARIOS DESPOJADOS?
Muchos analistas bienintencionados repiten tiernos calificativos, viejitos, abuelos, sector "más débil", tal vez recordando a sus mayores, tal vez en la creencia que nos hacen un favor. Pero NO.
Tenemos un principio: "Donde hay una necesidad hay un derecho".
Hay otro que, por no muy citado no está tan claro: donde hay un derecho hay alguien, grupo, sector, pueblo, que tiene posesión de ese derecho.
Todo derecho le pertenece en cierto modo a la sociedad en su conjunto, porque es parte de la legalidad general, pero particularmente le pertenece al sujeto de ese derecho. Quien está habilitado a ejercerlo es algo más que un ciudadano corriente, en su identidad se halla presente la posibilidad de hacerlo, esa posibilidad amplía su capacidad de hacer y ser, es parte indivisible de su subjetividad. Ahora sí hablemos de jubilaciones.
El índice de movilidad jubilatoria fijado por la Ley 26417, de 2009, fijaba semestralmente el porcentaje en que debía aumentarse el haber jubilatorio. Ese aumento formaba parte del paquete de derechos, tanto de jubilados, beneficiarios/as de la AUH, personas pensionadas por discapacidad, ex combatientes de Malvinas, etc.
También derecho de los actuales trabajadores en blanco que hacen mensualmente su aporte para sostener las jubilaciones actuales en base a un principio solidario que les garantiza su remuneración futura no bien entren, por edad o condición, a alguno de los sectores "beneficiarios" del sistema.
Todas estas personas PIERDEN, se les arrebata, antes que un monto de dinero o un porcentaje, parte de su identidad, de su subjetividad, en el mismo momento en que la discusión sobre el cambio de índice se define por fuera del hecho que el dinero involucrado en los cambios LES PERTENECE a futuro por ser detentadores de ese derecho.
Esto es asi tanto si se dice que es para ahorrar cien mil millones de pesos (que les están siendo quitados a las y los jubilados), como si se dice que es para no quebrar el Estado (ídem), como si por el contrario se rechaza solamente "porque es plata se podría sacar de otro lado".
Una vez escamoteada la cuestión, el/la jubilado /a pasa a ser más que nunca un/a " beneficiario/ a". Es decir, ya no sería un propietario de un bien que se le debe reponer mensualmente, sino alguien a quien " se beneficia". Lamento la profusión de comillas, pero es tal el hábito de repetir estas palabras que es necesario destacarlas de algun modo.
Se sabe, más en el Capitalismo, que aquellos a quienes se beneficia, esto es, a quienes se les da algo por solidaridad, convicción religiosa o prestigio propio, son "personas que carecen". Visto desde lo subjetivo, personas consideradas más limitadas que el resto y a las cuales se "les da" de acuerdo a la disposición de quien da. Quien entrega (o niega) limosna en la vía pública, no piensa en qué necesita o se merece quien la pide, sino en cuánto puede o quiere darle. En esa posición se pone el Estado cuando al jubilado se le escamotea su subjetividad propietaria de un derecho y se lo convierte en "beneficiario": Les damos lo que podemos (o queremos, o soporta el Presupuesto)
Ese es el curso que fueron sufriendo los viejos desde un reconocimiento inicial, allá por la conquista del haber jubilatorio (generalizado por la Ley 14370 de 1954, ya que antes sólo tenían jubilación judiciales, luego maestros y empleados del Estado) hasta ser casi mendicantes merced a la pérdida constante del valor de su ingreso y la relación de carga que esto fue provocando respecto a su familia y la sociedad. Basta considerar que en 1955 los fondos jubilatorios equivalían al 20% del PBI nacional y que ahora se los acusa de " llevarse" el 60% del presupuesto.
Queda para otro momento relacionar el Fondo de sustentabilidad, ya que si bien no alcanzaba el 20% del PBI en 2015, era propietario de hasta un 20% de acciones en las más grandes empresas y lleva a pensar en cómo el proceso de deterioro se acelera hoy en relación al que los jubilados y su identidad sufrieron a partir de 1955.
