#FernandezFernandez
Hoy los argentinos nos despertamos con una noticia que recordaremos por años: el video de Cristina Fernández de Kirchner entró en nuestras vidas, nuestra comprensión e incomprensiónn y nuestra militancia.
Corriéndose del centro, Cristina se consolida paradojicamente en la centralidad política de estos días.
En aquello que nuestro pueblo puede y debe pedirle, conducción estratégica, Cristina alcanza quizás su punto más alto.
Aquel discurso de Perón del 12 de junio de 1974 no fue por casualidad mentado por Cristina en La Rural.
Un país devastado, una sociabilidad agredida y degradada, principios republicanos y cívicos echados al abismo neoliberal, vidas destruidas, requieren hoy de una unidad social y política inédita. Quien conduce, ante la dificultades de cada sector para transitar esa unidad, percibe, cuando su referencia es el pueblo, la necesidad de mostrar el camino con su propio cuerpo, prestigio y aspiraciones.
En aquel doce de junio con que Cristina prologa su propuesta de nuevo contrato social, Perón, conciente del giro histórico que tomaba el capitalismo mundial y cuyo alcance se extiende a nuestros días, convocaba con desesperación a la unidad para que ese giro desnacionalizador, antiobrero y consolidador de las corporaciones por sobre los estados, no se llevara puesta nuestra soberanía y existencia.
Hoy Cristina, ante la guerra económica desatada en el mundo por Trump, renueva esa convocatoria: nos llama, con su decisión y su discurso, a hacernos cargo del Frente a construir y de su necesaria amplitud, para que esta vez podamos resistir con soberanía, inclusión, justicia social y desarrollo.
Porque Cristina percibe, lo mostró también en la Rural, que vastos sectores no podrían superar por sí mismos sus dificultades para sostener un proceso de unidad, de nuevo contrato social. La acción neoliberal ha tenido eficacia en eso de romper lazos entre sectores e individuos, la fragmentación se expresa en desconfianzas, intereses contrapuestos, rechazos y prejuicios.
Ante ello, da el paso más grande: atraviesa con su decisión a todos los sectores y demuestra con hechos que no hay justificación alguna para evitar la unidad, que no hay costo real que sea demasiado ante el desafío de detener la destrucción de nuestra Nación y nuestro pueblo.
Es tiempo de entrega y compromiso. Cristina entrega toda su densidad de convocatoria y expectativa popular y resigna su lugar central en la fórmula principal, Alberto Fernández accede al lugar principal de la fórmula sabiendo que lo hace en un espacio social, político e institucional donde la conducción y convocatoria de Cristina no tiene parangón. Entrega y compromiso de ambos que empujan al resto.
Y ya se discute cómo gobernar y con que prioridades.
Nunca se dijo con más verdad en las manos: "PRIMERO LA PATRIA, DESPUÉS EL MOVIMIENTO...
ES TIEMPO DE CONSTRUIR LO NUEVO En los mejores días, decíamos "Gracias Flaco y Cristina x hacer lo que dijeron que iban a hacer y parecerse tanto a lo que fuimos y somos". Intentamos un continente en que crecer con solidaridad, inclusión, diversidad, equidad y justicia. Hoy la situación es otra: Un gobierno dirigido realizar su "revolución" conservadora, saquear al pueblo, arrasar derechos y legalizar el nuevo estado de situación. AHORA ES TIEMPO DE IMPEDIRLO Y LO HAREMOS RESISTIENDO UNIDOS
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sábado, 18 de mayo de 2019
martes, 29 de abril de 2014
Cristina y el trigo: Actualización estratégica en Casa de Gobierno.
Aunque ambos discursos son para debatir palabra por palabra con los compañeros. resalto al final del segundo: "Y Uds. me dirán ¿Y por qué les damos 20000 pesos a cada productor si en realidad ganan plata y todavía hay gente que no tiene comida, techo, trabajo? Sí es cierto, pero son también las decisiones que hay que tomar cuando se está en el Estado No todo es tan simple ni todo es ta lineal. NECESITAMOS TAMBIÉN ESTIMULAR PARA QUE SE SIEMBRE TRIGO".
