domingo, 28 de mayo de 2017

Macri y los medicamentos: MENGUELE ERA UN PRINCIPIANTE

En su artículo "Cuestión de vida o muerte", publicado hoy en Página 12, Horacio Verbitsky subtitula en mayúscula: "MACRI USA A 40 MILLONES DE ARGENTINOS COMO CONEJILLOS DE INDIAS".  A continuación agrega: "Bajo el atractivo ropaje de la modernización del Estado, con fantásticas promesas de inversiones y empleos de calidad, Macri aligeró controles para que las transnacionales farmacéuticas lancen nuevos medicamentos. Esto incluye experimentos con madres embarazadas y recién nacidos que podrían infectarse con HIV/ sida. Modernización sería agregar puestos de trabajo a la Anmat, que no tiene con qué controlar nada. Grave riesgo para la salud de la población."
El artículo, que es indispensable leer y releer, es exhaustivo, preciso y aporta abundante información sobre investigaciones, reducción de controles y peligros. 
Los ya laxos y limitados controles de nuestra Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) quedarían en los hechos limitados al uso del almanaque: 70 días hábiles sin aprobar un estudio = aprobación automática; o al no uso de la Constitución y las leyes que protegen tanto a chicos, como a personas con capacidades limitadas e incluso a la población en general.
Verbitsky cita a Juan Carlos Tealdi, Director del Comité y del Programa de Bioética del Hospital de Clínicas de la UBA, fundador y director por una década de la Escuela Latinoamericana de Bioética, autoridad mundial en la materia quien, refiréndose a los anuncios de Macri se pregunta: " ¿Cuántos miles de pacientes se sumarían de consumarse la fantasía anunciada? ¿Cuántos miles de riesgos para la vida, la integridad y la salud de esos pacientes se sumarían?”
De ahí el tílulo de este comentario: con toda su criminalidad a cuestas hay que decir que en comparación con algunas políticas de este gobierno MENGUELE ERA UN PRINCIPIANTE de estos verdaderos sucesores: 
1. La creocracia no se contenta con elegir grupos humanos y experimentar en campos de concentración, hace de todo el país un campo de experimentación de fármacos que no se pueden comprobar en sus lugares de origen por la legislación protectiva de los derechos de las personas. 
2. Tampoco lo hace, como justificaban los nazis, para probar tal o cual característica de la especie humana o de algún subgrupo discriminado(no me olvido: comunistas, judíos, gitanos, GTLTTB, personas con capacidades diferentes), simplemente hay dólares de por medio y no los que Macri dice que obtendermos (¿?) sino lo que irán a paraísos fiscales. 
3. No se detiene en discriminar a nadie: todos y todas podemos ser blanco de las pruebas. No hace falta ser argentino, tampoco no serlo. 
4. Hasta Hitler los hubiera considerado peligrosos.

1 comentario: