Fotos borrosas, paisajes de gris,
charcos en las calles, multitudes en silencio.
Varones llorando en un tiempo que no.
Nuestra casa sombría en los aniversarios,
la imagen de Evita junto a una vela encendida
Eternas,
la vela, la imagen, duplicadas en el espejo
Claridad de referencia en el comedor a oscuras.
Su voz áspera en tiempos de dulzuras impuestas,
Su voz que se endulzaba al decir “cabecitas",
Su rabia explotando al sonar de “oligarquía”.
La vela, la imagen, la radio apagada,
Mi viejo silencioso, el barrio entero en silencio.
Jirones.
De mis días de catecismo, de misas, procesiones,
guardo el agrio de las velas apagadas,
el olor a encierro, ropa usada, moho
y el eco del “amén” en las voces que aún hoy distingo,
entre las paredes de la iglesia San José.
Jirones, llanto en los rincones, bronca.
Años de silencio, de miradas perdidas,
de vidas arrancadas, de sangre,
de momentos, efímeros,
en que los días felices asoman y se pierden
Entre vidas arrancadas, más sangre y odio.
Y otra vez los jirones son memoria,
cumplen tu promesa y tu esperanza:
desde lugares de todos y de nadie, desde las sombras,
desde allí donde se sufre, se ama, se trabaja,
Desde esas calles que nunca nos quitaron del todo,
vuelve tu nombre entre el ruido y el tumulto,
EVITA vuelve a ser bandera buscando la Victoria.
Mario Burgos
ES TIEMPO DE CONSTRUIR LO NUEVO En los mejores días, decíamos "Gracias Flaco y Cristina x hacer lo que dijeron que iban a hacer y parecerse tanto a lo que fuimos y somos". Intentamos un continente en que crecer con solidaridad, inclusión, diversidad, equidad y justicia. Hoy la situación es otra: Un gobierno dirigido realizar su "revolución" conservadora, saquear al pueblo, arrasar derechos y legalizar el nuevo estado de situación. AHORA ES TIEMPO DE IMPEDIRLO Y LO HAREMOS RESISTIENDO UNIDOS
viernes, 26 de julio de 2019
martes, 11 de junio de 2019
Pichetto o la estrategia del carancho (la fórmula)
La mirada política de Macri, las posibilidades electorales de Macri, su capacidad actual para despertar alguna esperanza en sus huestes y resultar un presidente atractivo para un/una vicepresidente con presencia política e imagen con peso social propio, todas resultan coincidentes: se aproximan a cero.
Pululan en los medios análisis de tranquilidad de mercados dada la previsibilidad y "amplitud" de la decisión presidencial.
La profundidad de esos análisis también se acerca a cero.
La realidad es que el gobierno y Cambiemos huelen a osamenta. Lejos, a décadas de una nueva derecha democrática que algunos vieron asomar hace menos de cuatro años.
Entonces: ¿por qué Pichetto, tipo inteligente y ducho en lides y enjuagues políticos se sube a este Titanic?
Justamente porque ve en esta decadencia oficial su posibilidad a plazo fijo: quedar en condiciones de rescatar los despojos de un Cambiemos derrotado, rapiñar la base para un partido de derecha más explícito, xenófobo, manodurista, sin la menor pátina de buenos modales, más afín a esa dureza, resistencia y combatividad que el mismo Durán Barba registraba como faltantes en las huestes cambienistas.
Perceptivo de la centralidad de Cristina en la política nacional y en el Partido Justicialista, Pichetto es el principal, tal vez el único beneficiado de la fórmula oficial: abandona un espacio donde su futuro es nulo para emprender la construcción de un espacio de quince, veinte puntos, donde Él pueda expresarse sin represión alguna y trabajar por el fracaso del espacio nacional y popular para emerger como la única alternativa viable de las oligarquías en América del Sur, una derecha cerril de la que Bolsonaro es hoy una expresión acabada.
No la tiene fácil de todos modos: la condición que lo potencia es también el muro contra su empresa: el macrismo cae, la derecha cínica cae, Cambiemos se autodesguaza al ritmo de la acumulación del Frente Patriótico (o como al fin se lo llame hoy) porque las mayorías populares conservan trazas de identidad en las que el pensamiento oligárquico no logra prosperar.
El pueblo que muchos daban por anestesiado, derrotado y reconvertido, ha rematado una resistencia fragmentaria y de lento crecimiento utilizando en el último par de meses una de las supremas herramientas de la democracia, el voto, para castigar duramente al gobierno y sus candidatos.
Sólo grandes errores del próximo gobierno popular podrían alterar esta tendencia y hacer de las aspiraciones pichetistas algo más que un conjunto de malas intenciones.
