domingo, 11 de enero de 2015

CHARLIE EBDO, DE LA PRIMAVERA ÁRABE AL TERRORISMO OTAN

¿Y la primavera árabe? Uno se pregunta, no la de los Castro, Longobardi o Lanata.
Digo, la de los que se definen progresistas y saludaban la "primavera árabe" aunque por todos lados estaban las huellas digitales de la CIA, en esos montajes que aparecían 30 grados (si fuera posible) a la derecha de la tan meneada caída del Muro.
Digo, los que siguieron hablando de primavera cuando bandas de lúmpenes y mercenarios armados hasta los dientes por la OTAN se montaron sobre viejas cuestiones tribales/ petroleras para destrozar a la nación Libia, el estado más inclusivo y democrático del mundo arabe.
¿Por qué preguntar por la primavera a la usinas progresistas? Porque aún no se ha visto un solo replanteo en aquellos que honestamente la saludaron y soñaban con liberaciones mágicas y un imperio bobo apoyándolas.
Porque la primavera rápidamente se fue convirtiendo en infierno para muchas naciones y en amenaza para el resto, y no los ve, indignarse como uno  con el crimen masivo en Charlie Ebdo, pero no entender de dónde viene este terrorismo.
La "primavera árabe" se viene cargando, decenas, centenares de miles de muertos, derechos que también supieron conquistarse con sacrificio de sangre, soberanías, riqueza energética que daba ayer capacidad de negociación a naciones emergentes y hoy, en manos de EEUU suman un instrumento buitre a su estrategia de avance permanente y policialización de todo el mundo.
Esta rara, sucia y detemplada primavera nos dejó algo más: la impronta genocida del imperio replicada por bandas de asesinos que denigran al Islam más que los caricaturistas del prejuicio, que aprovechan los fondos y armas con que las armara la CIA para ganar poder mediante el terror. Ahí estan los ejemplos de la vieja URSS empantanada en Afganistán, del imperio desgastando sus intervenciones militares en Irak, otra vez en Afganistán, etc. mientras el negocio de ptrolero y de las "reconstrucciones" (eso sí) continúa.

¿Qué aprendieron los viejos y nuevos mercenarios devenidos en fundamentalistas? El imperio tarde o temprano se va, pero si ganaste poder te asocia y el negocio y el poder ganado siguen en tus manos.
Alguien diría aún hoy: los EEUU crearon al Kaedas, Bin Ladens, ISIS y se les fueron dando vuelta. Se equivocaron. Para nada. 
Cuando se cuenta con un poder, un consenso en los países centrales y una capacidad de extorsión energética y financiera como la de los EEUU, esos "errores" son herramientas de consolidación hacia un estado policial repicado a nivel planetario. Y sus muertos, efectos colaterales.
La primavera no venía a cambiar edad media por modernidad entendida como inclusión, democracia, sino a instalar amos nuevos amos, librados vinculados con las mayorías mediante armas, terror y prejuicio religioso y racial.
En tanto, Charlie Ebdo y el supermercado kosher serán procesados por el imperio como el motivo y el símbolo de una nueva guerra santa de occidente, esta vez contra libertades peligrosas, (ya hay estado de excepción en Francia y operativos más oscuros que los de la bonaerense, donde los

delincuentes se equivocan y se hacen matar: todos convenientemente silenciados), contra minorías molestas, contra gobiernos aún indóciles, a favor de avanzar en estados policiales allí donde la crisis puede estallar en rebeldía social. Un Hollande cada vez menos complicado para los EEUU y su estrategia, ahora tendrá la excusa para alinearse, Marie Le Pen  pide pena de muerte mientras avanza en las encuestas,  la paranoica Europa de la OTAN encuentra más motivos para alejarse de una democracias que pocas veces supo sostener en el tiempo.
¿Y la primavera arabe? le preguntaría uno a quienes la menearon mientras la foto de Kadafi casi descuartizado recorría el mundo (la foto, ya que su repetición tiene el paradógico y modernista efecto de atenuar el crimen hasta que se lo olvida). La primavera ya sirvió a su objetivo, contestaría cualquier estratega del imperio, ahora el fantasma del terrorismo es más útil y con menos peligro de emulación en los pueblos del mundo.
Este sábado en una "Visión 7 internacional" indispensable, Telma Luzzani enlazaba la difusión global alcanzada por los asesinatos en Charlie Ebdo con la del 11 de setiembre, recordaba sus consecuencias, pérdida de derechos ciudadanos en EEUU, legitimación de la agresión imperial en todo el mundo, xenofobia y se preguntaba ¿qué traerá este atentado?
Un siempre añorado compañero, Germán Abdala, sabía decir: si algo alegra a la oligarquía, aunque no tengo toda la información me pongo de la vereda de enfrente. ¿Qué decir de lo que menea le imperio? No había que llegar a Charlie Ebdo para saber de que iba esa primavera.
Tiempos complejos para los pueblos que luchas por su sobranía, su desarrollo, sus derechos. Salirse de la lógica antiterrorista es una parte de la necesaria resistencia.  La otra, como en los gobiernos inclusivos de América Latina, continuar construyendo un camino regional y nacional propios, con alianzas de paz ante todo.
Como el 11 de setiembre, el terrorismo imperialista, la fuente de todos los terrorismos actuales, ahora replica en un país central y da la nueva excusa para avanzar sobre los pueblos del mundo, ya sin la zanahoria de la libertad, sólo con la promesa de la "seguridad".

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