sábado, 4 de abril de 2020

DE CARANCHOS, DISCIPLINA SOCIAL Y COVID19


ECONOMIA (CORPORACIONES) CONTRA SALUD (RESTO DEL MUNDO)
Cuando el operativo conjunto desplegado para detener el covid19 parecía derivar en la confluencia activa de todos los sectores de nuestra sociedad, algunas voces disonantes, pocas pero con gran poder de repercusión e incidencia, se desplegaron en alertas, prevenciones y amenazas.
A primera vista, los voceros de “economía contra salud", los ex gobierno que hoy impulsan los cacerolazos, los que hoy despiden, suspenden o reducen sueldos a sus trabajadores, tendrían como única coincidencia su acción extemporánea, contra la corriente frente a, por ejemplo, la masividad que nuestra sociedad muestra en el cumplimiento del aislamiento social obligatorio, una acción difícil y alejada de tanto de nuestras costumbres gregarias como del deambular de sobrevivencia que la falta de recursos y escasez impone a los más pobres.
PREPAGAS E INTERÉS PÚBLICO
Lo mismo sucede hoy con las prepagas: cuando la voluntad, esfuerzo y preocupación colectiva confluyen a coordinar todo lo disponible para evitar contagios, prestar atención y salvar vidas, los CEOS y propietarios operan de modo directo y a través de los medios “para defender el interés  privado contra la apropiación  estatal”.  
Así reaccionan contra un anticipo racional y solidario de parte del Ministerio de Salud.
Racional: si hubiera emergencia sanitaria, esto es, si los medios para combatir la pandemia llegaran a su punto crítico, el manejo de recursos (servicios, profesionales, camas, aparatos, etc. de los tres subsistemas de salud e incluso de otras áreas) quedaría a cargo de la autoridad central de salud. En el mismo momento que acá pataleaban en los despachos oficiales, el gobernador de Nueva York, Cuomo,  confiscaba los respiradores del sector privado. Los EEUU, siempre en guerra, saben tanto de los negocios privados como de la autoridad suprema del Estado a la hora de encarar una.
Solidario: todo lo existente para preservar de la pandemia a nuestro pueblo quedaría de ese modo a disposición de todos los espacios de coordinación de todo el país para que tengan acceso a la misma cobertura todas y todos los habitantes sin excepción.
LA MIRADA DEL CARANCHO. VER LEJOS Y RAPIÑA
Los caranchos, bichos carroñeros y depredadores acotaría el finado Pelado Santa, no se caracterizan por su interacción colectiva, pero si por su agudeza visual. Volando en lo alto, la necesitan para visualizar presas y desperdicios. Ven más allá que muchos. Animales y personas. 
Mientras algunas miradas inocentes creen que Paolo Roca, los CEOS de las Prepagas, Quintana, cometen un error al exponerse al rechazo social con despidos, boicots, mostrando descarnadamente su preferencia por los dólares antes que por las vidas expuestas al covid19, estos personajes ya están pensando en EL DÍA DESPUÉS.
Los grandes capitales, las corporaciones, saben que van a salir de la pandemia con una sociedad escaldada por las muertes, por la vulnerabilidad que el virus puso a flor de piel, pero sobre todo por la vulnerabilidad que la ampliación de la crisis productiva y social trajo a sus habitantes. Su meta es clara: salir del covid19 fortalecidos, apropiados de más bienes y recursos, con los portafolios llenos de deudas a cobrar, por sobre una sociedad ocupada en recuperar lo básico, empleo, comida, salir de la angustia. Salir también fortalecidos frente a un gobierno que, aun haciendo la mejor tarea no estará exento de errores, ni llegaría a evitar más muertes ni el el quintacolunismo del poder económico concentrado.
Con ese horizonte, Roca y cía. apuestan a dividir a los trabajadores y sus familias entre aquellos que pueden o quieren priorizar la salud y aquellos que forzados por el parate productivo, las amenazas, suspensiones, despidos, presionarían por salir de la cuarentena lo antes posible, aunque los contagios se disparen. Apuestan también, a que los sectores del trabajo informal, forzados por la desaparición de changas, la imposibilidad de lidiar con los controles de cuarentena y, sobre todo por el hambre y la carencia de lo básico, presionen también poniendo el cuerpo, no el ruido de las cacerolas, y el aislamiento “quedate en el barrio” le temine dando paso al “busquemos donde sea”.
¿Qué otra cosa están viendo el gran capital, las corporaciones y el ala talibán de Cambiemos? Que las medidas del gobierno van mutando, aún y justamente en medio de esta crisis, el horizonte, las prioridades y el discurso políticos en el sentido de construir una Nación al servicio de sus habitantes.
REPARACIÓN SOCIAL, SALUD Y PROYECTO DE PAÍS
Si hasta hace tres meses el uso de los fondos públicos servía al negocio de grandes empresas, a la fuga de capitales, a la dependencia vía deuda, a la prioridad de lo financiero sobre lo productivo y de lo privado excluyente por sobre lo público inclusivo, las medidas que viene tomando el gobierno desde diciembre y hoy en pIena pandemia  constituyen el inicio de una redistribución progresiva, donde las necesidades de cada sector social despojado por el macrismo son prioridad en un sentido reparador.
Iniciada la reparación y dando por perdidas áreas centrales en el nuevo gobierno el gran capital teme, con buen sentido de nuestra historia de disputa social por poder y bienestar, que su acción de rapiña y supresión de derechos 2015/19 vaya siendo desmontada en pos de una sociedad con presente y futuro para todas y todos. 
