Mostrando entradas con la etiqueta alianzas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta alianzas. Mostrar todas las entradas

jueves, 24 de noviembre de 2016

CHAU REFORMA POLITICA, EL TRASPIÉ MACRISTA

PRIMER GRAN TROPIEZO DEL MACRISMO EN EL PARLAMENTO. El senado dice no a la reforma votada en diputados.
Por qué?
En principio porque FPV y PJ unifican su rechazo.
Eso da una primera señal: se puede si concitamos más apoyo que el de los propios.
Da una segunda: la manos de yeso que venía sumando la Alianza Cambiemos comienzan a ralear.

Por qué?
Porque las crisis provinciales aportan manos de yeso cuando encuentran respuesta y recursos del gobierno nacional. Si no la encuentran, nadie apoya a quien derrama nafta sobre su casa en llamas. Y ese es el resultado, en esencia, de las políticas del último año. Franela y desguace. Café con masas y ajuste.
Más de un gobernador, senador o diputado comienza a recordar que falta menos de un año para las elecciones y su caudal electoral depende de resultados locales más que de reuniones cordiales (dicen que las hay) o de pantallas que pesan más en Capital o conurbano que en el resto del país.
Y hay más. No sólo sucede el Macrismo, que parece no poder sumar para llegar a Macrimato, enfrenta una derrota donde venía recogiendo victorias casi sin esfuerzo. También se ve debilitado hacia su propia alianza. Sin voto electrónico cobran mayor fuerzas los aparatos locales, necesarios para contorlar comicios y votos. Así que tendrá que hacer concesiones a sus aliados radicales y algunos panqueques nuevos de modo de disputar una elección que no se ve muy alentadora.
Para más, perder un negocio. Al menos, en tren de ser objetivos, lo pierde momentáneamente Magic Software Argentina S.A. (Grupo MSA), monopolio de las PCs y procesamiento del voto electrónico ahora caído. Ùnico apoyo técnico al voto electrónico que pudo verificarse en las reuniones parlamentarias de evaluación de la propuesta.
Y de paso caen los fantasmas del fraude y de la no confidencialidad del voto.
Un traspié en toda la línea del macrismo y por lo tanto un alivio, parcial pero alivio al fin, para nuestro pueblo.
De esto se nutre la conciencia popular, de logros, de pèqueñas resistencias cuando la mano viene mal, de triunfos invalorables cuando somos gobierno.
Pues bien, nuestra gente esta demasiado ocupada en resguardar del desguace macrista algo de lo ganado desde 2003 a 2015. Este triunfo parcial no se ve por sí mismo, no entra en las primeras diez preocupaciones que hoy aquejan a las mayorías.
Es necesario que el pueblo organizado, esto es agrupaciones, referentes, partidos, gremios, difundan esto y lo hagan con todo el contenido que tiene.
Y que que no haya entre nosotros, justo el día en que el macrismo muerde el polvo por primera vez desde la última elección, compañeros que distraigan al pueblo de esa derrota montando un reality de facturas y despechos.
No creo que sea mucho pedi
r

martes, 29 de abril de 2014

Cristina y el trigo: Actualización estratégica en Casa de Gobierno.

