miércoles, 29 de enero de 2020

VICENTÍN, DESFALCO AL NACIÓN Y ESTATIZACION

En Minuto Uno del 28 de enero de 2019.
Ante el posible desfalco de la principal exportadora de aceite en perjuicio del Banco Nación, Hugo Yasky menta la estatización de las empresas de VICENTÍN  como una posible solución. José Urtubey, autoridad de la UIA,  produce una respuesta tipo UIA: "Investigación, sanciones, promoción, Sí. El Estado tiene que controlar, pero no acordaría un "Estado empresario". 

Salgamos de lo estratégico y vayamos a lo básico: si una o más empresas saquean a toda la sociedad mediante un negociado con un banco público. Cómo se resarce a la sociedad de esa pérdida? Dándole la empresa a una empresa privada? NO es necesario aclarar por qué NO.
Cerrándola y liquidando lo que queda? NO, porque sería recuperar tres o cuatro pesos por cada diez que fugaron y/o vaciaron. NO
Dejando que la venda a precio vil y devuelva migajas al Nación? NO, porque además de perder plata todas y todos perderíamos dignidad siendo tratados como imbéciles.
Así que,  se sea o no estatista, si VICENTÍN no devuelve todo en el tiempo convenido, no hay otra que estatizarla.
Dos plus: 
- Se contaría con una empresa testigo para discutir los procedimientos y recaudaciones del comercio exterior de oleaginosas y otros.
- Se preservarian miles de empleos.
Algo más?