Es esa reparación la que aparece como amenaza para los beneficiarios del macrismo y los sectores que aún siguen ganados por su prédica meritocrática y antipobres.  Nada nos fortalece más contra la pandemia hoy y contra la rapacidad de los dueños de todo hoy y mañana, que una sociedad unida, solidaria, con la mirada puesta en el Estado y su función de justicia social y desarrollo social y productivo.
En tanto los días pasan, el juego de la derecha se concentra en buscar errores, la forma en que se encaró el pago de jubilaciones por ejemplo y minar la cuarentena sumándole a los malestares esperables el peligro de “parar el país”.
CUARENTENA Y SOBREVIVENCIA
Cierto que un país no puede sobrevivir mucho tiempo sin desplegar toda su capacidad productiva. 
Tan cierto como lo es que decenas de miles de muertos cuando se supera la capacidad sanitaria, política y anímica de una sociedad, también paran el país, pero le suman al paro la anomia, el quiebre de la sociabilidad, la pérdida de interés en el presente y el futuro, la caída de las normas básicas de convivencia. 
Ecuador es un ejemplo en un sentido, Perú acaba de eximir a las fuerzas de seguridad de responsabilidad por disparar contra pobladores por violar cuarentena. España, Italia y Nueva York muestran la otra cara del parate cuando la cuarentena es tardía.
No hay ejemplo aún de cuarentenas levantadas a destiempo, pero estos espejos debieran servirnos para evaluar bien el momento y las condiciones. 
Hay sí elementos psicológicos a considerar en la previsión: a un aislamiento físico forzado no hay forma de evitar que lo siga una explosión de contacto, apenas abiertas las puertas de los hogares. Eso en lo que hace la vida cotidiana. 
Ni qué hablar de la restitución masiva de las y los trabajadores a sus lugares de empleo.
La movilización y los problemas del primer día de cobro de jubilaciones y subsidios son un pálido ejemplo, con sus casi ochocientas mil personas en veredas, contra los millones que atestan ómnibus, trenes y subtes en un día laborable normal.
RESPUESTA SOCIAL AL AISLAMIENTO Y POLÍTICAS PREVENTIVAS
Por ahora, los sectores medios urbanos,  hoy víctimas centrales de los contagios, sostienen mayoritariamente el aislamiento. Pero el encierro, la falta de seguridad económica a corto o largo plazo conspiran en favor de quienes alimentan la crisis. 
Los trabajadores formales e informales, víctimas centrales del cierre temporario cuando no definitivo de empresas y reparticiones, hacen un esfuerzo mayor contra una epidemia que aún no recae centralmente en su espacio social.  
Los más pobres deambulan aun por un límite social antes que geográfico: el barrio, el espacio de aceptación, paridad y reconocimiento. El contacto cercano en lo familiar y fraternal, la aglomeración en su forma de manifestarse, tienen que ver con su cultura de sobrevivencia e identidad tanto o más que con la precariedad y falta de espacio y servicios en sus hogares. El “quedate en el barrio” es la mayor garantía contra la explosión de la pandemia que, en tanto se despliega por los sectores medios urbanos es posible mantener en un curso aplanado y controlable desde los recursos sanitarios que se procuran. 
Tres cuestiones pueden romper este límite y precipitar la situación: la búsqueda de alimentos, de energía para cocinar y para el frío que se aproxima, dinero para subsistir. Eso tiene que llegar antes que se salga a buscarlo. Está claro, aun cuando no hay más referencias que la fiebre amarilla y alguna otra “peste” en Argentina para pensar esta situación, que si el virus saltara este límite “social/geográfico” estaríamos ante el límite del recurso sanitario y eso es lo que queremos evitar.
POLITICAS DE GOBIERNO Y COVID
Contener a unos y otros, garantizando que no haya escasez de lo indispensable en cada área, impidiendo suspensiones y despidos en los sectores productivos y de servicios, postergando los pagos de todas las tarifas, llevando a los barrios aquello que genera movilizaciones masivas –cajeros móviles, agua en sachet, garrafa social, alimentos, por citar algunos ítem críticos- son las vacunas a garantizarle a la comunidad en tanto la cuarentena resulte necesaria.
Un tema aparte es la provisión de alimentos. El Mercado Central funciona casi como en épocas sin covid19. 
Así como declarar de interés público los recursos sanitarios es una medida a tener a mano, debería ser una medida inmediata el uso exclusivo del Mercado Central para la venta mayorista y para organizar la distribución de futas verduras y otros alimentos hacia comedores, merenderos y hogares de los barrios de extrema pobreza. 
Las organizaciones sociales, las FFAA y de seguridad pueden aportar a que el fraccionamiento se produzca allí mismo y llegue tan ordenado a los barrios como para evitar multitudes.
En síntesis, así como la epidemia de coronavirus se empalma en EEUU con su disputa de liderazgo mundial con China, en Argentina se empalma con la disputa por el Estado que realizan los sectores que hasta hace cuatro meses medraban del gobierno neoliberal. 
Han quedado expuestos por el desastre a que llevaron a nuestra patria y su vida social y productiva. 
Su posibilidad ahora, antes que conquistar adhesiones para sus propuestas, consiste en destruir las adhesiones que nosotros conquistamos. Sólo nuestros errores y la virulencia de la pandemia pueden fortalecerlos.  
Unidad, solidaridad y firmeza en el uso de recursos serán tan eficaces como acertar en los tiempos de la cuarentena y no apurar su cese por la presión de quienes hoy van en el mismo sentido que el covid19.  