Es el problema de los caranchos: carroñean porque su vista al fin de cuentas no es gran cosa, sólo pueden alimentarse de despojos.
Pululan en los medios análisis de tranquilidad de mercados dada la previsibilidad y "amplitud" de la decisión presidencial.
La profundidad de esos análisis también se acerca a cero.
La realidad es que el gobierno y Cambiemos huelen a osamenta. Lejos, a décadas de una nueva derecha democrática que algunos vieron asomar hace menos de cuatro años.
Entonces: ¿por qué Pichetto, tipo inteligente y ducho en lides y enjuagues políticos se sube a este Titanic?
Justamente porque ve en esta decadencia oficial su posibilidad a plazo fijo: quedar en condiciones de rescatar los despojos de un Cambiemos derrotado, rapiñar la base para un partido de derecha más explícito, xenófobo, manodurista, sin la menor pátina de buenos modales, más afín a esa dureza, resistencia y combatividad que el mismo Durán Barba registraba como faltantes en las huestes cambienistas.
Perceptivo de la centralidad de Cristina en la política nacional y en el Partido Justicialista, Pichetto es el principal, tal vez el único beneficiado de la fórmula oficial: abandona un espacio donde su futuro es nulo para emprender la construcción de un espacio de quince, veinte puntos, donde Él pueda expresarse sin represión alguna y trabajar por el fracaso del espacio nacional y popular para emerger como la única alternativa viable de las oligarquías en América del Sur, una derecha cerril de la que Bolsonaro es hoy una expresión acabada.
No la tiene fácil de todos modos: la condición que lo potencia es también el muro contra su empresa: el macrismo cae, la derecha cínica cae, Cambiemos se autodesguaza al ritmo de la acumulación del Frente Patriótico (o como al fin se lo llame hoy) porque las mayorías populares conservan trazas de identidad en las que el pensamiento oligárquico no logra prosperar.
El pueblo que muchos daban por anestesiado, derrotado y reconvertido, ha rematado una resistencia fragmentaria y de lento crecimiento utilizando en el último par de meses una de las supremas herramientas de la democracia, el voto, para castigar duramente al gobierno y sus candidatos.
Sólo grandes errores del próximo gobierno popular podrían alterar esta tendencia y hacer de las aspiraciones pichetistas algo más que un conjunto de malas intenciones.
Es el problema de los caranchos: carroñean porque su vista al fin de cuentas no es gran cosa, sólo pueden alimentarse de despojos.
sábado, 18 de mayo de 2019
CRISTINA, PUEBLO, ESTRATEGIA Y CONDUCCIÓN
#FernandezFernandez
Hoy los argentinos nos despertamos con una noticia que recordaremos por años: el video de Cristina Fernández de Kirchner entró en nuestras vidas, nuestra comprensión e incomprensiónn y nuestra militancia.
Corriéndose del centro, Cristina se consolida paradojicamente en la centralidad política de estos días.
En aquello que nuestro pueblo puede y debe pedirle, conducción estratégica, Cristina alcanza quizás su punto más alto.
Aquel discurso de Perón del 12 de junio de 1974 no fue por casualidad mentado por Cristina en La Rural.
Un país devastado, una sociabilidad agredida y degradada, principios republicanos y cívicos echados al abismo neoliberal, vidas destruidas, requieren hoy de una unidad social y política inédita. Quien conduce, ante la dificultades de cada sector para transitar esa unidad, percibe, cuando su referencia es el pueblo, la necesidad de mostrar el camino con su propio cuerpo, prestigio y aspiraciones.
En aquel doce de junio con que Cristina prologa su propuesta de nuevo contrato social, Perón, conciente del giro histórico que tomaba el capitalismo mundial y cuyo alcance se extiende a nuestros días, convocaba con desesperación a la unidad para que ese giro desnacionalizador, antiobrero y consolidador de las corporaciones por sobre los estados, no se llevara puesta nuestra soberanía y existencia.
Hoy Cristina, ante la guerra económica desatada en el mundo por Trump, renueva esa convocatoria: nos llama, con su decisión y su discurso, a hacernos cargo del Frente a construir y de su necesaria amplitud, para que esta vez podamos resistir con soberanía, inclusión, justicia social y desarrollo.
Porque Cristina percibe, lo mostró también en la Rural, que vastos sectores no podrían superar por sí mismos sus dificultades para sostener un proceso de unidad, de nuevo contrato social. La acción neoliberal ha tenido eficacia en eso de romper lazos entre sectores e individuos, la fragmentación se expresa en desconfianzas, intereses contrapuestos, rechazos y prejuicios.
