lunes, 5 de noviembre de 2012

Favio, su partida y aquel homenaje a Cristina

Leonardo Favio ha muerto. 
No puedo refugiarme en que sigue viviendo en su obra y esas cosas ciertas que decimos cuando alguien tan querido se nos va.
Cualquiera que lo haya escuchado hablar de cine o de política, o cantar, o actuar sabe que su pasión fue irrepetible y que aún si pudiéramos recorrer toda su obra tendríamos un limitado sentimiento de la energía que lo animaba.
Elijo para recordarlo, el último homenaje que le hiciera la presidenta y el INCAA en el Festival de cine de Mar del Plata 2009.  
Sube al escenario un Favio disminuido físicamente, con tanta dificultad para sostenerse que bromea con ironía "menos mal que no pensamos con los pies". No se conforma y agrega: "bueno, algunos lo hacen".
Pero avanza en su discurso y revierte el acto en un homenaje suyo a Cristina Fernández. El homenaje que todo compañero haya querido hacerle a una compañera militante. 
Comienza como pudo haber comenzado otro: "Uno la ve tan frágil, tan bonita, parece mentira que tenga esa fortaleza de titán (...)
Favio hivana sus palabras y quizás nadie haya podido decir de manera tan profunda y poética lo que Cristina es, de dónde viene, lo que vale y representa: "Porque yo conocí la etapa de la primavera,cuando brotaron todas estas cosas que parecía imposible que se repitieran (...) A Cristina la custodia el amor hacia la gente, que es la fuerza más poderosa que pueda existir (...) Ella va muy confiada al frente porque sabe que va rodeada de los humildes.                                                                                    Siento orgullo y respeto por los dos, por su grandeza. 
Porque Favio, lejos de la tilinguería que se aleja de lo colectivo, potenció su capacidad artística al manifestar su compromiso político, su identificación con el movimiento peronista. 
Está en el último tramo de su vida, en un momento que para algunos pudo haber sido la excusa para distanciarse de lo terrenal, para refugiarse en los recuerdos, las manías o el aburrimiento. Lejos de esa fuga, Favio se carga al hombro la tarea de bancar con toda firmeza y seguridad a la compañera y traduce al idioma sencillo qué es lo que sienten las mujeres y hombres del pueblo por Cristina. 
Voz de muchas personas sin voz, este hombre que nació Fuad Jorge Jury, hace con el homenaje lo que mejor sabe hacer, recoge la voz popular para transmitírsela a Cristina. A cada palabra se lo ve afirmarse de otra manera, renace su energía, en tanto rodea con su afecto a la compañera se fortalece por un momento y su voz parece agigantarse con la fuerza de su mensaje.
Uno piensa en Hugo del Carril, Marechal, Discépolo, y entiende la felicidad de Favio de haber llegado a estos días en los que pudo decir: " Yo estoy feliz, feliz como cuando andaba de pequeño en mi pueblo, desnudo en el río corriendo con mis amigos"
Hoy, en el Programa, podríamos haber emitido el audio de este homenaje. Preferimos pasar su versión de "La Bohemme", que cantó con esa pasión que asocio a su memoria. 
Después Pablo, el operador, nos recordó que Favio, adelantado a todo como siempre,  fue el primero de los de su generación en cantar una canción de Spinetta. Así que cerramos con la versión Favio del "Tema de Pototo".

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