domingo, 29 de marzo de 2020

GOBIERNO, CUARENTENA Y CORONAVIRUS: CUATRO PROBLEMAS

El económico: ¿Como garantizar subsistencia y un relativo desarrollo con un empleo mínimo de personas, de modo de no afectar el control que opera el aislamiento social hoy? A los problemas para mantener la actividad productiva indispensable, Paolo Roca hoy le agrega el despido de un millar y medio de trabajadores. El gobierno queda ante una disyuntiva, o confronta con un gran empleador o queda expuesto con los afectados y quienes va a mirarse en ese espejo. El tema es que si no hay decisión ejemplar del gobierno los despidos de Techint tendrán dos consecuencias: emulación de empresarios tan salvajes como Roca, preocupación y movilización  de los trabajadores que hoy hacen  banco en su casa. Ambas pueden confluir a una presión bolsonarista sobre el gobierno y quebrar la casi unanimidad con que hoy responde la población.
El social: si la pandemia rompiera el cerco de clase, si ingresara en los hogares más pobres, muy pocas de las medidas y mensajes actuales resultarían eficaces. La población  de los barrios no solo es difícil de contener porque tiene que procurarse elementos para subsistir.  Toda su cultura de sobrevivencia y sociabilidad se funda en el contacto directo, la cercanía corporal, la acción colectiva. La cuarentena muestra su mayor eficacia en haber logrado mantener a este sector relativamente separado del que pudo viajar y cargar involuntariamente con el covid 19 al país.
El psicológico: mientras las situaciones antisociales y los padecimientos se agrandan en lo concreto y también  en lo perceptivo con la cuarentena, los que se derivarían de una explosión en el contagio o si simplemente si se produjera la llegada del esperado "pico" con la cuarentena levantada, son cuestiones que vemos por TV en países lejanos o simplemente advertencias separadas de nuestra experiencia directa. 
Es el eterno problema de quienes trabajamos en prevención: proponer beneficio a mediano o largo plazo contra autorestricciones en el presente. 
Lo principal en esto es la convicción  de quien decide y la capacidad de transmitirlo de modo que despierte respaldo consciente y, sobre todo, afectivo. 
Si la violencia, los padecimientos y las conductas antisociales aumentan con el encierro: ¿cuánto más aumentarían con la experiencia directa de que los casos, internaciones y muertes se multipliquen en tu cuadra, tu lugar de trabajo o en tu familia? 
Los mensajes tienen que reforzar  valor de lo que se tiene ahora: hijos, padres, familia, posibilidades de hacer algo, recursos técnicos para vincularse a distancia, etc. También aportar a una épica del comportamiento colectivo. Sin caer en la metáfora bélica, el aislamiento concreto puede producir un paradójico efecto colectivo: todas y todos identificados en la resistencia a la pandemia,