Si se entendiera que estas consideraciones son sólo del orden de lo psicológico, lo sociológico o, antropológico, basta ir al banco.
Si se cobra jubilación o se está cerca de una jubilación, es posible acceder a crédito de modo diferente a si no se tiene forma de demostrar ingreso a futuro. Y depende de cuál es la estimación de ese ingreso, en caso de los jubilados, o cuál será su actualización, el monto del crédito que se obtendrá. Es decir que para los bancos también ese derecho es un cobro a futuro y forma parte de mi identidad.
Recuerdo un amigo cuentapropista que hace unos años me acompañó para salir de garante en un crédito que yo tramitaba. Al momento de definir ingresos no pudo indicar ni empleador ni una empresa propia. La empleada que nos entrevistaba se permitió, ante su repuesta, decir sin más: "Pero, Ud no existe".
Hay un punto, en los debates que recorrieron todos los espacios públicos durante los últimos meses, en el que la posición oficialista y la consecuente Ley sancionada no tuvieron una oposición bien argumentada: funcionarios, senadores y diputados oficialistas, así como opinologos de todas las profesiones, sostuvieron que los jubilados no perderán nada con el nuevo índice ya que "van a ganar por encima de la inflación", como todos prevén.
No es necesario suponer mala fe de parte unos y otros. Supongamos que de verdad creen en lo que dicen. En su visión todos prescinden del derecho, no reparan en que si ese derecho estaba legislado, vale la redundancia, por una , alguien está incumpliendo un contrato e modo unilateral y perjudicando a la otra parte. Si se hubiera tratado de un grupo de accionistas de una multinacional confrontando con el Estado o con particulares, es lo primero que hubiera considerado el equipo de CEOs gobernantes. Cual es su derecho? Como defenderlo? Cómo impedimos que se lo quiten? Muy de última: Cómo reducimos daños? Esto ultimo sabiendo que la empresa irá por sus cabezas. Qué disputaría en este caso la empresa? Ingreso a futuro. IGUAL QUE LOS JUBILADOS. Pero el oficialismo considera a las empresas como PROPIETARIAS, mientras que considera a los jubilados "beneficiarios", asi que se permitirá restregarle a oposición la "situación explosiva".
Está clara la variedad y el coraje de quienes encararon la defensa de las y los jubilados, su persistencia y entrega, aún a costa de su integridad personal o el escarnio.
Pero hubo una ausencia en las posiciones que se oponían a la reforma: Los jubilados sí van a ganar menos porque el principal problema, el que sostiene todo el andamiaje oficialista, es aceptar que el gobierno tenía derecho a hacerlo. Cuando se dice "por que no buscaron en otra parte?", se está aceptando que somos una parte de la cual "sacar" (??). Cuando se dice "agreden (o atacan) a los más débiles", se está dejando de lado la fuerza de nuestra posición: tenemos derecho al índice que estaba vigente. Cuando se discuten índices sin sostenerse en que uno solo se atenía a derecho y que la propuesta oficial era un despojo, no un índice, se vuelve a poner a los propietarios de ese ingreso a futuro como beneficiarios sometidos a decisiones unilaterales. La única referencia válida para saber si íbamos a ganar más o menos es el índice vigente al momento de la discusión, no la inflación ni el que propuso el gobierno. Ese es el contrato que el gobierno rompía.
Volviendo al inicio, esta discusión como todas las que genera el oficialismo, es algo mas que una discusión económica, incluso más que una discusión legal, es acerca de qué sujetos convivimos en la Argentina, qué subjetividades son aceptadas por su proyecto y cuáles rechazadas como expresión de una forma de Estado y sociedad que Cambiemos rechaza. En nuestro caso, Jubilados sujetos derecho, propietarios de haberes comprometidos a futuro en un sentido creciente, dados los sucesivos despojos sufridos. O jubilados "beneficiados" de acuerdo a las diferentes prioridades de cada gobierno, en camino al momento que, construida la excusa de imposibilidad presupuestaria, una privatización termine de destruir el principio solidario y deje a cada uno librado a lo que pueda aportar por su cuenta hasta llegar a la edad o condición que lo habilite. Despojarnos de nuestra identidad y de parte de los ingresos son condiciones para llegar a ese momento.