Creo, a la vista de los enojos, las dudas y las "decepciones" que aparecen en estos días en muchos compañeros, que es este punto el que lleva más confusión a de nuestra filas y que Cristina reafirma su conducción cuando lo trae a primer plano: la lucha contra la oligarquía sólo se puede sostener si se la lleva adelante desde el frente social más amplio posible.
Si bien es cierto que la patria es el otro y que la unidad debería basarse en solidaridad, patriotismo, soberanía, inclusión, no todos los sectores participan del Frente por estos valores, sino también por intereses sectoriales. Y en cada momento son la correlación de fuerzas, el grado de desarrollo del Frente y las adhesiones que recoge la oligarquía los que determinan qué reclamo priorizar, qué reclamo postergar.
Si esto es así siempre lo es doblemente cuando el Estado está a cargo de un gobierno popular: ya no sólo tenemos que defender conquistas sectoriales sino la mayor de la conquistas, haber sacado del gobierno al frente oligárquico y con esta medida poder forzar, aún con la vieja estructura de gobierno, medidas a favor del pueblo.
¿Alguien cree realmente que sería lo mismo en 2015 que continúe el gobierno popular o que el pueblo vote a la derecha? Si en esto acordamos ¿Alguien cree que podemos perder algún sector del actual frente y mantener esa herramienta, el gobierno , en nuestras manos? Por ejemplo: ¿cómo mantendríamos la unidad de lo más jugado de nuestro pueblo si escaseara el trigo o tuviera un precio inaccesible? No hay forma,
Entonces, subsidio a quien vende trigo acá para que haya y pueda comprarse.
¿De dónde sale el subsidio? De los laburantes, como TODAS las cosas. Si la correlación de fuerzas lo permite, de lo que los empresarios se quedan como superganancias sale una parte por vía, por ejemplo, de las retenciones. Pero si se quiere avanzar más hay que meter más mano en la bolsa: si la correlación lo permite habrá más retenciones, más impuestos a la propiedad ociosa, etc. Si no da, entonces algunos sectores momentáneamente no podremos seguir avanzando hasta que cambiemos la correlación, ya que esos bienes que creíamos vendrían para nosotros irán a cubrir necesidades de otros, sean prioritarias o no.
¿Con qué reglas sucederá eso? No según lo más justo sino según lo necesario que sea para el Frente ese sector en ese momento. Otra vez el ejemplo de los trigueros de propiedaddes menores.
¿Que esto es injusto? ¿Que duda cabe? Es injusto el capitalismo, pero parece que por unos años los pueblos van a tener que disputar su inclusión, la ampliación de derechos, la mejora en sus condiciones de vida, la paz y la soberanía sin poder atacar la matriz de explotación del sistema.
Por supuesto que no es justo, pero la injusticia máxima del sistema no se va a resolver porque tengamos razón -hace siglos la tenemos- sino cuando, por acumulación política, social, ideológica y fáctica, un mundo en el que todos trabajen sea más sostenible que este mundo en el que algunos explotan, otros se cortan por la suya, etc, etc.
¿Entonces? ¿no hay que pelear por mejores salarios, condiciones de empleo y trabajo, derechos postergados? Por supuesto que hay que pelear por ello, pero teniendo en cuenta el marco en que lo hacemos.
¿Por qué no pedimos el 100% si sabemos que toda la riqueza la producimos los trabajadores? Porque sabemos que muy pocos van a bancar esa lucha hoy y que su único efecto sería dividir el campo popular, deteriorar el proceso productivo y fortalecer la posición del enemigo.
No es entonces el 100 lo que podremos reclamar- Tampoco será lo que correspondería por simples matemáticas, comparación con los aumentos de precios, u otros método generalmente correcto, sino aquel monto que se pueda sostener en el marco de la integración del Frente. Al menos si queremos subsistir en esta disputa, fortalecer nuestra posición, mantener el gobierno en 2015 para seguir adelante.
