viernes, 16 de septiembre de 2016

Chau Topo, todo lo material....

"Los pibes militan, son elegidos por sus compañeros, quieren tener argumentos para defender sus intereses y para fundamentar en negociaciones y debates.  Ya hubo algunas charlas sobre peronismo, quieren también tener en cuenta los motivos y objetivos de la izquierda"
Hace un mes y medio, en casa del Topo, con su amigo Eduardo, dirigente del Sindicato en cuestión y con Cecilia vamos planeando un curso para delegados gremiales. El Topo y yo yo somos +60, Cecilia se acerca, Eduardo es más joven. Pero el entusiasmo es el de siempre. El que nos hizo encontrar en el 2001, CTA mediante, el que nos hizo intentar mil cosas en estos años.
El Turco Germán solía decir, "apurémonos a hacer lo que podamos, no dejemos las cosas para el tiempo que nos encontrará hablando de enfermedades en la sala de espera de algún hospital·. Germán Abdala se fue mucho antes que nos llegaran esos tiempos. Pienso esto a propósito que interrumpimos un poco los planes del curso hace unos días, a la espera que el Topo salga de una neumonía. Hace justo una semana, ya repuesto, me llamó para retomar la cosa.
La vida del Topo, militante del PC en otras épocas, de Mataderos, devenido en kirchnerista para concluir que ser comunista pasa por ser peronista en nuestro país y presentar su ficha de aifliación al PJ de la zona, no da para una semblanza corta ni me da el cuero para intentarla.
Hijo de la, quizás, más antigua militante comunista con vida en la Argentina, se preocupaba por los achaques que la vejez le traía a su madre. Hoy el Topo ya no estará para ella y será difícil encontrar cómo decírselo.
El Topo fue responsable de diversas áreas del PC, fue miliciano, hizo cursos en la vieja URSS hasta que un día en su último viaje no lo dejaron entrar en la nueva porque "figuraba en listas de militantes comunistas".
Tambén fue, para envidia de lo que el nombre de su oficio nos evocaba a compañeros y amigos, "encimador". Es decir, tenía el oficio de doblar las telas para confección, de modo que una vez cortadas su caída fuera la mejor posible.
Padre de tres hijos, todos valiosos, abuelo múltiple, siempre compañero de Cristina, los últimos doce años le trajeron felicidades impensadas, tras el genocidio, la marea neoliberal, la derrota permanente en los ´90.
El Topo sabía que el capitalismo siempre vuelve por las suyas y cuando recupera el resuello agrede con todo lo que tiene a mano. Es el caso de estos días y él los esperaba. Pero no dejaban de dolerle las cosas que esta restauración le hacía a sus compañeros, a los vecinos, a todos. Más le dolían cuanto más le quedaba claro que esta última derrota no era inevitable.
Hoy, mientras sobrellevo una gripe tratando que no devenga en neumonía, Cecilia me avisa que llamó mi hija: " Dice que falleció el Topo"

Llamadas y mails mediante me cuentan que lo cremarían hoy en la Chacarita a las 12, que fue un infarto, que ya no legaré a tiempo ni estoy en condiciones de manejar hasta allá. Cremación, cementerio, infarto, neumonías, palabras que se acumulan sin dar cuenta de por qué mañana, el lunes, o en una semana, no podré preguntarle cómo ve la cosa, ni me llamará para que escriba sobre algún tema o para que de una vez pongamos en marcha el curso. 
Palabras que no alcanzan para dar la talla del Topo, sólo para decir que otro militante, dotado de esa grandeza que la militancia recibe de nuestro pueblo, se nos ha ido en épocas difíciles y tal vez no haya actos para su despedida. "todo lo material se disuelve en el aire", gustaba recordar el Topo entre las frase más logradas de Carlos Marx.  No todo al fin, queda el recuerdo, lo más resistente.
Vamos, total al fin nada es cierto (...)  ya se que no vendrás pero aún que cursi, te esperará lo mismo el paredón (...) y el fraternal rincón de nuestro amor... ("A Homero")

Chau Topo, todo lo material....