Ante ello, da el paso más grande: atraviesa con su decisión a todos los sectores y demuestra con hechos que no hay justificación alguna para evitar la unidad, que no hay costo real que sea demasiado ante el desafío de detener la destrucción de nuestra Nación y nuestro pueblo.
Es tiempo de entrega y compromiso. Cristina entrega toda su densidad de convocatoria y expectativa popular y resigna su lugar central en la fórmula principal, Alberto Fernández accede al lugar principal de la fórmula sabiendo que lo hace en un espacio social, político e institucional donde la conducción y convocatoria de Cristina no tiene parangón. Entrega y compromiso de ambos que empujan al resto.
Y ya se discute cómo gobernar y con que prioridades.
Nunca se dijo con más verdad en las manos: "PRIMERO LA PATRIA, DESPUÉS EL MOVIMIENTO...
Hoy los argentinos nos despertamos con una noticia que recordaremos por años: el video de Cristina Fernández de Kirchner entró en nuestras vidas, nuestra comprensión e incomprensiónn y nuestra militancia.
Corriéndose del centro, Cristina se consolida paradojicamente en la centralidad política de estos días.
En aquello que nuestro pueblo puede y debe pedirle, conducción estratégica, Cristina alcanza quizás su punto más alto.
Aquel discurso de Perón del 12 de junio de 1974 no fue por casualidad mentado por Cristina en La Rural.
Un país devastado, una sociabilidad agredida y degradada, principios republicanos y cívicos echados al abismo neoliberal, vidas destruidas, requieren hoy de una unidad social y política inédita. Quien conduce, ante la dificultades de cada sector para transitar esa unidad, percibe, cuando su referencia es el pueblo, la necesidad de mostrar el camino con su propio cuerpo, prestigio y aspiraciones.
En aquel doce de junio con que Cristina prologa su propuesta de nuevo contrato social, Perón, conciente del giro histórico que tomaba el capitalismo mundial y cuyo alcance se extiende a nuestros días, convocaba con desesperación a la unidad para que ese giro desnacionalizador, antiobrero y consolidador de las corporaciones por sobre los estados, no se llevara puesta nuestra soberanía y existencia.
Hoy Cristina, ante la guerra económica desatada en el mundo por Trump, renueva esa convocatoria: nos llama, con su decisión y su discurso, a hacernos cargo del Frente a construir y de su necesaria amplitud, para que esta vez podamos resistir con soberanía, inclusión, justicia social y desarrollo.
Porque Cristina percibe, lo mostró también en la Rural, que vastos sectores no podrían superar por sí mismos sus dificultades para sostener un proceso de unidad, de nuevo contrato social. La acción neoliberal ha tenido eficacia en eso de romper lazos entre sectores e individuos, la fragmentación se expresa en desconfianzas, intereses contrapuestos, rechazos y prejuicios.
Ante ello, da el paso más grande: atraviesa con su decisión a todos los sectores y demuestra con hechos que no hay justificación alguna para evitar la unidad, que no hay costo real que sea demasiado ante el desafío de detener la destrucción de nuestra Nación y nuestro pueblo.
Es tiempo de entrega y compromiso. Cristina entrega toda su densidad de convocatoria y expectativa popular y resigna su lugar central en la fórmula principal, Alberto Fernández accede al lugar principal de la fórmula sabiendo que lo hace en un espacio social, político e institucional donde la conducción y convocatoria de Cristina no tiene parangón. Entrega y compromiso de ambos que empujan al resto.
Y ya se discute cómo gobernar y con que prioridades.
Nunca se dijo con más verdad en las manos: "PRIMERO LA PATRIA, DESPUÉS EL MOVIMIENTO...
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domingo, 5 de mayo de 2019
HASTA CUALQUIER MOMENTO CANCA. LOS SETENTA NO SE VAN.
Te hubiera gustado ver a todas y todos (fuiste el primero en aprenderte la forma correcta de decirlo) los que fueron ayer a despedirte. Se abrió el Congreso y hasta los medios más gorilas lo informaron, tal vez para convertir tu memoria en cajón, cosa imposible.
Vernos en ese mosaico de rostros tristes, de encuadres y miradas diferentes, encontrándose en una misma ceremonia. Me digo: el Canca volvió a juntar, como en los '70.
Las mismas asambleas en Filosofía y Letras o en otra facultad de la UBA cuando las clausuras, los mismos barrios y hasta las mismas casas con "La hora de los hornos", con el teatro de Octubre, el local de gráficos con Raimundo, Di Pascuale, Feraresi, la CGTA y otra vez a Filosofía y Letras, al Cuerpo de Delegados.