martes, 21 de enero de 2020

EL CRIMEN DE GESELL: HAY QUE IR CONTRA LA PERVERSIÓN DE ESTADO

Rugby, sexo, patriarcado, drogas, noche, previa. Cada analista, cada referente, cada opinador mediático despliega explicaciones que aunque parezcan diferentes tienen un denominador común: se cuestionan formas cotidianas de acción colectiva e individual de nuestros jóvenes. Y por omisión se exculpa a las políticas que han ido moldeando nuestra sociedad, a quienes tuvieron forma de incidir de modo masivo y determinante en los comportamientos, la moral y las formas de convivencia que se han ido instalando en Argentina.  
Hay autores, por ejemplo, que se detienen en la cultura rugbier, su -generalizan- elitismo, acto seguido lo vinculan a la sexualidad y al género: el patriarcado determinaría placer al forzar a otro, la violencia sería una vía de acceso al placer. 
Es decir, hasta que no terminen el patriarcado, el machismo o la costumbre de jugar rugby entre varones, el patoteo que concluye en asesinato sería algo cotidiano. 
Se trata de un  hecho colectivo, por la cantidad de actores activos y pasivos, por su trascendencia y por las líneas de polémica que abre. 
Es extraño que estos autores  no se pregunten por qué la práctica del mismo deporte arrojó en la dictadura el secuestro y seguro asesinato a todos los integrantes de La Plata Rugby Club a manos del Estado, pero arroja hoy una decena de asesinos que acaban con la vida de un pibe. 
En todas las acciones hay elementos sexuales, eso nos hace justamente humanos, marcados por el género, algo también exclusivamente humano. 
Pero así como los virus son pobres causas de enfermedades cuando hay pobreza, el sexo y el género no alcanzan a explicar lo que engendran las perversiones de Estado. 
El asesinato de Fernando Báez, un pibe que viene de familia de trabajadores, que se esforzaba para construir un futuro de abogado, no tiene que ver principalmente con lo que llaman "la noche", ni con"los boliches", ni con "drogas", ni con "el rugby", tampoco alcanzan sexo y género.  Este asesinato encuentra su génesis central en la cultura de agresión impune que dejan como legado los cuatro años de macrismo en la nación, su reciclado del autoritarismo e impunidad que parecía, antes de 2015, en retirada.
Una patota actuó con la moral Chocobar, como los gendarmes en el Sur con Santiago y Rafael, como validaban Bulrich y Macri.
A esos pibes, devenidos en asesinos, no se los formó con la historia y el ejemplo de los jugadores de La Plata Rugby Club sino con la tradición de las patotas oligárquicas: muchos contra uno, sin límites, la hazaña consistente no en la valentía, menos en el honor, ni hablar de la solidaridad, simplemente consistente en hacer algo con la seguridad que no se va a pagar por ello.
Pero estos pibes no son los gendarmes que Bulrich se negaba a arrojar por la ventana, ni los beneficiarios de las impunidades de 2015/2019, son sólo una mala copia y para colmo con la época ya lanzada a un proceso de cambio, pero de cambio real.
Asi que ahora, en tren de seguir exculpando a grandes responsables, se arremete contra la patota criminal pero relacionandola con abstracciones. Nada de parecidos con Bulrich, con Macri felicitando a Chocobar o al carnicero. 
Este asesinato no es un hecho que pueda explicarse sin atender las consecuencias en la salud mental de la población que dejó el macrismo. 
Eso no implica exculpar a los asesinos sino dejar de culpar a los jóvenes "en general", como deportistas o como seres sexuados, o como consumidores de sustancias, o como una franja de la sociedad que construye rituales y busca formas de adecuarse a una sociedad que se las hace muy dificil, cuando no expulsiva. 
Dejemos al fin de culpar a una generación que contribuyó masivamente a sacar al neoliberalismo del Estado y concentrémonos  en marcar el verdadero origen de la violencia impune: la acción perversa de Estado trasladada como ejemplo a todos los estamentos de la sociedad.
Néstor Kirchner produjo el hecho sanitario más significativo de los 12 años 2003/2015, en su discurso desde la ESMA, cuando separó la responsabilidad del Estado en el genocidio de la responsabilidad ciudadana.  La sociedad parió a la Madres, las Abuelas, resistió, retrocedió ante lo monstruoso e inhumano, volvió a resistir. 
El Estado sólo se puso a su altura cuando pidió perdón, derogó las leyes de impunidad y fue por memoria, verdad y justicia.
Eso es lo que hay que hacer hoy con la violencia irracional: marcar su origen de Estado para deconstruir, en y desde el Estado y todos los espacios, la cultura que, recuperando impunidades anteriores, vino a instalar el macrismo. 
E ir por justicia.
Lo venimos planteando desde la subcomisión de Salud Mental del Instituto PATRIA aún en pleno auge del macrismo: un gobierno impune, sin moral cívica, corre los límites de lo que está mal, generaliza las conductas antisociales, vuelve a las personas en contra de las personas, así como el discurso meritocrático las vuelve, en la imposibilidad de sobrevivir con su esfuerzo, contra sí mismas. 
Los recursos de sociabilidad que aún atesoraba nuestra sociedad hicieron posible sacar al macrismo el gobierno por la vía del voto y con un afán de justicia, solidaridad y bien común como motivadores principales de eso voto. 
Pero  aún hay que producir un quiebre con el neoliberalismo hecho conducta, como Néstor lo hiciera con la impunidad del terrorismo de Estado. 
Y "la previa"? El alcohol? "La noche"? 
No es recortando la vida de jóvenes y adolescentes como vamos a mejorar su cultura y la de todas y todos, sino aplicando memoria, verdad y justicia a las grandes impunidades que aún siguen vigentes.
 Hay presas y presos políticos privados de su libertad y siguen impunes quienes inventaron causas, falsos testigos, procedimientos ilegales.  
Hay jubilados despojados, el Fondo de Garantía reducido en un 70% por acciones ilegales y siguen impunes quienes lo hicieron. 
Y la lista sigue. 
Que estos ejemplos son de otro orden? 
De otro orden es llenar programas de TV, hablar desde puestos de responsabilidad política y desde espacios de opinión sobre que "los jóvenes esto y lo otro".
 Y qué hacer con los once asesinos? Juicio justo y sentencias justas. Nada más

viernes, 10 de enero de 2020

LA EXISTENCIA DE PRESAS Y PRESOS POLÍTICOS ES UNA AFRENTA A LA CIUDADANÍA

En la fecha, el Dr. Jorge Rachid, con quien compartimos, junto a otros profesionales, el equipo que realiza el seguimiento de salud de Milagro Sala y el resto de las detenidas y detenidos políticos en la Provincia de Jujuy, publicó una Carta abierta reclamando la inmediata libertad de todas las presas y presos politicos del país.
El reclamo de Jorge tiene un solo interlocutor: el gobierno. Y una sola salida: Una acción de Estado.
Cada dia que pasa sin el que gobierno macrista esté ya cargo del Estado, se va liberando la conciencia de los sectores más confundidos.
La percepción de estos sectores respecto a los presos políticos va dependiendo cada vez menos del mensaje demonizador de instituciones a las que la ciudadanía en buena medida confía el manejo de la cosa pública.
Con gobierno popular, la confusión puede persistir, pero desde otra duda: ¿por qué el gobierno deja que sigan presos? ¿Cual es el motivo? No alcanza decir que "es cosa de los juzgados y sus jueces".
Son los jueces, no "la justicia"que, se sabe, es un valor, algo abstracto, los que mantienen privados de libertad a compañeras y compañeras.  Son personas de carne y hueso, con nombramiento a cargo de juzgados, que operan al servicio del tercer factor que hay que sumar a los dos que enumera Jorge, el que hace que se los mantiene presas y presos: la decisión de la oligarquía de eliminar las formas resistentes del pueblo, de terminar también con la tarea incompletada en el siglo XIX con el genocidio originario al que se mintió  como "conquista del desierto". Oligarquía que en Jujuy se llama Blaquier: desaparecedores, criminales históricos aún librados de los juzgados. Y el gobernador Morales? Un siervo privilegiado en camino a ingresar a la élite).
No alcanza por eso con que el reclamo social continúe. El gobierno popular debe pronunciarse por lo que sabe y ha dicho en el llano: los juicios son una vergüenza, no buscan justicia sino escarmiento, demonización y castigo a la solidaridad y a la búsqueda del bien común.
Pero eso sería solo la explicación, el argumento para asumir la tarea de fondo que compete al Estado Nacional: asumir la defensa de estas mujeres y hombres ejemplares e ir por el juicio político a quienes quienes en los juzgados y cámaras no se atengan a derecho. Por caso: la ex presidenta de la Tribunal Supremo de Jujuy, quien afirmara, como se hubiera esperado del "rey sol", aquel que dijo "el Estado soy yo": "jamás dejaré  que Milagro Sala salga en libertad".
Cada día que Milagro y el resto de las compañeras y compañeros siguen detenidos es un día de injuria para ellas, ellos y para toda la ciudadanía, pues es también un día en que se permite que la justicia y la libertad sean conculcados, se nos obliga a todos y todas a convivir con el no derecho.
LIBERTAD A TODAS LAS PRESAS Y PRESOS POLÍTICOS

sábado, 9 de noviembre de 2019

GOLPE EN BOLIVIA LEJOS Y CERCA

Ahora es Bolivia, en el inmenso ajedrez al que nos someten el Imperio y la oligarquía boliviana, tal vez una de las mejores continuadoras de la cultura genocida, racista, rapaz y codiciosa de la conquista. Pienso en el viaje que hicimos con mi hija Laura a través de Bolivia, en busca de salar de Uyuni. 
Gentes amables, de ayuda fácil, con sus diminutivos siempre a mano (¿Cuánto cuesta? "Dos bolivianitos". Bien marcadas las "ese"). Formas vinculares que estoy seguro vienen, como nos viene a los porteños la ternura que aparece en los pliegues de nuestro trato para limar nuestra habitual aspereza, de las culturas precolombinas.