"Los pibes militan, son elegidos por sus compañeros, quieren tener argumentos para defender sus intereses y para fundamentar en negociaciones y debates.  Ya hubo algunas charlas sobre peronismo, quieren también tener en cuenta los motivos y objetivos de la izquierda"
Hace un mes y medio, en casa del Topo, con su amigo Eduardo, dirigente del Sindicato en cuestión y con Cecilia vamos planeando un curso para delegados gremiales. El Topo y yo yo somos +60, Cecilia se acerca, Eduardo es más joven. Pero el entusiasmo es el de siempre. El que nos hizo encontrar en el 2001, CTA mediante, el que nos hizo intentar mil cosas en estos años.
El Turco Germán solía decir, "apurémonos a hacer lo que podamos, no dejemos las cosas para el tiempo que nos encontrará hablando de enfermedades en la sala de espera de algún hospital·. El Turco Abdala se fue mucho antes que nos llegaran esos tiempos. Pienso esto a propósito que interrumpimos un poco los planes del curso hace unos días, a la espera que el Topo salga de una neumonía. Hace justo una semana, ya repuesto, me llamó para retomar la cosa.
La vida del Topo, militante del PC en otras épocas, de Mataderos, devenido en kirchnerista para concluir que ser comunista pasa por ser peronista en nuestro país y presentar su ficha de aifliación al PJ de la zona, no da para una semblanza corta ni me da el cuero para intentarla.
Hijo de la, quizás, más antigua militante comunista con vida en la Argentina, se preocupaba por los achaques que la vejez le traía a su madre. Hoy el Topo ya no estará para ella y será difícil encontrar cómo decírselo.
El Topo fue responsable de diversas áreas del PC, fue miliciano, hizo cursos en la vieja URSS hasta que un día en su último viaje no lo dejaron entrar en la nueva porque "figuraba en listas de militantes comunistas".
Tambén fue, para envidia de lo que el nombre de su oficio nos evocaba a compañeros y amigos, "encimador". Es decir, tenía el oficio de doblar las telas para confección, de modo que una vez cortadas su caída fuera la mejor posible.
Padre de tres hijos, todos valiosos, abuelo múltiple, siempre compañero de Cristina, los últimos doce años le trajeron felicidades impensadas, tras el genocidio, la marea neoliberal, la derrota permanente en los ´90.
El Topo sabía que el capitalismo siempre vuelve por las suyas y cuando recupera el resuello agrede con todo lo que tiene a mano. Es el caso de estos días y él los esperaba. Pero no dejaban de dolerle las cosas que esta restauración le hacía a sus compañeros, a los vecinos, a todos. Más le dolían cuanto más le quedaba claro que esta última derrota no era inevitable.
Hoy, mientras sobrellevo una gripe tratando que no devenga en neumonía, Cecilia me avisa que llamó mi hija: " Dice que falleció el Topo"

Llamadas y mails mediante me cuentan que lo cremarían hoy en la Chacarita a las 12, que fue un infarto, que ya no legaré a tiempo ni estoy en condiciones de manejar hasta allá. Cremación, cementerio, infarto, neumonías, palabras que se acumulan sin dar cuenta de por qué mañana, el lunes, o en una semana, no podré preguntarle cómo ve la cosa, ni me llamará para que escriba sobre algún tema o para que de una vez pongamos en marcha el curso. 
Palabras que no alcanzan para dar la talla del Topo, sólo para decir que otro militante, dotado de esa grandeza que la militancia recibe de nuestro pueblo, se nos ha ido en épocas difíciles y tal vez no haya actos para su despedida. "todo lo material se disuelve en el aire", gustaba recordar el Topo entre las frase más logradas de Carlos Marx.  No todo al fin, queda el recuerdo, lo más resistente.
Vamos, total al fin nada es cierto (...)  ya se que no vendrás pero aún que cursi, te esperará lo mismo el paredón (...) y el fraternal rincón de nuestro amor... ("A Homero")

Chau Topo, todo lo esencial....