Aunque ambos discursos son para debatir palabra por palabra con los compañeros. resalto al final del segundo: "Y Uds. me dirán ¿Y por qué les damos 20000 pesos a cada productor si en realidad ganan plata y todavía hay gente que no tiene comida, techo, trabajo? Sí es cierto, pero son también las decisiones que hay que tomar cuando se está en el Estado No todo es tan simple ni todo es ta lineal. NECESITAMOS TAMBIÉN ESTIMULAR PARA QUE SE SIEMBRE TRIGO". 
Creo, a la vista de los enojos, las dudas y las "decepciones" que aparecen en estos días en muchos compañeros, que es este punto el que lleva más confusión a de nuestra filas y que Cristina reafirma su conducción cuando lo trae a primer plano: la lucha contra la oligarquía sólo se puede sostener si se la lleva adelante desde el frente social más amplio posible. 
Si bien es cierto que la patria es el otro y que la unidad debería basarse en solidaridad, patriotismo, soberanía, inclusión, no todos los sectores participan del Frente por estos valores, sino también por intereses sectoriales. Y en cada momento son la correlación de fuerzas, el grado de desarrollo del Frente y las adhesiones que recoge la oligarquía los que determinan qué reclamo priorizar, qué reclamo postergar.
Si esto es así siempre lo es doblemente cuando el Estado está a cargo de un gobierno popular: ya no sólo tenemos que defender conquistas sectoriales sino la mayor de la conquistas, haber sacado del gobierno al frente oligárquico y con esta medida poder forzar, aún con la vieja estructura de gobierno, medidas a favor del pueblo. 
¿Alguien cree realmente que sería lo mismo en 2015 que continúe el gobierno popular o que el pueblo vote a la derecha? Si en esto acordamos ¿Alguien cree que podemos perder algún sector del actual frente y mantener esa herramienta, el gobierno , en nuestras manos? Por ejemplo: ¿cómo mantendríamos la unidad de lo más jugado de nuestro pueblo si escaseara el trigo o tuviera un precio inaccesible? No hay forma, 
Entonces, subsidio a quien vende trigo acá para que haya y pueda comprarse. 
¿De dónde sale el subsidio? De los laburantes, como TODAS las cosas. Si la correlación de fuerzas lo permite, de lo que los empresarios se quedan como superganancias sale una parte por vía, por ejemplo, de las retenciones. Pero si se quiere avanzar más hay que meter más mano en la bolsa: si la correlación lo permite habrá más retenciones, más impuestos a la propiedad ociosa, etc. Si no da, entonces algunos sectores momentáneamente no podremos seguir avanzando hasta que cambiemos la correlación, ya que esos bienes que creíamos vendrían para nosotros irán a cubrir necesidades de otros, sean prioritarias o no. 
¿Con qué reglas sucederá eso? No según lo más justo sino según lo necesario que sea para el Frente ese sector en ese momento. Otra vez el ejemplo de los trigueros de propiedaddes menores. 
¿Que esto es injusto? ¿Que duda cabe? Es injusto el capitalismo, pero parece que por unos años los pueblos van a tener que disputar su inclusión, la ampliación de derechos, la mejora en sus condiciones de vida, la paz y la soberanía sin poder atacar la matriz de explotación del sistema. 
Por supuesto que no es justo, pero la injusticia máxima del sistema no se va a resolver porque tengamos razón -hace siglos la tenemos- sino cuando, por acumulación política, social, ideológica y fáctica, un mundo en el que todos trabajen sea más sostenible que este mundo en el que algunos explotan, otros se cortan por la suya, etc, etc. 
¿Entonces? ¿no hay que pelear por mejores salarios, condiciones de empleo y trabajo, derechos postergados? Por supuesto que hay que pelear por ello, pero teniendo en cuenta el marco en que lo hacemos. 
¿Por qué no pedimos el 100% si sabemos que toda la riqueza la producimos los trabajadores? Porque sabemos que muy pocos van a bancar esa lucha hoy y que su único efecto sería dividir el campo popular, deteriorar el proceso productivo y fortalecer la posición del enemigo. 
No es entonces el 100 lo que podremos reclamar- Tampoco será lo que correspondería por simples matemáticas, comparación con los aumentos de precios, u otros método generalmente correcto, sino aquel monto que se pueda sostener en el marco de la integración del Frente. Al menos si queremos subsistir en esta disputa, fortalecer nuestra posición, mantener el gobierno en 2015 para seguir adelante.