Gentes extrañamente bondadosas si se piensa en el infierno que sufrieron desde el genocida Pizarro hasta el genocida Banzer, pasando por los más de 600 muertos de "la guerra del agua" y aquella traición de Paz Estenssoro cuando el pueblo, estas gentes buenas, amables y tranquilas, desarmó al ejército y le dio el gobierno que Estenssoro devolvió a la oligarquía extractiva.Gentes, me preocupa pensarlo, tal vez muy bondadosas frente al salvajismo de la oligarquía santacruceña, secesionista, una suerte de Mesa de Enlace petrolera, cuyo único interés es vaciar sus cuencas a cambio de dólares sin ninguna "pérdida" por dedicar parte de su ganancia a generar empleo, producción, sostener el Estado que les hace posible existir.Recuerdo, también, el día del "NO al ALCA", año 2005, Mar del Plata. Néstor jugándosela en la Cumbre aún, Chávez a punto de su "ALCA-ALCA-RAJO" .Carlos iba en la marcha, con la columna de CTA. Yo en el estadio mundialista, en la suerte de bar que se improvisaba para quienes esperaban a salir al escenario- palco.Café en el mostrador, quedo al lado de este hombre alto, visible descendiente de originarios, de quien vengo escuchando hablar gracias a compañeros que van y vienen de Bolivia. Y las fotos en los medios argentinos junto a comentarios del tipo "¿puede un indio ser presidente?".
Y yo que pregunto "Ganando las elecciones: ¿podrán sostener el gobierno? ¿Hay más que respaldo electoral en el pueblo? ¿Y el racismo de la Media Luna?".
Y las respuestas de Evo son afirmativas, hay convicción y argumentos.
En otro momento me hubiera sentido irrespetuoso, pero su actitud abierta invitaba a seguir y estábamos en tiempos gloriosos, con la ansiedad de que se vaya extendiendo en toda la región la oleada liderada por Hugo, Néstor, Lula. Fidel siempre.
Y Evo lo dice: "vamos a ganar y a sumarnos al proceso popular que se extiende por la región. Y recuperar Bolivia para el pueblo".
Evo va desgranando los cambios que se fueron produciendo en su campaña, cómo se van sumando sectores, cuáles son sus planes para modernizar a Bolivia con un proyecto popular.
Se abren las puertas al escenario y la conversación se interrumpe. Evo entra al escenario como candidato a presidente de Bolivia y yo quedo con la convicción que en Bolivia se ganará, un país hermano se sumará a la oleada latinoamericana aunque los gobernantes del país hermano en ese tiempo (un presidente que hablaba mejor el inglés de EEUU que el español o el aimara) se eran entusiastas de la propuesta ALCA.
Me dije que escribiría todo, pero fueron días complicados, no pude hacerlo. Tampoco volví a estar en presencia de Evo.
Por Carlos y otros compañeros supe de maravillosos momentos y de difíciles momentos, como el levantamiento policial que seguimos en parte desde "20 a la Cabeza", en la radio de la Madres y que Evo y su gente pidieron sortear, como quisiera que suceda hoy.
No son los mismos tiempos. Hace poco celebrábamos la derrota del ALCA, en estos días el gobierno de Trump y  su gente en estas tierras hace su propia celebración
En fin, que ayer cesa la prisión de Lula y hoy amanecemos con el golpe policial en Bolivia sin haber llegado al 10 de diciembre.
Y quise compartir mi desesperación, pero me niego a que en las fotos se vean los "tortugas ninja" de la policía sublevada o los comandos civiles de allá.
Así que acompaño el texto con nuestras maravilla, las rosas de estos días y la esperanza de Ceci y mía de que otra vez nuestros hermanos bolivianos puedan sortear este momento. 

Evo Morales por supuesto no me conoce, pero desde la primera responde a mis preguntas y comentarios con amabilidad, precisión e interés, como si nuestro diálogo fuera algo más que llenar el tiempo hasta que se abra la puerta de acceso al escenario. Como si algo de la inminente elección se jugara en ese momento.
Los EEUU, complicados en la disputa mundial por mercados / dominio, hace tiempo volvieron no sólo su mirada sino toda su batería de poder hacia América Latina. Ganaron posiciones de poder en Argentina, Brasil, Ecuador, Paraguay, Chile. Y aunque esos gobiernos van entrando en sucesivas crisis, con epicentro en nuestro triunfo electoral del 27 de octubre, a la vista del salvajismo de las represiones de Chile y Ecuador, la aceleración macrista del desguace, la brutalidad bolsonarista, todo indica que los EEUU están dispuestos a cualquier estrategia allí donde encuentren grupos de poder dispuestos a garantizar sus intereses de cualquier modo.
Mañana seguramente podré subir fotos de resistencia y sabré que más hacer para que ese golpe no prospere.


Para firmar en defensa de la democracia en Bolivia: https://forms.gle/8sYgLq7cZNLdDqG1A

La comunidad académica internacional rechaza el golpe en Bolivia defensadelademocraciadelospueblos@gmail.com 

domingo, 3 de noviembre de 2019

Fiesta del Día de los Muertos: Universidad de Córdoba.