"Los pibes militan, con elegidos por sus compañeros, quieren tener argumentos para defender sus intereses y para fundamentar en negociaciones y debates.  Ya hubo algunas charlas sobre peronismo, quieren también tener en cuenta los motivos y objetivos de la izquierda"
Hace un mes y medio, en casa del Topo, con su amigo Eduardo, dirigente del Sindicato en cuestión y con Cecilia vamos planeando un curso para delegados gremiales. El Topo y yo yo somos +60, Cecilia se acerca, Eduardo es más joven. Pero el entusiasmo es el de siempre. El que nos hizo encontrar en el 2001, CTA mediante, el que nos hizo intentar mil cosas en estos años.
El Turco Germán solía decir, "apurémonos a hacer lo que podamos, no dejemos las cosas para el tiempo que nos encontrará hablando de enfermedades en la sala de espera de algún hospital·. El Turco Abdala se fue mucho antes que nos llegaran esos tiempos. Pienso esto a propósito que interrumpimos un poco los planes del curso hace unos días, a la espera que el Topo salga de una neumonía. Hace justo una semana, ya repuesto, me llamó para retomar la cosa.
La vida del Topo, militante del PC en otras épocas, de Mataderos, devenido en kirchnerista para concluir que ser comunista pasa por ser peronista en nuestro país y presentar su ficha de aifliación al PJ d ela zona, no da para una semablanza corta ni me da el cuero para intentarla.
Hijo de la, quizás, más antigua militante comunista con vida en la Argentina, se preocupaba por los achaques que la vejez le traía a su madre. Hoy el Topo ya no estará para ella y será difícil encontrar cómo decírselo.
El Topo fue responsable de diversas áreas del PC, fue miliciano, hizo cursos en la vieja URSS hasta que un día en su último viaje no lo dejaron entrar en la nueva porque "figuraba en listas de militantes comunistas".
Tambén fue, para envidia de lo que el nombre de su oficio nos evocaba a compañeros y amigos, "encimador". Es decir, tenía el oficio de doblar las telas para confección, de modo que una vez cortadas su caída fuera la mejor posible.
Padre de tres hijos, todos valiosos, abuelo múltiple, siempre compañero de Cristina, los últimos doce años le trajeron felicidades impensadas, tras el genocidio, la marea neoliberal, la derrota permanente en los ´90.
El Topo sabía que el capitalismo siempre vuelve por las suyas y cuando recupera el resuello agrede con todo lo que tiene a mano. Es el caso de estos días y él los esperaba. Pero no dejaban de dolerle las cosas que esta restauración le hacía a sus compañeros, a los vecinos, a todos. Más le dolían cuanto más le quedaba claro que esta última derrota no era inevitable.
Hoy, mientras sobrellevo una gripe tratando que no devenga en neumonía, Cecilia me avisa que llamó mi hija: " Dice que falleció el Topo"

Llamadas y mails mediante me cuentan que lo cremarían hoy en la Chacarita a las 12, que fue un infarto, que ya no legaré a tiempo ni estoy en condiciones de manejar hasta allá. Cremación, cementerio, infarto, neumonías, palabras que se acumulan sin dar cuenta de por qué mañana, el lunes, o en una semana, no podré preguntarle cómo ve la cosa, ni me llamará para que escriba sobre algún tema o para que de una vez pongamos en marcha el curso. 
Palabras que no alcanzan para dar la talla del Topo, sólo para decir que otro militante, dotado de esa grandeza que la militancia recibe de nuestro pueblo se nos ha ido en épocas difíciles y tal vez no haya actos para su despedida. "todo lo esencial se disuelve en el aire", gustaba recordar el Topo entre las frase más logradas de Carlos Marx.  No todo al fin, queda el recuerdo, lo más resistente.
Vamos, total al fin nada es cierto (...)  ya se que no vendrás pero aún que cursi, te esperará lo mismo el paredón (...) y el fraternal rincón de nuestro amor... "A Homero"

miércoles, 7 de septiembre de 2016

BICENTENARIOS y SINCERICIDIOS DEL INCONCIENTE:


En 2016 nos arrebataron el sol. 
Por más que el creador de la escarapela del bicenario 2010 y la del bicentenario 2016, el diseñador Hernán Berdichevsky, repita el indemostrable argumento sobre que este diseño "une la grieta" no hace falta ser semiólogo para percibir lo que su inconciente manifiesta de modo patente. Este bicentenario, al revés de aquel festivo, callejero y apropiado por el pueblo en 2010, ha perdido aquello que da vida a toda efeméride: el reconocimiento popular. Si se busca en simbologías milenarias y actuales pocas imágenes evocan más vida y, sobre todo más generación de vida, que el sol. 
Agreguemos, de paso, que el sol no fue introducido en los símbolos patrios por el kirchnerismo sino por los patriotas de mayo. No se trataba de cualquier sol sino del sol de los Incas, el Inti, que fuera incluido en la primer moneda argentina, luego en nuestra bandera, como homenaje a los pueblos originarios en un momento de las luchas por la independencia en que la dirigencia revolucionaria contaba a estos pueblos como pueblo y no como chusma a exterminar sugún el credo sarmientino- terrateniente posterior.
Así que esta escarapela 2016, que de tan borrada hacia su centro evoca lo que le fue recortado,  sincera de modo simbólico lo que vino a hacer el gobierno que la proyecta como símbolo: este bicentenario no tuvo vida y el que se la quitó, mas allá de quién hizo el diseño, fue quien convalidó desde el gobierno esa falta de sol para diferenciarse del bicentenarioi de mayo. Aquel "festejo K" que tanto sufrimiento le trajo a la derecha porque preanunciaba el futuro triunfo de Cristina en 2011. 
Ah! Esa idea de que mutilar una imagen "cierra grietas" no resiste ni un congreso de publicistas. 
Claro, a la hora de vendérselo al gobierno quizás fue el argumento que hizo la diferencia.
Ver reportaje en Diario Clarín:  "Habló el diseñador que hizo el logo del Bicentenario: "Une la grieta"