Lo pienso desde hoy, cuando tanto se necesita unidad: no habíamos elegido aún nuestros encuadres definitivos, estábamos en propuestas diferentes y sin embargo todo llevaba a encontrarnos y hacerlo juntos..
Hubo una tarde, en el boliche junto a la facultad nos citaste a mí y al Argelino, el referente de todas y todos los activistas de todas las organizaciones, (también, supe después por casualidad, tu vecino de barrio).
"Se va a formar otra vez la JP, y armaremos la JUP, la JTP y se necesitan cuadros para organizar, conducir, Vuelve El Viejo, la democracia... ".
Te llevaba el entusiasmo, así que el Argelino esperó paciente a que termines: "Pero Canca, vos sabés que aunque no somos gorilas, tampoco somos peronistas".
"No importa, nos juntamos todos, vamos organizando y militando y se verá en el camino", fue tu respuesta. Nos fuimos pensando que estabas confundido.
El "luche y vuelve", la consigna más convocante de nuestra historia, la marea joven que promoviera, te dio la razón. Las miradas y la militancia fueron encontrándose en nuevas confluencias, la disputa fue gigante, pero nuestra generación no maduraba a la medida de nuestro pueblo. No sentimos sus señales de alarma, ni su aferrarse a una democracia que, frágil y limitada, era la última barrera a la contraofensiva oligarca, la represión, la cárcel, luego el genocidio.
Se llevaron a tu vieja y a tu hermano, se perdieron familias enteras, casi toda la dirijencia de los '70.
Supe que seguías vivo por compañeros que habían compartido pabellón en Sierra chica. Juan Iturburu, que se fue antes, el Colorado, todos llenos de anécdotas de algo compartido: cursos, discusiones, las expectativas de libertad ligadas a las de recuperar la democracia. Tantos años adentro y nunca nos cruzamos.
Te volví a ver ya después del 83, en una de las tantas movilizaciones de aquellos días, la naturalidad de encontrarse donde hay que estar, la alegría de sobrevivir, la responsabilidad de seguir.
Ayer leía a Ernesto Jauretche, en su recordatorio por vos dice: "...obra del tiempo que escribe la historia...".
Pensé: nosotros somos el tiempo y la historia cuando somos parte de nuestro pueblo. Nuestra generación lo fue con el "luche y vuelve" y lo volvió a ser una y otra vez hasta que en el 2003 la historia y las decisiones políticas se juntaron por doce años. Luego la resistencia y hoy otra vez vamos por el gobierno. Vas a estar aunque hayas partido, es "hasta siempre": nadie cae, ninguno se va del todo si nuevas generaciones confluyen y nos continúan construyendo los días más felices.
Nos vemos en la próxima, Canca.
Mario Burgos
Vernos en ese mosaico de rostros tristes, de encuadres y miradas diferentes, encontrándose en una misma ceremonia. Me digo: el Canca volvió a juntar, como en los '70.
Las mismas asambleas en Filosofía y Letras o en otra facultad de la UBA cuando las clausuras, los mismos barrios y hasta las mismas casas con "La hora de los hornos", con el teatro de Octubre, el local de gráficos con Raimundo, Di Pascuale, Feraresi, la CGTA y otra vez a Filosofía y Letras, al Cuerpo de Delegados.
Lo pienso desde hoy, cuando tanto se necesita unidad: no habíamos elegido aún nuestros encuadres definitivos, estábamos en propuestas diferentes y sin embargo todo llevaba a encontrarnos y hacerlo juntos.. Hubo una tarde, en el boliche junto a la facultad nos citaste a mí y al Argelino, el referente de todas y todos los activistas de todas las organizaciones, (también, supe después por casualidad, tu vecino de barrio).
"Se va a formar otra vez la JP, y armaremos la JUP, la JTP y se necesitan cuadros para organizar, conducir, Vuelve El Viejo, la democracia... ".
Te llevaba el entusiasmo, así que el Argelino esperó paciente a que termines: "Pero Canca, vos sabés que aunque no somos gorilas, tampoco somos peronistas".
"No importa, nos juntamos todos, vamos organizando y militando y se verá en el camino", fue tu respuesta. Nos fuimos pensando que estabas confundido.
El "luche y vuelve", la consigna más convocante de nuestra historia, la marea joven que promoviera, te dio la razón. Las miradas y la militancia fueron encontrándose en nuevas confluencias, la disputa fue gigante, pero nuestra generación no maduraba a la medida de nuestro pueblo. No sentimos sus señales de alarma, ni su aferrarse a una democracia que, frágil y limitada, era la última barrera a la contraofensiva oligarca, la represión, la cárcel, luego el genocidio.