miércoles, 2 de mayo de 2012

2 de mayo: Encrucijada gremial, inflación y alianzas

En su blog (ver enlace) Artemio López publica la siguiente infografía acompañada de un artículo sobre la evolución del precio de la yerba.Un día después de celebrar uno de los más auspiciosos Día de las y los trabajadores de nuestra historia, a cuatro de maravilloso acto de Vélez, creo que es el mejor momento para ocuparse del problema de la inflación inducida, una de las principales trabas que el empresariado pone a la redistribución de la riqueza, la estabilidad democrática y el desarrollo argentino.  Más allá o más acá de la economía, están en juego la continuidad del proyecto K, la elección de la CGT y la evolución de las alianzas que lo sostienen.  En la imagen, COTO parece ser la explicación de todo, veamos si es así.
Lejos estoy de defender a COTO, empresa que pasó del bolichito-granja al supermercado con producción integrada beneficiándose de la destrucción y desguace de Supercoop e hizo negocio con todos los gobiernos. Pero creo que afirmar "encareció" cuando nos referimos a harina y galletitas, incluso carne, no parece pertinente.
El mercado de harinas es oligopólico, con una gran incidencia de Molinos entre  una par de empresas y se regula por los precios de exportación que pueden lograr. Eso se extiende a galletitas, ARCOR mediante. Algo similar pasa con el balanceado con que se alimenta vía feedlot a la hacienda en zonas de engorde.  En cuanto a las carnes, el ritmo de aumentos que muestra la figura es igual o menor que, por ejemplo, la carne de dinosaurio al borde de descomposición que venden en el Mercado Central. El gobierno seguramente lo sabe, ya que -por ej en harina- es un gran comprador. 
Se entiende que la situación de balanza comercial obligue al gobierno a hacer concesiones a quienes exportan e ingresan divisas. Hubo y habrá que convivir con este abuso hasta que la correlación de fuerzas o el cierre del embudo nos permitan o nos obliguen a avanzar sobre sus intereses, como ha sucedido con YPF. El problema es que el impacto directo sobre la calidad de vida del pobrerío es mucho mayor que en el caso del petróleo.
Lo mismo sucede con su incidencia política: aunque el kirchnerismo es hoy mayoría indiscutible, el abismo con el neoliberalismo sería mayor si no existiera este desgaste político por goteo que produce el aumento de los precios de la canasta básica. 
Ahora bien, si no se va al fondo de la cuestión nadie más que la derecha puede sacar beneficio manteniendo esta situación. 
La oposición partidaria abunda en quejas abstractas, pero ni idea de cómo resolverla. Además, a pesar de sus posiciones más razonables del último tiempo los distintos partidos siguen encorsetados por una convicción básica: no se podría gobernar sin contentar a las corporaciones[1]   
El moyanismo, al enfrentar con un vandorismo mal entendido esta inflación inducida seguirá perdiendo incidencia y aislándose, ya que por un lado se desgasta confrontando con Cristina, quien es vista por la mayoría de la sociedad como el principal obstáculo contra una vuelta al pasado. A la vez, el proceso puede redundar –ya ha sucedido- en reducción de volúmenes de venta en el país, e incluso de producción global. Ello implicaría menos empleo formal, por tanto menos incidencia del gremialismo -en esto incluímos todas las corrientes y estructuras- en el proceso político.
¿Por qué digo mal vandorismo? porque el vandorismo -más allá de las justas críticas sobre su esencia burocrática, macartista, etc.- trataba de avanzar en conquistas apretando y negociando. Pero no apretaba al proyecto de desarrollo triunfante, salvo que sus bases los estuvieran rebasando ("con los dirigentes a la cabeza o con la cabeza de los dirigentes", decíamos en la CGT de los Argentinos). El guiño al onganianto, la ofensiva contra Illia, también las jugadas contra Perón en el exilio, son ejemplos de aquella política. Pero también el ejemplo de Elpidio Torres armando con un “zurdo”, el gran Agustín Tosco[2] aquel paro activo que terimaría en Cordobazo y sellaría, en meses, el fin del onganiato.  
Los pasos de minué hacia el desplazamiento de Moyano tampoco alcanzarán en la CGT para recuperar una incidencia gremial que el aumento del empleo formal y la mayoría cristinista podrían hacer viable. Tampoco el mero seguidismo al gobierno, ya que el proceso de inflación inducida existe, incide sobre el bolsillo de las familias trabajadoras, tarde o temprano lleva a la confrontación. El problema es decidir con quién confrontar, si desnudar o no al verdadero responsable. Ese el el nudo del problema: o se  confronta con el gobierno o se producen alternativas que vayan trabando el manejo que hoy hacen los monopolios. Si se elige el segundo camino, la primera tarea es desnaturalizar la idea de la inflación como un defecto constitutivo de los gobiernos populares e identificar a sus responsables y sus consecuencias: desestabilización democrática,  ataque a la calidad de vida del pueblo, corrupción. Más importante aún: complementarse con la Secretaría de Comercio para ejercer un control, desde los trabajadores organizados, en los lugares de producción distribución y comercialización. Recuperar capacidad de movilización jugando en la gran política. Los cortes de Moyano a veces parecieron ir en ese sentido, pero no trascendieron lo sectorial: disputarle afiliados a otros gremios, obtener concesiones, cuando no protestar por alguna supuesta persecución.
La CTA encuentra dos problemas  a la hora de enfrentar estas cuestiones, una es su escasa inserción en los trabajadores de la producción, la otra algunas coincidencias con las posturas sindicalistas de la CGT.
Veamos: la CGT históricamente ha sido remisa a estas políticas enarbolando el argumento amarillo de que ésta sería una labor del Estado[3] . Ahora le agrega que si los trabajadores no pagáramos impuesto a las ganancias el nivel de vida se mantendría. Es cierto para quienes tenemos mejores salarios, no para la mayoría del pueblo. 
Aquel planteo, justo pero parcial, ignora además que esa arquitectura impositiva está determinada por una correlación de fuerzas y las necesidades del proyecto de gobierno. Ambos, fuerzas y necesidades, encuentran bien posicionados a los monopolios y su capacidad de decisión. Dicho de otro modo, este proceso maravilloso puede seguir si no pisamos algunos callos:  con la bronca de la derecha española y el militarismo inglés,  la mirada crítica de la derecha europea y Obama y sobre todo del capital financiero internacional, no podemos seguir hacia adelante si no mantenemos quietos a los monopolios del orden local. Tampoco podemos hacerlo seduciéndolos, sino obligándolos a elegir con respaldo popular y política concreta entre desestabilización o negocios.
La estructura gremial que antes adecúe su política a estos imperativos será la principal beneficiada por el respaldo popular y quien pueda dar lugar a un nuevo gremialismo, más cercano al protegonisno obrero, más alejado del negocio, la fragmentación o lo meramente testimonial