martes, 6 de septiembre de 2016

CON EL PUEBLO ADENTRO

En el auto voy este sábado escuchando "Vení cuando quieras". Unas horas antes, con el Negro Gaitán y otros compañeros de Córdoba fuimos a visitar un pequeño recordatorio a Atilio López y Juan josé Varas que hiciéramos en Ruta 6, a pocos km de Ruta 8, a instancias de Claudio Pena allá por el 2012.
Vuelvo al programa de la AM 1030. Se escucha la voz de Barragán, uno de los entrevistados y me vienen sentimientos contradictorios. Por un lado la alegría de escuchar una voz hoy censurada en los medios. Por otro, el desacuerdo con su evaluación de nuestra situación actual, comparándola con el proceso de destitución de Dilma en Brasil. 
Barragán concluye en que, lo transcribo textual más abajo, haber perdido las elecciones pone a nuestro movimiento " a salvo de pagar el costo del ajuste" y a Macri lo deja expuesto a "hacerse cargo" de lo que hace. 
La reflexión tiene lógica pero naufraga al faltarle un factor: el pueblo. Un pueblo triunfante en las elecciones y por lo tanto triunfante en la defensa de su gobierno popular hubiera tenido una capacidad de confrontación y resistencia superior a la de hoy. Un pueblo derrotado en elecciones y perplejo ante la derrota de algo que durante años pareció posible, un gobierno propio aún en los marcos del capitalismo y frente a una ofensiva mundial de la derecha, un pueblo decepcionado, atacado en todos los frentes, demonizado en sus convicciones, encuentra más dificultades para defender sus derechos y conquistas, sobre todo si sus referencias se ven divididas y con poca claridad. 
No es futurología. Futurología sería pensar qué hubiera pasado con Scioli si ganábamos las elecciones sin considerar que ese triunfo hubiera actuado como un factor de desmentida de cualquier argumentación neoliberal y un reactivo a cualquier medida de recorte de derechos como las que se viene implementando hoy. 
En política, como en lo que hace a distribución del ingreso, las cosas se cierran con el pueblo adentro. Sin ese componente, sin el pueblo, sus intereses, su estado de ánimo y sus prioridades como referencia principal, cualquier análisis está destinado al error. 
Es el pueblo, por otra parte, el que paga los costos. En pibes que ya no pueden seguir la universidad o terminar el secundario, menos conseguir laburo, en familias destrozadas, en generaciones que vuelven a perder su futuro, en hambre y desocupación presentes, en fin en pérdida de derechos y presencia en la sociedad. 
En cuanto a quienes hacemos política el costo lo pagamos cuando erramos. 
Este pensamiento que me ocupa va en el mismo sentido que el que nos llevó a la derrota en 2015. No era lo mismo ganar o perder hace 8 meses, no es lo mismo hoy. No es lo mismo disputar contra la oligarquía habiéndole escamoteado el gobierno que sufrir todo el peso del poder oligárquico desde el gobierno en sus manos. Esa fue y sigue siendo la primera enseñanaza que dejó el peronismo desde 1945 y la que mantuvo nuestra vigencia a 70 años vista de comenzar esa experiencia: todo reclamo, toda lucha popular debe devenir en política de Estado. Por eso hasta el imperialismo nos considera un enemigo a exterminar siempre.
En cuanto a Macri, se viene haciendo cargo desee que asumió: está haciendo todo lo que SU gente ve como necesario para desarticular al pueblo y reestablecer su dominación. Textual de Barragán en el minuto 35:30 de " Vení cuando quieras": "La desgracia de haber perdido las elecciones nos trae la ventaja de salvarnos de sufrir lo que está sufriendo Dilma, que es lo que le hubieran hecho a Scioli. La oleada de la derecha venía, ganando quien gane (...) En ese sentido nosotros quedamos preservados. (...) podríamos hacber estado pagando el costo que está pagando ahora Dilma. Macri se va a tener que hacer cargo de toda la destrucción que está haciendo...(...) con un Scioli rodeado o acosado (...) lo podrian haber convertido en una Dilma (...) y nuestro movimiento podría haber estado pagando el costo que está pagando Dilma. Nosotros estamos afuera del gobierno y el gobierno tiene que hacerse responsable"