Se llevaron a tu vieja y a tu hermano, se perdieron familias enteras, casi toda la dirijencia de los '70.
Supe que seguías vivo por compañeros que habían compartido pabellón en Sierra chica. Juan Iturburu, que se fue antes, el Colorado, todos llenos de anécdotas de algo compartido: cursos, discusiones, las expectativas de libertad ligadas a las de recuperar la democracia. Tantos años adentro y nunca nos cruzamos.
Te volví a ver ya después del 83, en una de las tantas movilizaciones de aquellos días, la naturalidad de encontrarse donde hay que estar, la alegría de sobrevivir, la responsabilidad de seguir.
Ayer leía a Ernesto Jauretche, en su recordatorio por vos dice: "...obra del tiempo que escribe la historia...".
Pensé: nosotros somos el tiempo y la historia cuando somos parte de nuestro pueblo. Nuestra generación lo fue con el "luche y vuelve" y lo volvió a ser una y otra vez hasta que en el 2003 la historia y las decisiones políticas se juntaron por doce años. Luego la resistencia y hoy otra vez vamos por el gobierno. Vas a estar aunque hayas partido, es "hasta siempre": nadie cae, ninguno se va del todo si nuevas generaciones confluyen y nos continúan construyendo los días más felices.
Nos vemos en la próxima, Canca.
Mario Burgos
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miércoles, 1 de mayo de 2019
TRABAJADORAS Y TRABAJADORES, LA SUSTANCIA DE LA HISTORIA
MOMENTOS
-1890. Primera movilización. La anarquista Virginia Bolten la encabeza con un cartel: "1° de mayo: Fraternidad universal".
-1945. Los nadies del interior del país, los inmigrantes, todo el mosaico de identidades de quienes construyeron nuestra patria, hacen el 17 de octubre. Perón resignifica en su discurso décadas de luchas, sacrificio y resistencia al proclamar un punto de encuentro de generaciones, nacionalidades y tendencias políticas: "una conciencia de los trabajadores es lo único que puede hacer grande e inmortal a la patria" (...) "ÚNANSE, sean hoy.mas hermanos que nunca, sobre la unidad de los que trabajan ha de levantarse en esta hermosa patria la unidad de los argentinos".
-1968. La CGT de los Argentinos condensa en su programa del 1° de mayo, los de La Falda (1957) y Huerta Grande (1962) la propuesta de país que, reaparecerá de modo recurrente en la base de cada acción colectiva de nuestro pueblo.
-1969. El 29 de mayo, el paro activo convocado por la CGT de Córdoba, con la confluencia de trabajadores , estudiantes y los barrios, inicia el retroceso de la dictadura que culminará el 11 de marzo de 1973 con el triunfo del Frejuli.
-1982. 30 de marzo. Una movilización, esta vez convocada por la CGT Brasil, inicia la caída de una dictadura, la más genocida del siglo XX.
Ante la reaparición de lo más temido, el pueblo movilizado, la dictadura se lanza a la aventura de Malvinas. Caerá en poco más de un año, no sin sumar más muertes y pérdida de soberanía a nuestra patria.
Cada momento mantiene la continuidad de una disputa, lo que el aparato mediático neoliberal ha bautizado como "la grieta"; la disputa por la riqueza que se produce en nuestra patria, la disputa por el tipo de país que queremos construir si uno inclusivo, soberano y desarrollado o el país para una minoría, y la disputa por quien debe gobernar en consecuencia.
El paro del 30 de abril de 2019 y las ollas de hoy están muy frescas para medir su incidencia histórica.
Se han complejizado las formas de denominación y explotación, periódicamente aparecen relativistas del papel de trabajadoras y trabajadores en la liberación nacional y social, se los sustituye por "nuevos actores, mayormente sectores de trabajadores redefinidos arbitrariamente, pero en los momentos de crisis el destino de nuestro pueblo vuelve a poner en primer plano a sus actores principales.
Aún frente a la demonización, la desocupación y la miseria promovidas por el macrismo, estamos otra vez dando vuelta la historia: son los días más duros para nuestro pueblo, pero la unidad expresada en el paro del 30 de abril y la jornada solidaria del 1° de mayo, es otra vez un punto de partida: el 2019 va cerrar con un nuevo gobierno popular en Argentina.
-1890. Primera movilización. La anarquista Virginia Bolten la encabeza con un cartel: "1° de mayo: Fraternidad universal".