Hay un eje que recorre diferentes corrientes de opositoras: Cómo presentar un horizonte futuro a la sociedad para volver a instalar un gobierno popular. Va desde la imagen hasta "volver mejores", pasando por "volveremos".
Defender las subjetividades que Cambiemos ha venido a destruir junto a lo que considera el Estado populista es parte de ese camino hacia un gobierno popular.
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lunes, 25 de diciembre de 2017
GRIETA O CONCILIACIÓN: UNA REFERENCIA DESDE ESPAÑA
Se llama Cristina Fallarás. Es periodista, española y hace su intervención "El día que la prensa dejo de oírnos" en la Universidad de Verano 2017, de Podemos. https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=10213637910929776&id=1464005976
No habla de Argentina, pero su presentación nos presta una gran ayuda para saber qué es "la grieta" y de qué males salvó al proceso popular en nuestro país: nuestro pueblo no aceptó olvidar ni transar con quienes lo agredieron: Ni en la fusiladora, ni en el '73, ni en el 83. Es la grieta.
Y también nuestro pueblo castigó con su distanciamiento a quienes quisieron hacerlo desde posiciones de poder. Es la grieta.
Cuando venían a pintarnos el Pacto de la Moncloa como la panacea de la democracia, incluso personas valiosas, como el juez Garzón, no podían comprender el rechazo que causaban. Lo que no comprendían en aquellos años es lo que con tanta enjundia dice esta mujer: si aceptaste no castigar el genocidio te haces, como dirigente político pero tambien como pueblo, cómplice del genocida.
Y el discurso anestesiante, más bien "amnesiante" de los medios te es necesario para tomar distancia de esa complicidad y de la culpa que involucra.
Los primeros desaparecidos del franquismo desenterrados, lo fueron después del 2000. Ello provocó la separación del Partido Comunista de quienes investigaron y dieron con los cuerpos y la toma de conocimiento de un mito arraigado en los habitantes del pueblo cercano al bosque donde sucedieron los hallazgos. Los padres les decían a sus chicos que no vayan al bosque porque allí había fantasmas.
Tal la derrota provocada por el franquismo a aquel pueblo valeroso: la necesidad de sobrevivencia obligó a borrar de su memoria lo que por su magnitud hubiera parecido imposible de esconder. Millones de asesinados, asesinatos masivos a la vista de todos, a plena luz del día, miles y miles de chicos robados, idiomas silenciados, una monarquía restituida y eternizada.
La salida del franquismo dio a la dirigencia politica la posibilidad de romper con esa solución de compromiso e ir por, verdad y justicia.
Pero eligieron la Moncloa y condenaron a buena parte de su pueblo a mantenerse en el marco del discurso negacionista y conciliador de los medios. Seguro la excusa que se dieron y dieron a su gente fue la gobernabilidad, la unión de lo que no debió dividirse, la vuelta a la civilización europea (y su mercado). En fin.
No es que aquí no se intentó. Se hizo, con fuerza, con carapintadas y medios. Alfonsin resistió a la entrega hasta que creyó, lamentablemente, que ya no era posible hacerlo, a pesar del pueblo rodeando los cuarteles y con la mayoria opositora acompañando su resistencia.
Menem probablemente no creyó que embarcaria a su pueblo en la conciliación pero fue por ella sin apoyo porque la necesitaba para su entrega total.
Néstor, por fin, lo puso en palabras. Su pedido de perdón desde el Estado es también un reconocimiento: la dirigencia política no estuvo a la altura de la actitud popular que, aún con todas las debilidades que le dejara el genocidio, se había mantenido fuera de la conciliación.
Justo Néstor pidiendo perdón cuando nunca guardó silencio. Pero su gesto retomaba en la conciencia lo que siempre estuvo, la resistencia, y lo unía con la convalidación desde el Estado: castigar al genocidio no sólo es un imperativo moral, también es el soporte de toda legalidad y una obligación para el gobernante. Ese es el interlineado de su discurso y se necesitaría mucho más que medios negacionistas para borrar su efecto en la conciencia popular.
Tanto que ni el gobierno macrista, claramente constituido desde los poderes que promovieron, participaron y se beneficiaron del genocidio, puede desdecir la fractura que aquel discurso de Néstor y los juicios terminaron de convalidar en la conciencia popular.
Si allá se legitimó una convivencia que paraliza y somete, aquí se legitimó una ruptura que a pesar de derrotas parciales permite movilizar democracia.
Así, los dos mayores golpes que ha sufrido Cambiemos en la consideración popular son el 2 x 1 (bien que amortiguado por su origen: la Corte) y el combo saqueo-represivo que montó con la Ley Previsional.
La grieta que les preocupa no es la unidad nacional, es el rechazo que aún tiene nuestro pueblo contra el lugar que Cambiemos le asigna en nuestra democracia y contra las prácticas que Cambiemos no puede evitar tener, ya que están en su esencia y las necesita para concretar su proyecto de exclusión.
No hay en estas consideraciones ningún juicio sobre el pueblo español. Combatió y resistió contra una de las dictaduras más criminales, oscurantistas y aislacionistas de la historia hasta donde pudo. Tampoco hay intención de responder a la pregunta que deja la periodista: Como salir de ese cerrojo mental y político? Sólo allá puede encontrarse.
Pero queda claro que acá nuestros problemas son otros, también nuestros recursos.
Lo que los voceros de esta nada democrática derecha que padecemos llamaron "la grieta", esa escisión que quisieran eliminar entre el pueblo y los genocidas, entre su historia y su comprensión de ella, entre su identidad resistente y el modelo de sometimiento que pretende Cambiemos. Mantener esa grieta es tan necesario como unir a todos los sectores y fuerzas que, por un motivo u otro buscamos sostenerla y profundizarla.
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viernes, 15 de diciembre de 2017
CON LOS VIEJOS NO: DE LA CALLE AL CONGRESO
Varios TRIUNFOS :
1. La sesión levantada.
2. La Foto tipo De la Rúa: otra vez heridos, gases, motorizados a los tiros, fogatas. Faltó el helicóptero, pero hubo berrinche de impotencia de Macri entre los suyos.
3. Los diputruchos. En la resistencia, trabar las acciones del enemigo es un triunfo. Provocarle acciones que los desprestigian es GRAN TRIUNFO.
4. Peña hablando de los votos de octubre. Si los triunfos no te alcanzan con producirse y los tenés que menear en público es que se te están degastando. Encima Él es quien recrea la foto De la Rua, metiéndose a aclarar que "no es lo mismo que en aquellos tiempos".
De todos modos han llevado esto a un límite que no pueden regular sin iniciar una pendiente pronunciada: volverán a intentarlo
Con la historia del DNU el Macrismo esta en la contradicción de parecerse a De La Rua o ser De La Rua.
El 19 de diciembre vence stock de lebacs.
Si retroceden en la " reforma previsional" será difícil parar una corrida al dólar de esos fondos .
Si avanzan vía DNU es muy probable que se inmolen quebrando su frente interno
5. El principal: La foto que muestra al Chivo Rossi, De Mendiguren, Del Caño, Sola y otros,referentes hasta ayer dispersos a los abrazos.
Los trabajadores, mucho pueblo por su cuenta, toda la militancia, bancamos por horas la represión a cambio de mostrar con nuestra presencia cuánto de masivo tenía el rechazo al paquete Hood Robin y con que convicción nos oponíamos.
Y eso produjo una articulación política que se mostró capaz, por un momento, de ser alternativa a este gobierno que un rato antes se consideraba el Estado mismo. El pueblo, vale insistir, hizo lo suyo. Ahora habrá que tomar nota en la dirigencia y extender ese rato.
No están todos en la foto.
Al escribir esto recorría los medios el rumor "DNU de Macri" y, tras horas de postergación, aparece la troika de la CGT para decir "si hay DNU hay PARO". No sin antes haber repudiado la militarización del Parlamento y la represión.
Ayer, estos sátrapas le entregaban todo al gobierno. Hoy le ponen condiciones: "si sale el decreto hay paro".
Dos minutos de la conferencia de prensa después"trasciende" que Macri iría para atrás con el decreto.
Entonces? Ni los del triunvirato se volvieron Tosco ni Macri es esquizofrénico. Es la política y sus recovecos.
El gobierno jugó sus cartas, casi todas, a una medida impopular y contra un símbolos fuerte: Los viejos, en general, la vejez de cada uno en particular.
La respuesta social deja mudos hasta a los más críticos de la actitud "pasiva" del pueblo.
Aliados de ayer del gobierno salen hoy junto a los nuestros rechazando Ley y represión.
Los que los burócratas huelen sangre, así que van por su porción y para no ser defenestrados.
Esto, nuestro,devenir político será así de mezclado, duro y complicado hasta 2019, si llegamos.
Pero si acertamos en la implementación de una táctica sencilla de expresar: "quien resiste contra Cambiemos es aliado", el 2019 puede ser del pueblo. Ergo:
1. Nada es definitivo, menos una derrota
2. Hay que sostener aquellas disputas más sentidas por nuestro pueblo y en las condiciones en que puede movilizarse por ellas.
3. Cuando se movilizan los trabajadores, los cuestiones de poder real y concreto se ponen en discusión,
4. Al que confronta con Cambiemos hay que tenderle la mano.
5. A quien vacila o recula, hay que señalarle el error, pero no agredirlo ni defenestrarlo: La capacidad de alianza de cambiemos se estrecha y aquel que ayer le dice que sí, con movidas como las de hoy, puede saltar el charco
6. Como buena parte de los referentes políticos expresan sectores sociales, no sólo partidos, cada uno que logramos distanciar de Cambiemos implica tambien la toma de distancia de un sector social respecto del gobierno.
7. Y de eso se trata, de bloquear lo más posible las acciones de Cambiemos y llegar al 2019 con un frente capaz de sacarlo del gobierno
8.. Hoy dimos un gran paso, pero es uno de los miles a dar.
PD: A los "sincristinistas": No pierdan el rumbo. Si no hubiéramos jugado en octubre, obtenido las bancas seguras que se obtuvieron, refrendado un liderazgo entre tanta horizontalidad forzoza, ni el animo popular ni los votos en el parlamento hubieran sido los mismos
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jueves, 23 de noviembre de 2017
ARA SAN JUAN: LA VIDA, LA EXPLOSIÓN Y EL APAGÓN
"Mataron a mi hermano".
El accidente pudo producirse, todo lo demás no.
1.La falta de mantenimiento, denunciada por los trabajadores de Tandanor y registradas en comunicaciones militares.
2. La salida, al parecer, a pesar de averías previas.
3. Las 48 hs. sin buscar un submarino perdido en aguas cercanas a una base inglesa y sus maniobras en lo que los invasores consideran zona propia.
4. Los días de descanso del presidente en medio de una crisis evidente que involucraba riesgo de vida de 44 personas y una evidente desprotección de nuestra frontera marítima (y si hubiera sido un submarino desconocido el que venían detectando para luego perder todo control?)
5. La irrupción de naves, tropas y pertrechos extranjeros, algunos aliados estratégicos de Inglaterra, sin acuerdo parlamentario, sin que se sepa, incluso de donde y cuándo vinieron.
6. El ocultamiento de la explosión cuando hasta los programas de chimento político lo difundían sin dudar.
7. La cantidad de estupideces que repitió el vocero de la Armada, por orden de la idem, del gobierno o de ambos.
8. El embajador en Austria diciendo que recibió hoy la información mientras en las redes se habla de la explosión hace días.
9. El presidente, Aguad y otros funcionarios viendo pantallas gigantes, como si estuvieran resolviendo algo, cuando ya no era posible que haya oxígeno en el submarino.
10. El maltrato que todo esto implicó para familiares y allegados a los tripulantes del submarino.
Desde lejos y sin que se escuchen sus voces, Crónica muestra el momento inmediato posterior a que se informe de la explosión los familiares.
Salen al predio son movimientos nerviosos, van y vienen, no atinan ni a tocarse entre ellos. La desazón, la perplejidad y bronca se evidencia de tal modo que no necesitan palabras.
Lo peor asoma en el ánimo de todas y todos mientras las palabras de ese hermano emergen como el único discurso no negador entre tanto apagón informático. Los carteles con fotos de los tripulantes asoman en la TV. Uno recuerda a otro hermano trayendo verdad frente a la ficción perversa del frente gubernomediatico, otras fotos de búsqueda: Santiago, todos los que niega un gobierno que minuto a minuto construye muros de palabras para ocultar lo que hace, para conducir la atención hacia lo secundario mientras la mano escamotea el objeto.
Otra familiar habla: "las familias rompieron la sala, nos tuvieron una semana acá, ocultando esto".
Los rumores van desde el accidente propio hasta el accidente con intervención de una nave de EEUU EN MANIOBRAS NO AUTORIZADAS.
Contrainteligencia para confundir al pueblo, información sensible para con gobiernos y fuerzas militares que pretenden nuestras riquezas, pero son el respaldo que necesitan los dueños de todo para el caso de que nuestra sociedad se harte de ellos.
Es lo que puede esperarse de un gobierno de CEOS y SERVICIOS.
Lo peor está por venir
El accidente pudo producirse, todo lo demás no.
1.La falta de mantenimiento, denunciada por los trabajadores de Tandanor y registradas en comunicaciones militares.
2. La salida, al parecer, a pesar de averías previas.
3. Las 48 hs. sin buscar un submarino perdido en aguas cercanas a una base inglesa y sus maniobras en lo que los invasores consideran zona propia.
4. Los días de descanso del presidente en medio de una crisis evidente que involucraba riesgo de vida de 44 personas y una evidente desprotección de nuestra frontera marítima (y si hubiera sido un submarino desconocido el que venían detectando para luego perder todo control?)
5. La irrupción de naves, tropas y pertrechos extranjeros, algunos aliados estratégicos de Inglaterra, sin acuerdo parlamentario, sin que se sepa, incluso de donde y cuándo vinieron.
6. El ocultamiento de la explosión cuando hasta los programas de chimento político lo difundían sin dudar.
7. La cantidad de estupideces que repitió el vocero de la Armada, por orden de la idem, del gobierno o de ambos.
8. El embajador en Austria diciendo que recibió hoy la información mientras en las redes se habla de la explosión hace días.
9. El presidente, Aguad y otros funcionarios viendo pantallas gigantes, como si estuvieran resolviendo algo, cuando ya no era posible que haya oxígeno en el submarino.
10. El maltrato que todo esto implicó para familiares y allegados a los tripulantes del submarino.
Desde lejos y sin que se escuchen sus voces, Crónica muestra el momento inmediato posterior a que se informe de la explosión los familiares.
Salen al predio son movimientos nerviosos, van y vienen, no atinan ni a tocarse entre ellos. La desazón, la perplejidad y bronca se evidencia de tal modo que no necesitan palabras.
Lo peor asoma en el ánimo de todas y todos mientras las palabras de ese hermano emergen como el único discurso no negador entre tanto apagón informático. Los carteles con fotos de los tripulantes asoman en la TV. Uno recuerda a otro hermano trayendo verdad frente a la ficción perversa del frente gubernomediatico, otras fotos de búsqueda: Santiago, todos los que niega un gobierno que minuto a minuto construye muros de palabras para ocultar lo que hace, para conducir la atención hacia lo secundario mientras la mano escamotea el objeto.
Otra familiar habla: "las familias rompieron la sala, nos tuvieron una semana acá, ocultando esto".
Los rumores van desde el accidente propio hasta el accidente con intervención de una nave de EEUU EN MANIOBRAS NO AUTORIZADAS.
Contrainteligencia para confundir al pueblo, información sensible para con gobiernos y fuerzas militares que pretenden nuestras riquezas, pero son el respaldo que necesitan los dueños de todo para el caso de que nuestra sociedad se harte de ellos.
Es lo que puede esperarse de un gobierno de CEOS y SERVICIOS.
Lo peor está por venir
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lunes, 30 de octubre de 2017
CARRIO, LA IMPUNIDAD Y LOS DEMONIOS DEL GENOCIDIO
En un video que Infobae acaba de sacar de circulación, se ve a la primera senadora electa de Cambiemos en Ciudad de Buenos Aires hablar de los genocidas presos con vecinos de Núñez y Belgrano. http://www.eldestapeweb.com/en-un-video-secreto-carrio-afirmo-que-hay-genocidas-presos-sin-pruebas-y-pide-revisar-los-juicios-n35290
Carrió, en su inteligencia política incuestionable, comprende que no basta con dos demonios abstractos para reconciliar al poder político actual con los perros de la oligarquía hoy presos.
Así que traslada esa grieta a actores ficticios que permitan un discurso más maniqueo.
De un lado, viejitos en el ocaso de su vida, privados de la libertad, condenados a morir entre rejas y encima muchos de ellos condenados por causas mal sustanciadas. Por si fuera poco, diferencia en esta fauna a los torturadores, mano de obra barata y fácilmente reconocibles para muchas y muchos sobrevivientes que testificaron, de aquellos que no lo eran. Esto es, los jefes, gentes de familias con las que siempre le gustó a Carrió compartir cenas y playas y que por razón de vida son el grueso de los viejitos en cuestión.
A quiénes coloca del otro lado? No alcanza con guerrilleros y subversivos. En estos días en que la actitud solidaria y comprometida de Santiago Maldonado puede acercar empatías hacia los jóvenes idealistas de los '70, Carrió produce un relato en el que profesores perversos cambiaban en la Universidad (quizá tambien en las secundarias) inscripciones a materias por favores sexuales de las alumnas. Bien asesorada por alguien que sabe de teatro, construye la escena para el relato, estira la frase, se sienta entre gente mayor y presenta a los abusadores de los 70 (el "Proceso" no habría sido entonces contra la subversión sino contra el abuso adolescente) y va bajando la voz como quien recuerda cómo estuvo en riesgo de sacrificar cuerpo y dignidad para poder acceder a una profesión. En mi infancia escuchaba de parte de mi familia materna historias de abuso con las que se demonizaba a Perón. Los '70 le merecen al relato negacionista protagonistas más berretas: ya no un presidente o ministros, sino profesores y pequeños dictadores que habríamos volteado una dictadura y hecho posible la democracia sólo para conseguir sexo abundante y forzado. De paso recuerda a Kunkel, testigo molesto de la convivencia de la abogada y ex de la fiscalía de Resistencia, con los genocidas.
Carrió prepara el camino para que se produzca la libertad de los genocidas con maestría, perversa, pero maestría al fin.
Sabemos que nuestra resistencia es más justa, sincera, valiente, en defensa de la humanidad toda y atenta a derecho.
Tendrá que ser también más sabia si queremos evitar que genocidas y hasta los secuestradores y asesinos de Santiago, circulen pronto entre nosotros
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