lunes, 1 de agosto de 2016

¿VOLVEREMOS? PODER, RESISTENCIA Y LIDERAZGO

Puede que la táctica indique que no es conveniente en este hoy sufriente menear candidaturas para un mañana esquivo.
Puede que infinidad de  compatriotas estén tan acuciados con tarifazos, apretadas represivas y ninguneos varios que no resulte conveniente irse por ramas electorales.
Lo que es seguro es que sólo manteniendo luchas justas no volverá el gobierno popular ni volveremos a encorsetar al bloque corporativo oligárquico que hoy sin collar muestra su capacidad de destrucción a pleno.
Puede, ponele, que referir los últimos doce años a una manera de conducir no caiga bien por fuera de nuestra filas K.
Hechas todas estas salvedades, lo cierto es que aquello que agrede, confunde y  desanima hoy a nuestro pueblo es la derrota de su gobierno, de su gobierno popular, que ahora las palabras de la dominación y el agravio vinieron a ocupar el lugar de las palabras de la soberanía y la reivindicación, que los intereses de los dueños del país se imponen a la inclusión.
Vivimos doce años maravillosos porque gobernábamos, dejamos de vivirlos porque gobierna el antipueblo. No es un matiz, es un cambio absoluto, porque así se viven las grandes derrotas.
No es que nuestro pueblo dejará de resistir, el pueblo siempre resiste. Pero el sesgo de la resistencia no es el de la gobernancia. 
Las luchas sirven, cuando se dan en el terreno conveniente, para desgastar al adversario y consolidar fuerza propia. Uno y otro factor necesitan de propuesta de gobierno propia. El "luche y vuelve" funcionó porque implicaba la promesa de retomar aquella gesta popular que vino a destruir la fusiladora. Cuando hay un horizonte los sacrificios se validan, los padecimientos se sobrellevan, las pérdidas se confrontan con un porvenir de logros.
Lo que tenemos que demostrar hoy no es que somos mayoritariamente honestos y democráticos. Cumplimos doce años de demostrarlo con el gobierno más democrático y honesto que haya tenido la Argentina.
Tampoco hay que demostrar que hubo eficacia de gestión e inteligencia. Las caricaturas que vocean al gobierno actual contrastan demasiado con nuestros logros.
Lo que tenemos que demostrar es que volveremos gobernar, a usar el gobierno como barrera de contención contra la avidez oligárquica, que tendremos la unidad y la madurez suficiente como para no perderlo y la pericia como para sostenerlo en un mundo que marcha en contra. 
Demasiada tarea, pero necesaria, indispensable. Ninguna promesa de bienestar popular es posible sin pensar en un gobierno propio que las haga realidad y las sostenga.
Tenemos a Cristina, la única referente capaz de convocar a esa unidad y de liderarla en la vuelta. Y no es poco.
En estos días medios varios medios se hicieron eco de voces que, declamando amor a la presidenta mandato cumplido, decretaban a su vez su “merecido descanso” para convalidar silencios inexplicables, rupturas que debilitan, estrategias sin horizonte cierto, autocríticas con poca crítica y menos referencia a lo propio. 
Nada nos alejaría más del “volveremos” que suponer a Cristina fuera del ruedo y creer que una propuesta de gobierno concitaría expectativa popular sin su liderazgo.
La política y las matemáticas no suelen encontrarse, pero uno puede extraer de todo esto una suerte de teorema, nada aleja más a nuestro pueblo del "volveremos" que alejar a Cristina de la conducción de un frente unido que concrete esa vuelta.

viernes, 24 de junio de 2016

24 de junio, una fecha con tanta identidad popular


  Qué día.
  Hace 26 años estábamos en la casa del Carancho, en Cipoletti, discusiones sobre el comienzo del menemato. Todo se iba al diablo y no se encontraba forma de pararlo. Adentro mate, polémica, estufa, afuera un frío que congelaba las ropas en la soga del fondo.
  Alguien enciende la tele y todo pasa a segundo plano. Minuto a minuto sufrimiento con el baile que nos pega Brasil. Cada vez más sufrimiento hasta el momento en que   Diego inicia ese movimiento casi patinaje, casi surfeo, todo gambeta, que termina en el gol seguro, preciso, gol definitivo, del Pájaro Caniggia. 
  Hace 38 años nacía Román, el último diez, el máximo estratega que vi jugar en una cancha de fútbol, un cultor del único coraje que cuenta en el futbol, el del que la pide siempre y se agranda en las difíciles.
  Hace 29 nacía Messi, el mejor de todos desde hace casi una década. 
  Hace 81 años Gardel se iba en su última gira. una noche antes cantaba su último tango en público: "tomo y obligo" por una radio de Medelín. Gardel era conservador, dicen, pero su funeral generó una de las movidas más masivas y populares que hubiera conocido Buenos Aires, la Argentina toda. 

  No pasarían más de diez años para que se viera otra movilización, más grande, con más bronca, pero seguro con el mismo corazón que suele poner nuestro pueblo cuando camina por algo que siente profundamente suyo. .
Hace 16 se nos iba Rodrigo, en un accidente volviendo de un recital.en La Plata. Allí, su última canción había sido "soy cordobés" y su última frase: "nos vemos en el infinito".

   Cada día que paso en este mundo celebro un poquito mucho haber nacido en medio de este pueblo capaz de proyectar su grandeza en gente como ellos, pelear contra la injusticia y hacer de su pelea razón de Estado como en el 45, como ayer nomás, de hacer que alguien nacido en el último rincón del mundo pueda enmudecernos con un movimiento, hacernos llorar con una nota, amenazar al curso del tiempo con la promesa de vermos en el infinito o de volver en millones como Evita prometió y cumplió más de una vez.   
   ¿Qué más?