El comunicacional: Este cuarto problema tiene que ver con los medios, las redes, los mensajes con que se recrean: va creciendo la violencia y demonizacion, con los pocos pero crudos hechos de desobediencia e irresponsabilidad, recupera lugar. Los insultos, las reconvenciones y linchamientos virtuales a los actores de esos hechos se trasladan a mensajes contra una franja indefinida de supuestos futuros irresponsables: "no seas forro", "quedate en tu casa, LPQTP", "corré en tu living, pelotudo". Mientras escribo, Cecilia me muestra uno: "los que se quejan de las medidas por autoritarias las van a aceptar cuando las impongan los milicos en la calle". 
Como en muchas cuestiones de la vida, la empatía, la solidaridad y el buen trato son el sostén  de las conductas colectivas. En lo que hace a la salud mucho más: si un mensaje preventivo se monta en el miedo, la agresión  o la amenaza, la respuesta social tiende a ser la negación y/o el rechazo. 
Es más,  considerando de qué cuatro años venimos, la creación de este nuevo enemigo, "el/la irresponsable" anónima y masiva, tiende a fragmentar una unidad social que, a pesar de dificultades y debilidades, estamos logrando y necesitamos ante la pandemia y como pueblo.

martes, 24 de marzo de 2020

ESTADO CRIMINAL Y CORONAVIRUS

Vale buscar este reportaje de C5N a Victoria Moreno, médica Argentina residente en Nueva York, quien está en cuarentena tras infectarse con covid19, al igual que su esposo y sus pequeñas hijas.
"Estábamos recibiendo personas con malestares y pensábamos que era gripe. Pero llegaba muy tarde y no según lo habitual. Con el tiempo comenzamos a pensar que era coronavirus y a decirle a la gente que se quede en su casa. Hay muchísimos trabajadores de salud infectados, no se da abasto. (...) Una de las primeras infectadas fue la señora de la recepción". (Obvio que atendía sin barbijo o máscara, nadie pensó en proveérselo).
Mucho de lo que hoy se presenta como crecimiento acelerado del covid19 en EEUU (el alcalde de NY dice que "va en tren bala"), fue epidemia encubierta, es consecuencia de las políticas de Estado de Trump a la hora de afrontarla, no registrar su ingreso y progresión y, sobre todo, no fijar protocolos para los trabajadores de salud y proveerlos de lo necesario para cuidar y cuidarse. La infección circuló por los servicios de salud, pasó de pacientes a trabajadores de salud, de ellos a otros pacientes y a sus hogares.
Mientras Trump y su gente minimizaban el curso y la virulencia, valga la redundancia, de la pandemia, el coronavirus alcanzaba masa crítica para hacerse presente en miles y algo operó para que no le llegara al presidente ni a la sociedad el alerta y la alarma desde el espacio de salud (hospitales, clínicas, profesionales).

Nunca hay "Estado ausente", menos el de los EEUU, gendarme del mundo y de su propio territorio, sostenido en la articulación de la burocracia política con el poderoso complejo militar farmacéutico. Si este Estado, el más paranoico y agresivo de la historia dice en la voz de su presidente que no hay amenaza biológica, hasta las personas que por su profesión tendrían que haber actuado quedan entrampadas en su lógica.
Nada de Estado ausente: Hay Estados con algún interés en promover soberanía, bienestar y salud para sus pueblos, hay Estados que trabajan para otros intereses. En los EEUU, una sociedad acostumbrada a responder al mandato de Estado, trabajadores con poca organicidad gremial y política, la poca incidencia de la voz social en las políticas de gobierno, remataron en la acción de un Estado negador, principal responsable de la expansión de la epidemia, su morbilidad y la muertes, así como de la falta de recursos ante una catástrofe que aún no alcanzó su punto más destructivo.
No nos bajemos el precio diciendo que la pandemia llegó a Argentina después de extenderse por otros países. 