Comenzó hace cinco años a propósito de homenajear a una estudiante de Artes que había fallecido unos días antes. Sus compañeros lo organizaron de modo abierto y, me cuenta Ana Mohaded, amiga, compañera, hermana de la vida y decana de la Facultad de Artes, "yo me llevé las fotos de mis muertos, nuestros compañeros". Y esa noche fueron multitud quienes llevaban sus propias fotos y recuerdos.
Fiesta de los muertos hoy. Caminamos con Ceci entre carteles, rostros que vuelven de pasado, guirnaldas, grupos celebrando sus pérdidas y su sobrevivencia. 
Córdoba resonó hace unos días por el 63% de Macri en las presidenciales. Antes por el peronismo desperonizado de Schiaretti. 
También se ocupó de Córdoba Graciela Bialet, en su artículo La Córdoba insular,  del 29 de octubre en Página 12. Frente al mote extendido de "gorilandía", Graciela rescata de la memoria un hecho que debiera presidir toda referencia a Córdoba Capital: junto a CABA son las ciudades donde "funcionaron los centros clandestinos  más monstruosos".  
Y acá tenemos hoy a una multitud de jóvenes, familias con chicos, estudiantes y no, cordobeses y no, sacando a superficie lo sepultado. 
Unos con sus propios recuerdos para con tiernas abuelas, madres, junto a quienes traen a cuenta militantes secuestrados y asesinados, travestis, mujeres víctimas de femicidio, pibes también asesinados por el mal llamado gatillo fácil.   
"El cuerpo ha pasado", reza un corazón de papel entre telas. 
Pasa el cuerpo, pero quedan sus caricias, sus palabras, su sombra junto a la nuestra, sus palabras resonando entre las nuestras y más allá de ellas. 
Pasa el cuerpo pero su ausencia lastimada sostiene también el terror imposible, el que fue más allá de lo que se pudo entender, de soportar, de aceptar,  el terror que desde ese lugar que no podemos frecuentar nos dice "no" antes que lo podamos intentar, nos oscurece caminos y nos abre endijas sólo hacia lo que se malconstruye desde el olvido, la impunidad y la injusticia. 
"El cuerpo ha pasado". Pero su destrucción queda en lo que alimenta el quehacer de todos, ese "no" presente que cierra caminos, aísla, justifica rechazos y abre abismos. 
Fiesta del día de los muertos. 
Tal vez un modo, otro modo, de tender un puente entre los imposibles que habitan las capitales más golpeadas por el genocidio y el país que se fue sobreponiendo pero no tanto como para entender a quienes aun les cuesta levantarse. 
La resistencia es un proceso, no un momento. En la sociedad ese proceso se mide por épocas.
Un lugar para tener en cuenta al momento de preguntarnos de verdad por qué alguien no vota como nosotros. 
Sin culparlo, sin estigmatizarlo, sin hacer lo que hicieron los que rompieron el pueblo en dos y ahora trabajan para que no volvamos a juntarlo.
Estamos volviendo.