-1945. Los nadies del interior del país, los inmigrantes, todo el mosaico de identidades de quienes construyeron nuestra patria, hacen el 17 de octubre. Perón resignifica en su discurso décadas de luchas, sacrificio y resistencia al proclamar un punto de encuentro de generaciones, nacionalidades y tendencias políticas: "una conciencia de los trabajadores es lo único que puede hacer grande e inmortal a la patria" (...) "ÚNANSE, sean hoy.mas hermanos que nunca, sobre la unidad de los que trabajan ha de levantarse en esta hermosa patria la unidad de los argentinos".
-1968. La CGT de los Argentinos condensa en su programa del 1° de mayo, los de La Falda (1957) y Huerta Grande (1962) la propuesta de país que, reaparecerá de modo recurrente en la base de cada acción colectiva de nuestro pueblo.
-1969. El 29 de mayo, el paro activo convocado por la CGT de Córdoba, con la confluencia de trabajadores , estudiantes y los barrios, inicia el retroceso de la dictadura que culminará el 11 de marzo de 1973 con el triunfo del Frejuli.
-1982. 30 de marzo. Una movilización, esta vez convocada por la CGT Brasil, inicia la caída de una dictadura, la más genocida del siglo XX.
Ante la reaparición de lo más temido, el pueblo movilizado, la dictadura se lanza a la aventura de Malvinas. Caerá en poco más de un año, no sin sumar más muertes y pérdida de soberanía a nuestra patria.
Cada momento mantiene la continuidad de una disputa, lo que el aparato mediático neoliberal ha bautizado como "la grieta"; la disputa por la riqueza que se produce en nuestra patria, la disputa por el tipo de país que queremos construir si uno inclusivo, soberano y desarrollado o el país para una minoría, y la disputa por quien debe gobernar en consecuencia.
El paro del 30 de abril de 2019 y las ollas de hoy están muy frescas para medir su incidencia histórica.
Se han complejizado las formas de denominación y explotación, periódicamente aparecen relativistas del papel de trabajadoras y trabajadores en la liberación nacional y social, se los sustituye por "nuevos actores, mayormente sectores de trabajadores redefinidos arbitrariamente, pero en los momentos de crisis el destino de nuestro pueblo vuelve a poner en primer plano a sus actores principales.
Aún frente a la demonización, la desocupación y la miseria promovidas por el macrismo, estamos otra vez dando vuelta la historia: son los días más duros para nuestro pueblo, pero la unidad expresada en el paro del 30 de abril y la jornada solidaria del 1° de mayo, es otra vez un punto de partida: el 2019 va cerrar con un nuevo gobierno popular en Argentina.
FELIZ DÍA A TODOS LOS QUE HACEMOS TODO,
DESDE EL PAN HASTA EL AMOR Y LA DIGNIDAD.
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jueves, 25 de abril de 2019
JUEVES NEGRO Y LA PENDIENTE SE AGUDIZA
INCERTIDUMBRES Y HECHOS
No estamos en las oficinas del Departamento de Estado, los buitres o las megaempresas locales.
No es fácil entonces discernir si estamos asistiendo a:
1. la inercia que va teniendo la crisis, con el bloque de poder estallado, un default tácito compensado por el FMI, la producción y el consumo en caída libre, los sectores populares que votaron amarillo abandonando toda expectativa en Macri, o
2. El poder fáctico acelerando estos procesos para que Macri decline reelegir, o
3. Un golpe económico apuntando en el mismo sentido.
Lo que sí podemos afirmar con seguridad que la situación se precipita y pone a agosto y octubre muy lejos para cualquier táctica del gobierno.
DEL PLAN "V" AL Z
Las otrora activas usinas macristas se van inclinando raudamente a aconsejar su paso al costado y jugar la carta Vidal como alternativa en la disputa electoral.
Macri pasaría a ser menos que un jarrón chino en los espacios de poder, Vidal quedaría frente a dos alternativas igualmente nefastas.
A. Se hace cargo de la transición, se come así todo el desprestigio que conlleva la aceleración de la crisis (Duhalde post 2001)
B. Se mantiene a la sombra de los restos del mejor equipo y se va disolviendo en el aire junto con ellos al calor y el frío de la crisis total.
Una alternativa, ya sin Macri o Vidal, es que prefabriquen a destiempo un candidato que sirva de Cambiemos sin el sello ni los modos.
No es casual que nadie mida para esto y que desde las encuestas hasta nuestra experiencia cotidiana, pasando por el reciente plenario de la UOM, nadie se acerca a Cristina en votos, pero tampoco a Macri.
Esto es Argentina y este es nuestro pueblo. El poder, la historia no nos son ajenos.
Cristina crece porque en la intuición popular y la experiencia social (incluso de las y los que no la quieren) no sólo es quién puede ganar sino que es la única que puede liderar la reconstrucción de nuestra Patria a partir de volver a la presidencia.
