A la vista de lo que están haciendo los medios con esta nueva gripe, recupero algo escrito en 1998 a propósito del vih-sida, en el marco de nuestra actividad desde Fundación R.E.D. La repetición de iguales prácticas a 21 años, justifican esta autoreferencia.
"SIDA: MIEDO E INFORMACIÒN
Si una actividad de prevención no cumple con el objetivo previsto es posible que cumpla con el contrario: no sòlo no ayudan a prevenirse sino que aumentan el riesgo de adquirir una enfermedad. Ese es el caso, en las campañas de prevención del SIDA, del efecto producido por la apelación al miedo."
Lejos de promover la prevención, el MIEDO HACE:
- que cada individuo niegue sus conductas de riesgo.
- que la comunidad segregue a las personas que viven con VIH.
- que las personas que viven con VIH se vean obligadas a ocultarse.
El camino fàcil de provocar miedos o desplegar información en forma indiscriminada no resuelve el problema de modificar la relación de la sociedad y cada uno de nosotros con el SIDA y sus implicaciones.
Cada sociedad integra en su cultura elementos contradictorios y, a la hora de hacer prevención, debemos considerar su incidencia para evitar que obstaculicen nuestra labor." (*)
¿Qué tiene que ver el coronavirus con el sida?
El corona no circula por su cuenta sino en personas materiales, concretas. Una campaña mal planteada o malintencionada, termina convirtiendo a las personas, grupos lo, como lo muestran Jorge Rachid y M H Shelman en el programa "El Frasco, Medios sin cura", convierte a países en peligro biológico, un motivo más para aislarlos y atacarlos.
Nada promueve más la salud y previene más la enfermedad que la respuesta colectiva, solidaria, la visión de mis semejantes como una ayuda, nunca como una amenaza o un peligro.
Pero venimos de una reacción conservadora a nivel regional y nacional, con gobiernos que en su disputa con los procesos de integración popular iniciados en la ultima década del siglo XX en nuestra región, usaron como principal herramienta ideológica la construcción de lo diverso como enemigo, del otro como obstáculo a mi realización, a mis intereses. Pocas cosas más funcionales a la propagación de una epidemia que esas políticas de disgregación social, de promoción de pánico y aislamiento, pocas cosas más funcionales a aquellos intereses antipopulares que la aparición de una epidemia enfrentada desde el miedo. Por caso, la fallida "marcha de los barbijos".
Ahora, que con nuestro nuevo gobierno, el de México, la resistencia de pueblos y gobiernos en Cuba, Venezuela, Nicaragua, las luchas populares en Bolivia, Chile y Ecuador, intentamos retomar el camino hacia una América Latina con voz propia, la respuesta en salud, a la desnutrición y mortalidad infantil, la violencia contra la mujeres, a la tuberculosis, el dengue, el chagas, la gripe común, el retorno del sarampión, debe seguir el mismo curso que la propuesta popular: mejorar las condiciones de vida de nuestro pueblos, acción comunitaria, puesta de todos los avances de las profesiones de salud a disposición de toda la sociedad.
(*) "SIDA, Manual para Docentes y Promotores de Salud", Editorial Colihue
ES TIEMPO DE CONSTRUIR LO NUEVO En los mejores días, decíamos "Gracias Flaco y Cristina x hacer lo que dijeron que iban a hacer y parecerse tanto a lo que fuimos y somos". Intentamos un continente en que crecer con solidaridad, inclusión, diversidad, equidad y justicia. Hoy la situación es otra: Un gobierno dirigido realizar su "revolución" conservadora, saquear al pueblo, arrasar derechos y legalizar el nuevo estado de situación. AHORA ES TIEMPO DE IMPEDIRLO Y LO HAREMOS RESISTIENDO UNIDOS
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lunes, 9 de marzo de 2020
lunes, 10 de agosto de 2015
Las PASO, los pies en el agua
Chau Othacehé,
chau Cariglino, Giustozzi, West u otros transformistas y/o patotas desplazados
por listas K. Chau De la Sota (otra vez y van...), chau Del Sel, Binner.
Barbas en remojo para intendentes
que siguen, pero se encuentran con que la gente a la que le dieron el sobre en
los ómnibus que facilitaban llegar a las escuelas en medio de la lluvia, al
entrar al cuarto oscuro cambiaban la boleta y votaban al candidato a gobernador
difamado por los medios y dejaban en derrota al que no supo o no quiso evitar
farandulizarse en un canal del grupo difamador.