jueves, 31 de octubre de 2019

El 40% o la jibarización del triunfo popular

En un artículo publicado hoy en Página 12, el colega Sergio Zabalza arriesga una explicación para el 40% obtenido por la formula Macri- Pichetto.
El tema merece algunas precisiones.
El 27 de octubre fue un verdadero referéndum contra el neoliberalismo. Por imperio de la catástrofe macrista y del retorno explícito de la cultura nacional y popular expresadas en el Frente de Todos, las formas ideológicas y políticas de uno y otro sector se transparentaron al punto que sería parcial creer que el voto mayoritario fue sólo contra Macri, Vidal o Peña. También sería parcial asignarle una identidad única promacrista a quienes no votaron al FdeT.
Si el triunfo resignifica la conformación de un conglomerado social, la derrota, aunque conlleve un caudal de votos importante, no necesariamente deviene en unidad. Hay mucho más que eso. Miedo, confusión, duda, desconfianza, hasta imposibilidad de subsistencia, ampliando la unidad de reales adherentes.
Esto visto desde lo político. Pero otros abordajes requieren precisiones.
Cada vez que Freud proyectaba su pensamiento más allá del acontecer terapéutico, del espacio de la transferencia, se tomaba el trabajo de aclarar que entraba en el terreno del metapsicología, en el que, Él entendía, sus conceptos y herramientas devenían en opiniones no sujetas al análisis propiamente dicho. Ello no implica ignorar el aporte que Freud pueda haber producido en ese terreno, tampoco las conclusiones, útiles para la labor analítica, en que logró avanzar al adentrarse en ese campo.
Por caso, los desarrollos sobre los procesos identificatorios, sobre la histeria y el amor, presentes en Psicología de masas y análisis del yo, son aún hoy de plena vigencia en la labor analítica, en tanto que sus miradas hacia la multitud, significada como masa en tiempos de gestación del fascismo, sobre el liderazgo, etc., marcadas por el mismo proceso, deben pasarse por este tamiz, político, de involucramiento de quien lee aquello que analiza y de revisión del interés que se encarna en él, a la vista de los procesos democráticos, revolucionarios y contrarevolucionarios acaecidos en el siglo susbsiguiente a estas producciones. Traducido, es el plano político el que fija el marco de los procesos sociales y políticos.
Cuál es el marco respecto al 40% que votó a Macri? La volatilidad de la subjetividad que se le supone a ese 40%
Veamos. Presidenciales 2003: Néstor 22.25%, Menem 24,25%, López Murphy 16.37%, Adolfo Rodríguez Saa 14.11%. Presidenciales 2007: Cristina 45.28%, Carrió 23.05%, Lavagna 16.91%, Alberto Rodríguez Saa 7.64%. Presidenciales 2011: Cristina 55%, Binner 16%, Ricardo Alfonsín 11%, Alberto Rodríguez Saa 8%.
Respecto al 2003, Zabalza suma a los votantes de Menem y López Murphy para vincularlos al 40% del 27 de octubre. 
¿Donde está el 40% en el 2007? ¿En Carrio + Lavagna? Concedámoslo, aunque nuestro próximo presidente no coincidiría con esta caracterización, ya que su mensaje, el nuestro, contiene a muchos de los seguidores que convocaban la imagen de Carrió, aún denunciante de la deuda externa, por ejemplo y Lavagna, no muy lejano ministro de Néstor. ¿Alberto Rodriguez Saa? Es quien inició, 9 años después, lo que vivimos hoy con el “hay 2019”. ¿Que aquel Alberto R. Saa tenía otra identidad que el de 2016? ¿Puede producirse ese cambio en un sujeto y no en una multitud que concurre de uno en uno a las elecciones? 
Revisemos entonces 2011: Cristina 55%, Binner: 16%, Ricardo Alfonsín 11%, Alberto Rodriguez Saa 8%. ¿Los sumamos? 90%. Queda un 10%. ¿Reunimos, forzadamente si vemos el proceder posterior de cada uno, al segundo y tercero? Da 27%.
¿Qué se trató de una coyuntura muy particular, signada por la muerte de Néstor, las mieles de los mejores años K, la inmadurez del frente de derecha? De eso se trata lo que cuestionamos: ese 40% del 2019 no estuvo ni “ estará siempre". No es un sujeto que pueda encontrarse en 2003, 2007, 2011 a menos que su identidad no consista en el gorilismo, “ser más proclive al sufrimiento que al disfrute", o “expresión de nuestros aspectos más oscuros" sino que, simplemente, consista en que no nos voten.
Nada más negador, en lo político, de la transversalidad de Néstor, Cristina, Alberto, nada más lejano de aquello que nos permitió volver a la historia desde aquel 22.25% de Néstor al 49/50% del domingo que está idea de sumar como inconvocables a quienes no nos votan.
Nada más lejano a las subjetividades que se construyeran alrededor de nuestras luchas históricas como pueblo que la masificación, que suponer que TODOS aquellos y aquellas que no nos votan no sienten “la alegría que no nace del marketing", que no “responden al hielo de la soledad con el llamado al Otro”, que no saben “que el resentimiento nos lleva a lo peor".
Lo significativo y mayoritario de nuestra sociedad es justamente lo contrario: el choque permanente entre la reproducción capitalista, manifiesta en las formas salvajes que tomara la derecha desde, pongamos, Rivadavia hasta Macri contra la cultura política y social solidaria, participativa, de reclamo y disputa de derechos, de inclusión, gestada desde la resistencia a la conquista y la colonia hasta su unificación y proyección a políticas de Estado fundamentalmente desde la irrupción del peronismo.
Tenemos Frente de Todos, como tuvimos UC, FPV, movimientos sociales, la mayor agremiación real de Occidente, etc, porque la mayoría de nuestro pueblo se une alrededor de esa cultura y allí abrevan nuestras construcciones orgánicas.
Cuando nuestras propuestas aciertan con lo que nuestro pueblo puede realizar, esto se expresa de manera visible, ganamos y gobernamos. Cuando no logramos esas propuestas, los sectores más dispersos, o más acuciados por las crisis, o más funcionales a los intereses oligárquicos, quedan subsumidos en el núcleo duro votante de derecha, no por afinidad permanente sino por imposibilidad de acompañarnos.