Creo, a la vista de los enojos, las dudas y las "decepciones" que aparecen en estos días en muchos compañeros, que es este punto el que lleva más confusión a de nuestra filas y que Cristina reafirma su conducción cuando lo trae a primer plano: la lucha contra la oligarquía sólo se puede sostener si se la lleva adelante desde el frente social más amplio posible.
Si bien es cierto que la patria es el otro y que la unidad debería basarse en solidaridad, patriotismo, soberanía, inclusión, no todos los sectores participan del Frente por estos valores, sino también por intereses sectoriales. Y en cada momento son la correlación de fuerzas, el grado de desarrollo del Frente y las adhesiones que recoge la oligarquía los que determinan qué reclamo priorizar, qué reclamo postergar.
Si esto es así siempre lo es doblemente cuando el Estado está a cargo de un gobierno popular: ya no sólo tenemos que defender conquistas sectoriales sino la mayor de la conquistas, haber sacado del gobierno al frente oligárquico y con esta medida poder forzar, aún con la vieja estructura de gobierno, medidas a favor del pueblo.
¿Alguien cree realmente que sería lo mismo en 2015 que continúe el gobierno popular o que el pueblo vote a la derecha? Si en esto acordamos ¿Alguien cree que podemos perder algún sector del actual frente y mantener esa herramienta, el gobierno , en nuestras manos? Por ejemplo: ¿cómo mantendríamos la unidad de lo más jugado de nuestro pueblo si escaseara el trigo o tuviera un precio inaccesible? No hay forma,
Entonces, subsidio a quien vende trigo acá para que haya y pueda comprarse.
¿De dónde sale el subsidio? De los laburantes, como TODAS las cosas. Si la correlación de fuerzas lo permite, de lo que los empresarios se quedan como superganancias sale una parte por vía, por ejemplo, de las retenciones. Pero si se quiere avanzar más hay que meter más mano en la bolsa: si la correlación lo permite habrá más retenciones, más impuestos a la propiedad ociosa, etc. Si no da, entonces algunos sectores momentáneamente no podremos seguir avanzando hasta que cambiemos la correlación, ya que esos bienes que creíamos vendrían para nosotros irán a cubrir necesidades de otros, sean prioritarias o no.
¿Con qué reglas sucederá eso? No según lo más justo sino según lo necesario que sea para el Frente ese sector en ese momento. Otra vez el ejemplo de los trigueros de propiedaddes menores.
¿Que esto es injusto? ¿Que duda cabe? Es injusto el capitalismo, pero parece que por unos años los pueblos van a tener que disputar su inclusión, la ampliación de derechos, la mejora en sus condiciones de vida, la paz y la soberanía sin poder atacar la matriz de explotación del sistema.
Por supuesto que no es justo, pero la injusticia máxima del sistema no se va a resolver porque tengamos razón -hace siglos la tenemos- sino cuando, por acumulación política, social, ideológica y fáctica, un mundo en el que todos trabajen sea más sostenible que este mundo en el que algunos explotan, otros se cortan por la suya, etc, etc.
¿Entonces? ¿no hay que pelear por mejores salarios, condiciones de empleo y trabajo, derechos postergados? Por supuesto que hay que pelear por ello, pero teniendo en cuenta el marco en que lo hacemos.
¿Por qué no pedimos el 100% si sabemos que toda la riqueza la producimos los trabajadores? Porque sabemos que muy pocos van a bancar esa lucha hoy y que su único efecto sería dividir el campo popular, deteriorar el proceso productivo y fortalecer la posición del enemigo.
No es entonces el 100 lo que podremos reclamar- Tampoco será lo que correspondería por simples matemáticas, comparación con los aumentos de precios, u otros método generalmente correcto, sino aquel monto que se pueda sostener en el marco de la integración del Frente. Al menos si queremos subsistir en esta disputa, fortalecer nuestra posición, mantener el gobierno en 2015 para seguir adelante.
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