Esto se confirmará, no lo dudemos, apenas lance su candidatura y vuele por los aires el famoso y falso techo creado por los opinólogos.
Respecto a Macri, paradójicamente, pesan las mismas determinaciones: no hay alguien tan antipueblo tan posicionado para seguir con el plan neoliberal. Va a caer arrastrado por el plan y su necedad en partes iguales porque como siempre dijo "a mí me educaron para ser primero". Es decir para mandar y no dejar crecer ni el pasto mientras avanza hacia el abismo. Quienes iban a la embajada de EEUU a pedir que volteen a Cristina y Néstor ya cruzaron todas las veredas de la ética y la soberanía. Ninguna trampa, les es ajena.
En ese camino no faltarán brulotes como el de asignarle la crisis a Cristina, sea por lo que suponen será nuestro gobierno, sea ¡por SINCERAMENTE! ¿Nadie les dijo que ambas explicaciones demostrarían por un lado que Cristina es más creíble que ellos y que por otro, la mayoría está más atenta hoy a la próxima presidenta que al pato rengo amarillo?
HORAS, DIAS Y SEMANAS DEFINITIVAS
Significa esto que ya está todo resuelto?
Al contrario.
Como hace siglos, van a salar los campos, envenenar las aguas, agredir sin miramientos, mentir y tratar de dividir, exponer vidas del pueblo, rapiñar en su retirada, aún a riesgo de llevarse puesta la institucionalidad.
Más que nunca la militancia consiste en estar con nuestra gente en los barrios, los gremios, las casas de estudio y lugares de trabajo, compartiendo organización, reflexión y llevando las propuestas del gobierno que ejerceremos apenas ganemos las elecciones, sea en los tiempos formales o en aquellos que apure la crisis.
No estamos en las oficinas del Departamento de Estado, los buitres o las megaempresas locales.
No es fácil entonces discernir si estamos asistiendo a:
1. la inercia que va teniendo la crisis, con el bloque de poder estallado, un default tácito compensado por el FMI, la producción y el consumo en caída libre, los sectores populares que votaron amarillo abandonando toda expectativa en Macri, o
2. El poder fáctico acelerando estos procesos para que Macri decline reelegir, o
3. Un golpe económico apuntando en el mismo sentido.
Lo que sí podemos afirmar con seguridad que la situación se precipita y pone a agosto y octubre muy lejos para cualquier táctica del gobierno.
DEL PLAN "V" AL Z
Las otrora activas usinas macristas se van inclinando raudamente a aconsejar su paso al costado y jugar la carta Vidal como alternativa en la disputa electoral.
Macri pasaría a ser menos que un jarrón chino en los espacios de poder, Vidal quedaría frente a dos alternativas igualmente nefastas.
A. Se hace cargo de la transición, se come así todo el desprestigio que conlleva la aceleración de la crisis (Duhalde post 2001)
B. Se mantiene a la sombra de los restos del mejor equipo y se va disolviendo en el aire junto con ellos al calor y el frío de la crisis total.
Una alternativa, ya sin Macri o Vidal, es que prefabriquen a destiempo un candidato que sirva de Cambiemos sin el sello ni los modos.
No es casual que nadie mida para esto y que desde las encuestas hasta nuestra experiencia cotidiana, pasando por el reciente plenario de la UOM, nadie se acerca a Cristina en votos, pero tampoco a Macri.
Esto es Argentina y este es nuestro pueblo. El poder, la historia no nos son ajenos.
Cristina crece porque en la intuición popular y la experiencia social (incluso de las y los que no la quieren) no sólo es quién puede ganar sino que es la única que puede liderar la reconstrucción de nuestra Patria a partir de volver a la presidencia.
Esto se confirmará, no lo dudemos, apenas lance su candidatura y vuele por los aires el famoso y falso techo creado por los opinólogos.
Respecto a Macri, paradójicamente, pesan las mismas determinaciones: no hay alguien tan antipueblo tan posicionado para seguir con el plan neoliberal. Va a caer arrastrado por el plan y su necedad en partes iguales porque como siempre dijo "a mí me educaron para ser primero". Es decir para mandar y no dejar crecer ni el pasto mientras avanza hacia el abismo. Quienes iban a la embajada de EEUU a pedir que volteen a Cristina y Néstor ya cruzaron todas las veredas de la ética y la soberanía. Ninguna trampa, les es ajena.
En ese camino no faltarán brulotes como el de asignarle la crisis a Cristina, sea por lo que suponen será nuestro gobierno, sea ¡por SINCERAMENTE! ¿Nadie les dijo que ambas explicaciones demostrarían por un lado que Cristina es más creíble que ellos y que por otro, la mayoría está más atenta hoy a la próxima presidenta que al pato rengo amarillo?