¿Esto elimina considerar el odio, la violencia, la negación de identidades, la demonización, las factorías de sentido al servicio de lo perverso? Para nada sólo se trata de ubicarlos en donde se los puede abordar sin resignar a casi la mitad de la población. 

miércoles, 30 de octubre de 2019

27 de octubre: Un triunfo REPARADOR

Alberto Fernandez recibe a Braian Gallo en su oficina.
Argentina, en este 30 de octubre, ya no es igual. El presidente electo te recibe y estás en el despacho presidencial, no importa el lugar, por imperio del mandato de millones de argentinos que le dieron esa investidura.
Braian llega con su familia. Se saluda con Alberto. Dialogan, se conectan, sonríen, se prestan a las fotos. La situación  los iguala. El presidente electo, el pibe de la gorra con la visera hacia atrás,  el docente universitario, el estudiante secundario, el que transita Puerto Madero, el que sortea calles transitables y calles que no en Cuartel V, a veinte km. del centro de Moreno, el que ayer fue a desayunar con el actual presidente en la Rosada, el lugar en que prestará sus servicios en el cargo para el que fue elegido, el que el domingo fue a prestar los suyos como presidente de mesa en la elección presidencial. Ya están todos los vínculos, de uno u otro modo, presentes.
Fotógrafos, ambos posan con su brazo sobre el hombro del otro.
Alberto mira a Braian una vez más y la mirada y su mano se unen en un gesto: saca el gorro de la cabeza de Braian y lo calza en su cabeza. La visera hacia atrás. 
Braian Gallo, un joven de Moreno, Provincia de Bs. As. ha sido discriminado. Ni siquiera su persona, su aspecto, su vestimenta.
Un tweet de alguien que votó en la mesa que Braian presidía, muestra su imagen y "previene" a quienes vayan a votar en Moreno, asociando ese aspecto con el robo, el peligro para gentes como la tweetera.
Alberto no se conforma con recibirlo, charlar, fotografiarse con él. Se calza el gorro con la visera hacia atrás. El gesto dice más "todos somos Braian" que miles de remeras, de flyers en las redes. Ya vendrán, pero todo se potencia porque un presidente, este presidente, desde el vértice del poder institucional aún antes de asumir, mostró con un gesto que, aunque diversos en nuestra singularidad, todos tenemos el mismo valor como humanos y como ciudadanos. Los derechos humanos, los derechos ciudadanos desde una perspectiva universal comienzan a reinstalarse en la institucionalidad política, en el Estado, tras el imperio de la exclusión  macrista.
Las rémoras del macrismo habrán de extenderse en el tiempo en gestos como los de la tweetera,  como los del intendente de Maipú robando DNIs para evitar votos opositores, como la publicación de la Directora de Planificación  de Eventos Presidenciales,  Negro Ferrer, propia de diálogos privados de la Rural o el Jockey club. 
Es así,  el macrismo no inventó el lenguaje de exclusión, pero lo reinstaló en el Estado para recrearlo y habilitarlo desde allí en el discurso público, tras más de cuarenta años de disputa democrática post genocidio.
El domingo, en el centro de operaciones del Frente de todos, se hacen presentes en el escenario los principales realizadores de la victoria electoral. La locutora va nombrando a Alberto, Cristina, Axel, Verónica. A cada nombre una aclamación. El salón estalla cuando vemos en un extremo, junto a Estanislao y Fabiola,  a Estela Carlotto, Tati Almeida, Lita Boitano. Su sola presencia junto a la dupla presidencial ya electa, anunciaba lo que Alberto concreta hoy con Braian.
Dijimos que el sólo triunfo del Frente de Todos constituiría su primera medida a favor de la salud mental  de la población: desplazar al discurso perverso, clasista y autoritario que el macrismo fue naturalizando en nuestro país desde su política de Estado. 
Saldrá Bulrichm entrarán las Madres, las Abuelas, los Braian, 
La tarea ha comenzado, aún antes de asumir el nuevo gobierno.