Notas:

[1] Este tema es también central para analizar a quienes hoy suponen descubrir el nacimiento del 3er movimiento histórico tantas veces esperado por el progresismo argentino: el kirchnerismo no sería una nueva fase del peronismo  sino un nuevo movimiento “que recoge sus mejores tradiciones, así como las del irigoyenismo", etc,, etc. No se lo que nos deparará el futuro, pero el presente muestra que sin esta base concreta aportada por el peronismo: identidad, respaldo popular basado en la historia, no sólo en medidas puntuales, no habría kirchnerismo. Mucho se ha hablado sobre las elecciones de 2009, nuestras debilidades errores. Pero lo importante, aquello que Néstor pudo percibir y nos permitió salir adelante, se pudo percibir en el mismo hecho electoral: el FPV fue la alternativa más votada en todo el país a meses del mayor despliegue oligárquico-corporativo producido desde 1983. El peronismo vigente en la identidad de nuestro pueblo, ese era el factor a atender y sólo se podía consolidar yendo por más., con medidas de fondo pero también ocupando más espacios dentro de las mismas, viejas pero vigentes estructuras como el PJ.
[2] Interesante una visión seudorevisionista que viene reflotando el debate televisivo entre Tosco y Rucci y concluye que “tenía razón Rucci”, como si la política fuera un simple juego de argumentos y el regreso de Perón, el Camporazo hubiera sido posibles sin el Cordobazo, como si la masacre de Ezeiza –el principio del fin de la recuperación democrática- hubiera sido posible sin los despliegues macartistas que cobijaba el vandorismo. Estábamos en pañales respecto a la ofensiva mundial que terminaría liquidando al estado de bienestar y haciendo nuestras primeras letras con la democracia, aunque más no sea "la formal", as{i que cada quien contaba errores y aciertos. El tema es ver cuál era cual
[3] En el momento más álgido de su gestión, Grinspun reúne a CGT y UIA para discutir salario mínimo y otras cuestiones. Tratando de mediar, les dice “bueno, pónganse de acuerdo”. Ubaldini, responde “esa es tarea del gobierno” . A meses del fin de la dictadura, de Malvinas, con los carapintadas en plena vigencia y el empresariado hegemonizado por el neoliberalismo y extrañando la dictadura, el compañero equivoca la alianza. También lo haría Alfonsín priorizando a los “gordos” La ofensiva de la derecha constituida en menemismo se los llevará puestos a ambos con pocos meses de diferencia y se llevará puesto al pueblo por más de una década.