Sí, llegó después, pero a un país que recupera el Estado para el pueblo y encuentra que todos los recursos, incluida su incidencia en las conductas sociales y profesionales, se van poniendo a disposición de proteger la salud y las vidas de toda nuestra población.

lunes, 9 de marzo de 2020

CORONAVIRUS. NO A LA PROMOCION DEL MIEDO Y LA EXCLUSIÓN

A la vista de lo que están haciendo los medios con esta nueva gripe, recupero algo escrito en 1998 a propósito del vih-sida, en el marco de nuestra actividad desde Fundación R.E.D. La repetición de iguales prácticas a 21 años, justifican esta autoreferencia.
"SIDA: MIEDO E INFORMACIÒN
Si una actividad de prevención no cumple con el objetivo previsto es posible que cumpla con el contrario: no sòlo no ayudan a prevenirse sino que aumentan el riesgo de adquirir una enfermedad. Ese es el caso, en las campañas de prevención del SIDA, del efecto producido por la apelación al miedo."
Lejos de promover la prevención, el MIEDO HACE:
- que cada individuo niegue sus conductas de riesgo.
- que la comunidad segregue a las personas que viven con VIH.
- que las personas que viven con VIH se vean obligadas a ocultarse.
El camino fàcil de provocar miedos o desplegar información en forma indiscriminada no resuelve el problema de modificar la relación de la sociedad y cada uno de nosotros con el SIDA y sus implicaciones.



Cada sociedad integra en su cultura elementos contradictorios y, a la hora de hacer prevención, debemos considerar su incidencia para evitar que obstaculicen nuestra labor." (*)
¿Qué tiene que ver el coronavirus con el sida?
El corona no circula por su cuenta sino en personas materiales, concretas. Una campaña mal planteada o malintencionada, termina convirtiendo a las personas, grupos lo, como lo muestran Jorge Rachid y M H Shelman en el programa "El Frasco, Medios sin cura", convierte a países en peligro biológico, un motivo más para aislarlos y atacarlos.
Nada promueve más la salud y previene más la enfermedad que la respuesta colectiva, solidaria, la visión de mis semejantes como una ayuda, nunca como una amenaza o un peligro.
Pero venimos de una reacción conservadora a nivel regional y nacional, con gobiernos que en su disputa con los procesos de integración popular iniciados en la ultima década del siglo XX en nuestra región, usaron como principal herramienta ideológica la construcción de lo diverso como enemigo, del otro como obstáculo a mi realización, a mis intereses. Pocas cosas más funcionales a la propagación de una epidemia que esas políticas de disgregación social, de promoción de pánico y aislamiento, pocas cosas más funcionales a aquellos intereses antipopulares que la aparición de una epidemia enfrentada desde el miedo. Por caso, la fallida "marcha de los barbijos".
Ahora, que con nuestro nuevo gobierno, el de México, la resistencia de pueblos y gobiernos en Cuba, Venezuela, Nicaragua, las luchas populares en Bolivia, Chile y Ecuador, intentamos retomar el camino hacia una América Latina con voz propia, la respuesta en salud, a la desnutrición y mortalidad infantil, la violencia contra la mujeres, a la tuberculosis, el dengue, el chagas, la gripe común, el retorno del sarampión, debe seguir el mismo curso que la propuesta popular: mejorar las condiciones de vida de nuestro pueblos, acción comunitaria, puesta de todos los avances de las profesiones de salud a disposición de toda la sociedad.
(*) "SIDA, Manual para Docentes y Promotores de Salud", Editorial Colihue

domingo, 8 de marzo de 2020

EL DIA DE LA MUJER, LA DIGNIDAD Y LA VERGÜENZA

Movilización 
de obreras textiles de Nueva York el 8 de marzo de 1857, 120 mujeres asesinadas por la represión policial. 25 de marzo de 1911, arde el edificio de la fábrica de camisas Shirthwaist, en Nueva York, con las salidas bloquedas por los dueños mueren 146 trabajadoras.
Mucho antes que la UN, Clara Zetkin propuso celebrar en el recuerdo de sus luchas y martirio, el día de la mujer trabajadora. 
El patriarcado, el sometimiento a las mujeres y a las diversidades, las violencias con que siempre se sostiene la violencia del sometimiento, la violencia de la postergación, existieron antes de capitalismo. Pero el capitalismo los llevó hasta el paroxismo. 
El derecho a votar, el derecho a la propiedad, el derecho a la misma remuneración por el mismo trabajo, el derecho a expresarse, el derecho a ser de un modo no impuesto, nunca llegaron temprano a las mujeres, nunca sin lucha, nunca sin sangre.
Mi saludo a mi hija Laura, a mi compañera Ceci, mi saludo a mi vieja, que un día descubrí que sólo hablaba después que mi viejo ya se había expresado, pero otro día, antes, cruzó la calle para esperar al cura del pueblo y pedirle ayuda por su hijo preso (y nunca me lo dijo, tampoco que solo recibió rechazo por este gesto), mi saludo a mi abuela india, que no llegó a conocerme pues murió a un mes de parir a su onceavo hijo, mi padre, mi abuela paterna rescatada de todos los silencios filiales gracias a un relato de ese tío que vivía en la calle, mi saludo a mi abuela materna, que copiaba todo el autoritarismo precedente para hacerse su propio lugar, mi saludo a todas las compañeras, a Ana Mohaded, que está  y me sigue llenando de orgullo saberla amiga, a Analía, Cristina Fontanellas, asesinada junto a tantas por la dictadura y con quien me enorgullece también haber compartido la militancia, mi saludo a mis amigas, a mis compatriotas, que con sus luchas nos van descubriendo un mundo mejor a pesar de y con nuestras taras masculinas ancestrales a cuestas.
Una historia de postergación, humillación y crímenes precede estos días en que las conquistas de género conviven con femicidios, prohibiciones inmorales y patológicas. 
Pero el voto, el cupo, la potestad, la identidad de género, pronto la despenalizalizacion del aborto, se erigen como realidades en nuestra Patria, con tanta fuerza como las movilizaciones de pañuelos verdes, con la fuerza de haber parido a Eva, a Hebe, a Estela, a Cristina, a tantas y tantas que desde el anonimato han sostenido nuestra sociabilidad y nuestra esperanza hasta cuando parecía imposible hacerlo. 
No se puede volver atrás el reloj de la vida y la historia. No puedo soñar con mi madre, mis tías, sus amigas de aquel tiempo, desplegando todo su potencial en el mundo en que crecí. Ni soñar qué  tanto más grande hubiera sido mi generación en un mundo así.
Pude en cambio compartir desde la militancia y la vida con otras mujeres este mundo que  estamos construyendo, poblado de logros y retrocesos. 
Puedo aspirar, gracias a eso, a que las generaciones que nos sucedan hagan que toda discriminación sea nada más que el recuerdo de una época de vergüenza, sólo rescatada por la dignidad de las luchas que la dejaron atrás.

