domingo, 12 de septiembre de 2010

de iglesias y corporaciones: la corpo periodística

Una lástima la patinada de Sebastián Wainraich en ocasión de la visita de Aliverti al programa TVR.
En tren de defender a Tenembaum y Lanata de lo que consideró citas fuera de contexto, inventó una supuesta "ïglesia kirchnerista" de la que participarían los que rechazan todo cuestionamiento al gobierno.
Primero veamos las "citas fuera de contexto": afirmaciones varias de ambos en defensa del Grupo Clarín. En el caso de Lanata, también una llamada a terminar con la revisión de la dictadura "porque pasaron ya 30 años"
La defensa: se trataría de "dichos promovidos por un ego excesivo" de dos personas "que no se puede decir que hayan äpoyado a la dictadura"
Lo de la iglesia. Lamentablemente el periodista no se extendió sobre qué consideraba iglesia.
Trataré de avanzar un poco: Junto al deseo de trascender, de compartir o hacer algo por los demás, aspectos positivos que se pueden encontrar en casi cualquier pensamiento y práctica religiosos, suelen aparecer también mecanismos de justificación de cualquier conducta por el hecho de situarla en el contexto de defender a los de la propia iglesia o al dios que cada quien considera verdadero. Si Camilo Torres, Mujica o Angelelli dan cuanta ejemplar de lo primero, Bonamín, Aguer, Grassi o Ratzinguer son ejemplo claro de lo segundo.
Volviendo a estos dos muchachos, Lanatta y Tenembaum,podemos decir que con Castro, constituyen la línea de defensa menos sospechable del grupo delictivo- mediático.
Por más que seamos buenos y dejemos de lado toda sospecha de connivencia con ese poder mediático, convengamos en que no se trata de que estén enojados con el gobierno por ego y a uno no le guste. Están defendiendo a responsables de delitos de lesa humanidad, a gente que ni siquiera puede invocar una razón política sino que participó del genocidio por negocio, tal el caso de Ernestina Herrera, Mitre o Magnetto. Lanatta va más lejos, llama a "dejarse de joder con la dictadura porque ya pasaron 30 años.
Algo le falla: es hoy que faltan casi 400 pibes apropiados tras el asesinato de sus madres y padres. Es hoy que no sabemos el paradero de la mayoría de los 30 mil desaparecidos. Es aún hoy que Papel Prensa sigue en manos de Clarín y La Nación, despues que lo apropiaron mediante tortura,amenaza y secuestro y lo negociaran con la dictadura a cambio de operativos de prensa. Es hoy que se están cometiendo los delitos que Lanata pretende que olvidemos.
Como dijera un periodista de otro tipo: si quien rechaza una verdad por ego es mal periodista, quien negocia por ego los derechos humanos es un miserable.
Volviendo a lo de la iglesia, nada más parecido a una iglesia que la prerrogativa de impunidad que Wainraich les concede a estos ex progres, ex periodistas, ex personas en una defensa corporativa capaz de colocar en un mismo nivel la adhesión política a una propuesta y el apañar delitos de lesa humanidad.

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