El FPV perfilado para un 42/44% en un octubre sin segunda vuelta. Ganamos
en 20 distritos provinciales de 24, incluso provincias no FPV como Corrientes, las
senatoriales de Santa Fe, Máximo con el mayor porcentaje en Santa Cruz. Muchos
resultados impensables hace un par de meses. Nos salvamos de tener
un nada estadista como presidente o gobernador (entre paréntesis, el 2 ó 3% que
faltó para que fuera knock out ya, lo perdimos por las veleidades de ese nada
estadista). Perdió la interna Altamira, quedaron sin cupo el MST y otras
expresiones de la soberbia auotrreferenciada, también DeGennaro y su CTA
apócrifa.
De regreso
de la Escuela 16, en sol de Oro, me pierdo por la cortina que forman la lluvia
y la oscuridad, el auto casi flotando en la calle cubierta de agua. Una sombra
se acerca y la silueta se aclara hasta que veo remar con los pies más que correr a una piba que fiscalizaba
las PASO.
Aflojo la
marcha, un poco para ver si necesita que la acerque a algún lado. También para
que me oriente cómo salir hacia mi barrio.
Ella no afloja
la suya, imagino por la lluvia, o por la amenaza que puede significar un auto
desconocido que se va deteniendo en medio de la calle desierta.
Sigo buscando
y en tanto voy descifrando cómo salir hacia casa caigo en la cuenta que no sé para qué
lista fiscalizaba esta piba, pero se ve que se quedó hasta el final, como el resto
de nosotros, como todos, a razón de entre 50 ó más sumando president@s de mesa,
fiscales, gendarmería, policía, personal escolar, gente del correo, en cerca de cien
mil escuelas en todo el pàís. Acá en Ezeiza, en toda la provincia, mientras el temporal se hacía sentir sobre los techos, en alguna filtración,
en la ropa empapada de tantas y tantos que vinieron a votar con el agua hasta
los tobillos, el viento que hacía poco útil cualquier paraguas.
Tres cosas,
entre tantas, me hacen sentir orgulloso.
Una, tanto sacrificio para poner un voto en una
urna en una elección en que ni siquiera se eligen los gobernantes sino
candidatos.
Otra, tanto sacrificio
para garantizar la elección, tanta responsabilidad por una tarea solidaria, sin
un beneficio individual equivalente.
La mayor,
que gente común, no profesional de la política, gente a la que se suele estigmatizar
por su pasar económico, su lugar de vida o su nivel educativo, muchas veces por
ver programas de entretenimiento o nada en lugar de programas políticos, a la
hora de decidir lo haga de modo de ir cerrando camino a quienes están contra el
interés colectivo, a quienes no son genuinos, a quienes tuvieron que soportar
hasta que al fin sienten que ya se puede, porque se gestó una alternativa
local, porque ya el rechazo es mayoría, porque hay un contexto general que
habilita terminar con esa carga.
Los tiempos
de nuestra gente suelen no ser los mismos que los de alguna ansiedad militante.
Pero cuando se los acompaña y se los toma en cuenta son efectivos. La ideología
y su práctica se conjugan y lo que parecía difícil de resolver de modo
colectivo se resuelve como debe resolverse, por la acción colectiva. Aunque
sean nada más y nada menos que elecciones.
Otra elección
y el FPV renueva su vigencia.
Que otros repitan nuestras palabras, nuestros
modos y consignas puede parecer transformismo, pero cuando nuestras palabras y valores se concretan en la vida de las
mayorías hay que pensar que vamos consolidando una cultura.
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viernes, 12 de julio de 2013
León y Juana en Bolivia: La batalla cultural
León canta "así será, de igual a igual...", en el Día de la confraternidad argentino - boliviana, allá en el altiplano.
Miles de bolivianos acompañan sus canciones, lanzan exclamaciones cuando León explica que la ESMA, ayer bañada de nuestra sangre hoy es espacio de la Memoria, vivan a Hebe, a Evita, a la mujer de Jara cuando sus imágenes aparecen.
Hoy muchos, jóvenes y viejos, aprendemos frente a la TV pública que es el cumpleaños de Juana Azurduy.
Miles de bolivianos acompañan sus canciones, lanzan exclamaciones cuando León explica que la ESMA, ayer bañada de nuestra sangre hoy es espacio de la Memoria, vivan a Hebe, a Evita, a la mujer de Jara cuando sus imágenes aparecen.Hoy muchos, jóvenes y viejos, aprendemos frente a la TV pública que es el cumpleaños de Juana Azurduy.
Mañana, no muy lejos en el tiempo, Juana será algo cotidiano para nuestros hijos y nietos, que mirarán su estatua junto a la Casa de Gobierno y sabrán que está ahí en su memoria, en memoria de nuestras resistencias.
Esa cultura que estamos construyendo es lo que no nos perdonan.
Máximo dice en la película de Néstor que la primera noche de los festejos del Bicentenario el Flaco le dijo: "hoy les ganamos la batalla cultural".
Cuando lo escuché me pareció de un optimismo digno del Flaco.
Hoy veo cómo se crean y recrean nuestras cosas, con grandeza y humildad, de generación en generación, de país en país de América, veo también cómo la derecha balbucea con signos ya gastados y sin fuerza. Me digo que en esto Néstor también tenía razón
Esa cultura que estamos construyendo es lo que no nos perdonan.
Máximo dice en la película de Néstor que la primera noche de los festejos del Bicentenario el Flaco le dijo: "hoy les ganamos la batalla cultural".
Cuando lo escuché me pareció de un optimismo digno del Flaco.
Hoy veo cómo se crean y recrean nuestras cosas, con grandeza y humildad, de generación en generación, de país en país de América, veo también cómo la derecha balbucea con signos ya gastados y sin fuerza. Me digo que en esto Néstor también tenía razón
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martes, 4 de junio de 2013
Juana Azurduy, Colón y el lugar que te da el pueblo
"Colón en su lugar y Azurduy en Palermo", dice Mempo en Página 12 hoy, 4 de junio. ¿Cuál
es el lugar de Colón?¿Cuál el de Juana?
Va de suyo que ambos ya no viven entre nosotros: la cuestión es qué hacer con estatuas que los sostienen en la memoria colectiva.
Ese es el valor o desvalor de una estatua: proyectar hacia el futuro virtudes colectivas o individuales, forjar identidad.
Ahora bien ¿cuál es el lugar de una estatua que no debió ser? Hablo de aquellas estatuas que no resaltan lo mejor de lo humano, sino su negación. En principio, respondo: la piedra sin tallar, el mineral no explotado. O la oscuridad de los depósitos.
Va de suyo que ambos ya no viven entre nosotros: la cuestión es qué hacer con estatuas que los sostienen en la memoria colectiva.
Ese es el valor o desvalor de una estatua: proyectar hacia el futuro virtudes colectivas o individuales, forjar identidad.
Ahora bien ¿cuál es el lugar de una estatua que no debió ser? Hablo de aquellas estatuas que no resaltan lo mejor de lo humano, sino su negación. En principio, respondo: la piedra sin tallar, el mineral no explotado. O la oscuridad de los depósitos.
Se
discute si el último malón se produjo en 1904 en San Javier, Provincia de Santa
Fe o en Frotín Yunká, Formosa, en 1909, o… Algo
no se discute: cuando originarios
atacaban a blancos se hablaba –y se habla- de malón,
mientras que cada uno de los hechos de agresión que durante siglos se
produjeron contra originarios nunca tuvo más nombre que “partida”, “campaña”.
En todo caso a lo largo de esos siglos simplemente se lo llamó “progreso”.
El gobierno
nacional tuvo en estos últimos días la idea de sacar de Plaza de Mayo el
monumento a Colòn, iniciador –conciente o no- de esos siglos de exterminio a
partir de una invasión que aún muchos llaman “descubrimiento”. El monumento
sería trasladado a Mar del Plata y su lugar sería ocupado por un monumento a
Juana Azurduy donado por el presidente Evo Morales.
A partir
de allí se abrió un debate, no sobre la oportunidad de hacerlo, lo que en sí es
muy opinable, sino sobre si es correcto o no sacar el monumento de la Plaza de
Mayo.
Hoy
escucho, de paso, en un programa de Canal 7 que dirige el Bahiano: “Juana Azurduy tampoco sería una santa”.
Lo dijo un pibe en esa suerte de dispositivo de época por medio del cual victimarios
y víctimas resultan “dos campanas” equivalentes.
Claro, no hay santas fuera de
los rituales de la iglesia. Los humanos somos quienes somos en función de otras
determinaciones. Por ejemplo: somos fundadores de libertad, como Juana Azurduy,
San Martín, Bolívar, Evita, Walsh, o
fundadores de opresión, como aquellos que en su tiempo no tenían empacho de
llamarse a sí mismos “conquistadores”.
La
verdad, ya lo decía Nietsche, es una construcción de poder: porque cada vez más
excluidos nos incluímos y construimos poder para opinar sobre presente y pasado
es que podemos condenar al opresor y revindicar al libertario de hoy y de ayer.
Ambas, inclusión y construcción de una verdad democrática, hacen una humanidad
mejor y eso se expresa también en símbolos: la imagen de Evita en un billete o
en el Ministerio de salud, grandes mujeres nominan un salón en casa de gobierno,
Marina Vilte, Guillermo Barros, Requena y otros dirigentes secuestrados y /o
asesinados dan su nombre a escuelas, Videla y Bignone ya no se ven en los
cuadros en el Colegio Militar. Símbolos: cuadros, estatuas, imágenes, frases,
formas de continuidad de culturas que de ese modo se recrean y consolidan. Y se
excluyen, porque el quien libera merece el homenaje popular y el quien oprime merece
el repudio.
Podría
decirse: pero esto es reciente, en cambio la conquista es pasado, ya quedó
atrás.
En su
artículo en Página 12, Mempo Giardinelli reflexiona:” La Historia de una Nación no es propiedad de
un único conglomerado humano” y
agrega “y sobre todo no se cambia de un día
para otro”.
En
cuanto a lo primero, aún valorando el compromiso y honestidad de Mempo, es
preciso afirmar todo lo contrario: la historia sí ha sido propiedad de un único
conglomerado humano. En la Plaza hoy en discusión, un 25 de mayo de 1810 se
abrió un proceso plurinacional y multirracial tan rico como la gesta de
Castelli, Moreno, Belgrano, San Martín y tantos otros. La contrarevolución fue
apartando a originarios, gauchos, el interior, genocidios mediante. Se los llamó
primero “civilización”, luego “unificación nacional”, después “campaña al
desierto”. La oligarquía y los grupos que surgieron a su sombra trataron de
liquidar todo vestigio del sueño inicial de patria grande a la vez que
construyeron la historia oficial, la que aún hoy se resiste al debate en
escuelas y universidades, en calles y plazas públicas.
Así,
la estatua del asesino Lavalle sigue frente al lugar en que estaba la vieja
casa de su víctima, Dorrego y de cara al mayor símbolo del poder judicial. Otro
asesino, más masivo, aunque no sabía cabalgar se erige a caballo en diagonal
Sur, amenazante, la vista en la Plaza de Mayo. No es sólo “un monumento” a
Roca: es una amenaza, tantas veces cumplida como tantas veces la oligarquía
pudo retomar impulso contra el pueblo a sangre y fuego.
Así
que Mempo en esto acierta: esa historia no se cambia de un día para otro.
Si
el resultado del último genocidio hubiera sido diferente, si Videla y los suyos
hubieran podido ir aún más lejos y liquidar todo vestigio del irigoyenismo, del
peronismo y los setenta, Alfonsín no hubiera podido emprender el “nunca más”. Néstor
no hubiera sido presidente, Tampoco habría ordenado bajar los cuadros. Videla
seguiría mirando desde las paredes a cada nueva generación de oficiales, tal
vez Astiz estaría en la Rosada, La Nación les cantaría sus loas y esos
prohombres esperarían el tiempo en que sus estatuas coronen plazas en todo el país.
Hebe y Estela serían una presencia molesta y tal vez se hubieran recuperado menos
menos pibes y con menos repercusión. Por supuesto no veríamos a esos pibes cambiar
el país desde las bancas del parlamento.
Así
que sí, no es de un día para otro que se cambia la historia, Se necesitaron los
años de Irigoyen, la década inicial del peronismo, los setenta, también de la
resistencia cuando el opresor gobernaba y por fin la década ganada, para que comencemos
a revisar qué monumento ven nuestros hijos cuando juegan en las plazas, qué
monumentos sufren nuestros pueblos originarios y todo aquel que tiene memoria y
repudia caminar entre asesinos, opresores y traidores de piedra o bronce, como
quien participa de un engaño centenario.
Pero Mempo agrega: “por respeto a la Historia, la estética y el
cuidado de los monumentos públicos en los sitios donde originalmente se los
instaló, el de Colón continúe donde fue colocado hace un siglo. (…) Y el mismo reclamo vale para todas las
estatuas, esculturas, conjuntos artísticos arquitectónicos y demás ornamentos
urbanos”. Y no, justamente por respeto a la Historia, no cualquier historia
sino la de los incluidos de todos los tiempos, la de los que vinieron de Europa
como bien dice Mempo, pero a trabajar, a vivir una libertad que allá no tenían,
la de los originarios que sobrevivieron, la de los que se mezclaron por
igualdad no por violación, la de quienes conquistaron derechos para perderlos y
volverlos a conquistar dos o tres generaciones más adelante, tenemos el derecho
y el deber de decidir cuál es el lugar de cada uno.
La Plaza de Mayo, quizás
el mayor símbolo de participación popular que tenemos, la del pueblo quiere
saber de qué se trata, la de liberen a Perón, la de las Madres, esa Plaza puede
cobijar a Juana Azurduy, a Walsh, a Artigas, a Azucena Villaflor, a quienes
dieron su vida por sus pueblos y su soberanía. El lugar de los que sojuzgaron
es el de los cuadros que se bajaron del Colegio Militar.
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