miércoles, 9 de mayo de 2012

El spot de Malvinas y los goles de Diego

Algunos pensadores y formadores de opinión han manifestado que el spot sobre Malvinas no les gusta. Sería "demasiado obvio", ofendería inútilmente a los kelpers, hasta se ha dicho que demostraría, por la negativa, que no podemos hacer otra cosa que quejarnos. 
Sobran los argumentos para sostener nuestros derechos sobre las Islas, pero el spot no va en ese sentido: simplemente reafirma el argumento más básico de nuestra soberanía apoyado en aquello que en primera instancia nos moviliza , nos une o nos separa: nuestros sentimientos.  
Y es legítimo. cuando todos los razonamientos se agotan, cuando lo dudoso se hace obvio y de todos modos no se puede concretar lo que el derecho habilita, lo que queda es reafirmarse en lo propio, sumarse, fortalecer lo colectivo. Todas las gestas imposibles necesitaron para realizarse un sentimiento colectivo que pudo precederlas. 
Así que volviendo al spot y sus detractores, me pregunto si quienes lo critican:
- ¿gozaron con los DOS goles de Diego a los ingleses?
- ¿les gusta el deporte, el futbol? ¿entienden el valor que tienen estas manifestaciones colectivas en países saqueados como el nuestro, en los que durante décadas casi no hubo otro motivo de alegría, de festejo, de conquista? 
- ¿entienden que la política es reafirmación y que uno de los papeles del Estado es reafirmar los sentimientos postivos de la sociedad hacia las causas justas, aquellas que hacen a nuestra identidad, las que refieren lo que somos, lo que nos pertenece y no han quitado? 
- ¿saben que esta reafirmación se resuelve en nuestro país, entre argentinos y el resto"es de palo", como decía el Negro Jefe, capitán del equipo uruguayo que ganó el mundial en el Marcaná? 
Estos opinadores a los que nos les gusta el spot:  
- ¿hicieron algo que junte en una misma emoción a los ex combatientes, la mayoría del pueblo y sus referentes políticos?
- ¿se les ocurrió y pudieron concretar algo que parta aguas de manera tan precisa entre el sentimiento del pueblo y los pocos cipayos que albergamos? 
- ¿Creen que lo que nos robaron se recupera con paz pero con firmeza de convicciones? 
Si hay un solo "no" a estas preguntas me abstengo de explicar y defender al spot. No creo que haya nadie en el mundo capaz de agregar un argumento válido al torrente de realidad que empuja nuestros derechos sobre Malvinas y nuestro derecho a reclamarlas, pero sobre todo de hacerlo con emoción, hasta las lágrimas. 
No es una cuestión de derecho o de racionalidad lo que hace que aún no  recuperemos Malvinas : es la flota inglesa, la OTAN, el imperialismo y su cultura de guerra y depredación. Como supo definir Foucault, "esa cultura en la que la ´política es la guerra por otros medios", porque no otra es la matriz de la política en occidente. Vale irse un poco de tema: hasta en eso es superior y superadora la experiencia que estamos viviendo en América Latina: desde el balbuceo, porque venimos de siglos que van en otro sentido, se trata de construir la política desde la fraternidad y el avance común. Como dice Sabina esta semana en La Garganta Profunda "la Patria no tiene madres. ¡Tiene hermanas!"
Volviendo a Foucault, no sólo la política es la guerra por otros medios en la cultura occidental, también lo son el deporte. Toda forma de competencia, es decir toda forma de relación lo es. Por eso los dos goles de Diego a Shilton valieron más que los miles que hizo nuestra selección en otros tantos partidos. Por eso, aunque este domingo en "La Nación", Beatriz Sarlo quiso recordar los Juegos de Berlín en relación a Hitler, lo cierto es que esos juegos olímpicos también fueron, para quien está orgulloso de ser negro en los EEUU, para quienes amamos la libertad y el deporte,  los de la superioridad de un atleta negro -Jesse Owens- por sobre todo el circo nazi.
 Pero eso es otra historia. 
Así que a los que no les gusta el spót: lástima, es otra alegría que se pierden.

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