HORAS, DIAS Y SEMANAS DEFINITIVAS
Significa esto que ya está todo resuelto?
Al contrario.
Como hace siglos, van a salar los campos, envenenar las aguas, agredir sin miramientos, mentir y tratar de dividir, exponer vidas del pueblo, rapiñar en su retirada, aún a riesgo de llevarse puesta la institucionalidad.
Más que nunca la militancia consiste en estar con nuestra gente en los barrios, los gremios, las casas de estudio y lugares de trabajo, compartiendo organización, reflexión y llevando las propuestas del gobierno que ejerceremos apenas ganemos las elecciones, sea en los tiempos formales o en aquellos que apure la crisis.
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lunes, 15 de abril de 2019
ELECCIONES 2019. SEÑALES AL 15 DE ABRIL
Todo es derrota para Cambiemos.
Incluso donde ganaron propuestas no muy lejanas a su credo neoliberal(?) se trata de alternativas localistas, siempre dispuestas a jugar en la nacional lo que mejor les permita seguir gobernando sus provincias (Diría Perón: "conservadores populares, vió?").
Donde fuimos alternativa (Entre Ríos, San Juan, Chubut) ganamos y el mensaje que nos manda el pueblo con su voto, ante el fundamentalismo macrista, es claro:
1. Sean PASO, sean elecciones generales, concurrimos a votar un gran porcentaje del electorado: la sociedad, el pueblo, ya están fijando su interés en el proceso electoral. El poder, en lo que tiene que ver con el voto, se pone en disputa.
2. Si se juntan los votamos.
3. Si votamos a otro, no será a Cambiemos.
4. Si no se juntan, el voto se dispersa. Por qué? Porque está generalizada la sensación (correcta, por otra parte) que no se va a poder gobernar si no se gana con tanta fuerza como para que nuestros compatriotas renueven la esperanza, la seguridad en sí mismos y se dispongan a defender lo suyo movilizados.
Todo esto significa que el hambre, la exclusión, la desocupación, la represión y la entrega pasan a segundo plano?
No. Lo que significa es que la mayoria percibe que para salir de esto hay que cambiar de gobierno y ese momento está ahí nomás. Cada acción que encaremos de aquí a octubre va a estar tamizada por la claridad con que mostremos qué vamos a hacer desde el gobierno: cuántos sectores sociales somos capaces de unir y expresar, cuánta capacidad de gobernar muestran nuestras actitudes y propuestas.
Mientras tanto, así vienen las votaciones y eso que Cristina aún no es la candidata explícita.
Cero sectarismo, cero enojo, cien por ciento de humildad, militancia y convicción y el gobierno vuelve al pueblo.
Incluso donde ganaron propuestas no muy lejanas a su credo neoliberal(?) se trata de alternativas localistas, siempre dispuestas a jugar en la nacional lo que mejor les permita seguir gobernando sus provincias (Diría Perón: "conservadores populares, vió?").
Donde fuimos alternativa (Entre Ríos, San Juan, Chubut) ganamos y el mensaje que nos manda el pueblo con su voto, ante el fundamentalismo macrista, es claro:
1. Sean PASO, sean elecciones generales, concurrimos a votar un gran porcentaje del electorado: la sociedad, el pueblo, ya están fijando su interés en el proceso electoral. El poder, en lo que tiene que ver con el voto, se pone en disputa.
2. Si se juntan los votamos.
3. Si votamos a otro, no será a Cambiemos.
4. Si no se juntan, el voto se dispersa. Por qué? Porque está generalizada la sensación (correcta, por otra parte) que no se va a poder gobernar si no se gana con tanta fuerza como para que nuestros compatriotas renueven la esperanza, la seguridad en sí mismos y se dispongan a defender lo suyo movilizados.
Todo esto significa que el hambre, la exclusión, la desocupación, la represión y la entrega pasan a segundo plano?
No. Lo que significa es que la mayoria percibe que para salir de esto hay que cambiar de gobierno y ese momento está ahí nomás. Cada acción que encaremos de aquí a octubre va a estar tamizada por la claridad con que mostremos qué vamos a hacer desde el gobierno: cuántos sectores sociales somos capaces de unir y expresar, cuánta capacidad de gobernar muestran nuestras actitudes y propuestas.
Mientras tanto, así vienen las votaciones y eso que Cristina aún no es la candidata explícita.
Cero sectarismo, cero enojo, cien por ciento de humildad, militancia y convicción y el gobierno vuelve al pueblo.
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