lunes, 2 de marzo de 2020

EL DISCURSO PRESIDENCIAL: UN PASO HACIA LA SALUD MENTAL Y LA DEMOCRACIA

Alberto da su discurso anual, presenta las medidas a tomar en el año y su fundamento ante a ambas Cámaras,  autoridades provinciales, funcionarios, organizaciones sociales, Madres y Abuelas.
Están quienes van a ejecutarlas, quienes van a controlar que así  se haga, quienes sumaran adhesiones, quienes querrán oponerse. Por primera vez, desde 2015, todas y todos saben que lo que están escuchando se va a hacer, el discurso institucional y la acción de gobierno vuelven a unirse. El mundo, al menos en nuestra Patria, se hace un poco menos ajeno.
Concluida la ceremonia, podemos hacer una contribución  necesaria al reestablecimiento de una cultura solidaria y a reparar la salud mental de todas y todos: compartir este discurso en casa, en las escuelas y en todos espacios de convivencia, re escucharlo y comentarlo con  nuestros hijos, compañeros, allegados.
Desde el anuncio de la ILE hasta el compromiso con el restablecimiento de la moral institucional, desde el recuerdo a los los submarinistas hasta afirmar los derechos humanos como condición de existencia de la República, desde la recuperación de nuestra historia de soberanía en la figura de Belgrano hasta el diagnóstico sobre el momento terminal que sufre  nuestro poder judicial, desde la reevaluación de la palabra personal y pública a la condena al envilecimiento que sufrieron una y otra en el pasado reciente, todo habla de una refundación democrática y moral en marcha.
Frente al discurso oligárquico, indolente, violento, discriminador, paranoico e impune que caracterizó  al macrismo vuelve lo  mejor de nuestra sociabilidad popular: palabra, veracidad, compromiso y empatía para con nuestros semejantes, eso que no por casualidad ha devenido en llamarse "el otro".
Es mucho lo que queda por hacer, pero el compromiso, los objetivos y prioridades quedan establecidos. La decisión popular de que suceda, también.
Si el gobierno de Cambiemos corrió  la línea del bien y el mal hacia las fronteras de la perversión, este mensaje trae la línea hacia el bien común y la moral solidaria como soporte de gobierno, moral pública y personal, los restablece como condición de ciudadanía.
Sólo  en esas condiciones pueden prosperar la esperanza, la confianza, el reconocimiento del otro y la diversidad que eso implica. Sólo  en esas condiciones se puede encarar con posibilidad cierta a aquello que Freud definía como salud: la capacidad de amar, producir y convivir, aún frente a las dificultades propias de la vida.
Mario Burgos
DISCURSO PRESIDENCIAL 1 DE MARZO DE 2020

miércoles, 26 de febrero de 2020

HOLA NÉSTOR, ES EL 2020, VOLVIMOS

A todas y todos nos dejaste algún momento personal.
Algo que, en presencia o a la distancia, nos hizo compartir tu gesta, más acá de la militancia, de los sueños, de la historia.
¿Quién de nosotros no quiso sumergirse en un mar de compañeros unidos por la emoción de tener al fin un presidente de verdad? ¿Quién de nosotros no quiso, antes de saber que eso era posible, ver a un presidente pedir perdón, Él, que no callaba, perdón por el silencio de quienes lo precedieron tras el horror y el despojo?
¿Quién de nosotros no quiso abrazar a Cristina y sentir que su fuego descansa por un momento en ese abrazo?
¿Quién de nosotros no quiso mirar a un presidente yanky y decirle "basta", mirarlo cara a cara de un modo que hasta esa palabra sea innecesaria, verlo partir de nuestra Patria derrotado por una vez?
¿Quién de nosotros no quiso, si hay que partir, se sabe, quedar en la memoria de todas y todos para siempre?
¿Quién de nuestra generación no quiso ser por un momento Juan Salvo, el Eternauta, dándole pelea al invasor junto a nuestra gente? Vos lo fuiste al punto de reemplazar su rostro cuando se lo evoca.
En cada momento volvés desde la nada como Juan, para decirnos que otra vez hay que pelear, resistir, reconstruir, que vos ya lo viste y que es posible, que la calma es un momento cuando el mundo es de otros que no saben ni quieren compartir.
Como hoy, como cuando nos conocimos, como siempre en estas tierras.
Ayer, por y a pesar de tu cumpleaños, quise esquivar ese minuto que ninguno de nosotros hubiera querido vivir pero todos llevamos dentro, de acuerdo a dónde nos encontró la noticia. A mí en casa, preparando café y mate, con facturas, esperando a quien resultó ser una piba, para el censo del 2010. La TV estaba en modo silencio tras una charla por teléfono y la veo ahora, otra vez en silencio como aquella vez, cuando suena otra llamada y entre llantos me dicen que estás muerto y el cartel fijo me lo confirma en la pantalla.
¿Quién de nosotros no quiere aún hoy que aquello no sea cierto?
¿Quién de nosotros no quisiera que hagas hoy lo de siempre, lo del líder, mostrar que cada uno, que cada una es capaz, que hay que hacerlo y que es posible. Que ni siquiera la muerte, ni siquiera la vida son excusa para sacarle el cuerpo?
Y volvés, como Juan Salvo en su eterno irse y volver a través del tiempo, a buscarnos, a sumarnos de cara a lo grandioso y a lo minúsculo, cotidiano.

Hola Néstor, vamos juntos, sigamos.